Esto no es una Parodia.

agosto 13, 2011

Ayer me siento a fumar en las escaleras frías, heladas de sentimientos y pesadas de andares.

Veo todo lo que ha pasado y en lo que se han convertido los que están ahí, parados entre esos barandales.

Están en la borda.

Casi al precipicio.

Hoy me puedo dirigir o no a ellos, hay quienes están más al pendiente de mí que de sus propias vidas.

Tengo recuerdos de escenarios, de vidas que, ahora, son paralelas a la mía.

No es lo que yo conocía.

Pero ¡Momento¡

Quizá en esa época yo no conocía nada, tampoco lo sabía.

Y por eso es que cometí tantos errores.

  • Confié
  • Creí en la amistad
  • Pensaba en serio
  • Fui real
  • Fui fiel
  • Compartí ideales

¿Y a cambio qué?

Burlas de gente a la quien invitaba a mi mesa, cuando de repente recordaba a un amigo enfermo.

O burlas cuando lloré por más de uno caído, en tierra, muertos y a dónde no pude acudir para un último aliento.

Comprendí que tenían razón en algo ¿Qué hacían ellos conmigo?

¿Qué hacía yo con ellos?

Era tan sólo una fantasía. Nada fue tan efímero como la creencia y la confianza.

Me cansé de dar consejos, de abrirme y contar a mis muertos entre charcos de lágrimas.

Me asqueo de leer cosas tan viles e infames; ahora el bloqueo es mi opción.

Que si eres mi amiga, que si no lo eres, ¿qué si no?

Nadie muere. Nadie vivió antes.

Sólo quiero advertir, que de mis vidas, esta, en esa etapa, ha sido una enriquecedora, me ha hecho valorar lo que tengo, de lo que vivo y de cómo vivo.

No necesito medir mi Coeficiente Intelectual para saber algo.

Lo denoto en miradas.

Ya lo he dicho:

Desconfío de los hombres que no pueden beber cerveza.

Desconfío de quien me mira extraño porque fumo tabaco o porque bebo vino tinto.

Porque soy una extraña que no toma café ( ¿qué les importa?)

¿Qué si tengo más edad o menos?

¿Importa mucho que NO sea una madre soltera?

Porque recuerdo que existe una niña de 17 años embarazada que me escribió un día y me dijo que ella sabía que nunca me hablaba, pero que el morbo era más grande y que si era cierto que me iba a morir.

¿Que soy lesbiana? ¿Soy bisexual?

Porque no me he casado, porque no me he embarazado.

Porque llevo mis resguardos que son mis carreras, mis viajes, mis diplomas, mis congresos, mis libros, mis posgrados…

Pero no se le pueden pedir peras al Olmo.

No lo ando presumiendo. Incluso no creo que sepan en realidad quien soy.

Diantres.

¡Cuánta atención recibo! (Y no es apenas que lo descubro).

Estoy en en hospital,  han dejado morir, no, no a mí. Han dejado morir a mis ilusiones. Ya no puedo creer. No en ellos.

No me interesan las falsas amistades, menos los compañerismos. Todo es una ilusión, fue un espejismo.

Me sé de sobra las muestras de hipocresía; ahórrense tiempo: NO JUEGUEN CON MI INTELIGENCIA.

El existir, el sobrevivir, el ver desde atrás y desde la otra parte del espejo, me ha dejado muchas marcas.

Pero las marcas conllevan un aprendizaje, y es el que de cierta manera quiero exponer aquí.

  • No creas en tu mano izquierda, es falsa y poco firme.
  • Tu mano derecha siempre te puede fallar.
  • Y no creas tanto en ti mismo.
  • No eres siempre el centro.

Bienvenidos al laberinto. Esta es una escalinata al infierno.

Y yo he resurgido.

Y no me interesa regresar, ni con ellos, ni con los otros.

Ahora mismo ya dejé esas escaleras, y estoy envuelta en otro tipo de humo, y otro tipo de llamas.

Ya no soy aquella. Tampoco soy a la que ven.

Soy yo, simplemente. La que escribe este pasaje.

Soy el reflejo, detrás de mi propio mirar.

El pensamiento.

El sueño

agosto 3, 2011

Me dices que no soy tu tipo.

Pregunto el Por qué.

Bajas la mirada y no respondes, más sacas de tu bolsillo un anillo en juego con un brazalete.

Me hablas tan dulcemente que eres otro, tal vez del que me perdí por tantos años, tal vez el que no conocí.

Poemas y canciones saldrían por mí. Pero, eso no es lo que tú haces.

Yo río con malicia. ¿Es una burla?

No.

Pero es que tampoco eres mi tipo. No lo eres.

Aunque me hayas cautivado toda mi vida y en toda mi vida te haya buscado. Como quien quiere recuperar lo arrebatado.

Tus manos, tu perfume, tu voz, tu cabello, la forma en que cantas y tocas la guitarra.

Tus ojos con esas pupilas enormes y dilatadas cuando me tienes enfrente.

Tus besos, las mordidas inesperadas.

Y la tarde lluviosa en donde te veía dormido en la cama, frente a espejos, a estatuas y yo de espaldas a la ventana.

Ya no sé de qué se trata esto (pienso) y me quiero adentrar en un laberinto; en ti. Pero no sé cómo hacerlo.

Y tú tampoco sabes cómo acercarte.

Al fin y al cabo es sólo una vida completa, familia, fotografías, recuerdos y deseos.

Diversión y añoranza.

Abro los ojos en una ciudad ajena y percibo la realidad que me duele;  todo ha sido un sueño.

Sombras y Cenizas

agosto 1, 2011

Las sombras hicieron más negra la noche y la llenaron con su aliento frío.

Las cenizas se llenaron de llamas multicolores, de deseos destruidos para así iniciar, el ciclo que no se ha cerrado.

La música llenó el vacío y cruel agudo eco de las lágrimas; todo esto mientras las palabras nos reencontraban.

Las miradas quedaron perdidas en horizontes desconocidos, queriendo olvidar el suspiro amargo de un amor.

La belleza terminó en un círculo, rodeada por espejos, por velas y por humo de inciensos.

La cama quedó vacía tras el recuerdo de las sábanas revueltas y el regreso de los viajes.

El retorno tan sólo permaneció en silencio, aturdido por sentimientos y razones, por poder, por miedo.