Naufragio

enero 17, 2012

No sé cómo es que me convertí en Sirena, pero desde hace unos meses te veo en la costa, arrastrándote por la arena y repitiendo mi nombre casi inconsciente. Curioso es el hecho de que es usualmente después de una lluvia tempestuosa cuando te encuentras así y curioso es también, que pareciera que los años no han pasado.
Tienes heridas y buscas a la sirena. Aquel barco del sueño ha quedado destrozado. Apenas y la vaga imagen queda en los recuerdos de ambos.
Has querido ver tu muerte en el abismo, pero te aferras a la ilusión de mis palabras y tu piel se deshace contra las rocas, me buscas aunque no puedes gritar y yo… De día y convertida en la arena de aquella costa sufro el dolor provocado por la muerte que anhelaste y por el olvido que recordé.
Tus ojos azules y tu barba mojada en sudor y sal me aniquila.
Pero duermes de nuevo, en aquella costa, esperando por mí, mientras anochece y vuelvo al mar, como Sirena, como la que fui y soy pero no como aquella que conociste y amaste algún día.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s