Lluvia

Octubre 17, 2009

Escucho el triste lamento gris eclipsado, son las gotas de lluvia, es este aguacero, una tempestad de sollozos, de lágrimas que quedaron en memorias que quiero y que quise borrar.

Los pasos se agitan en el instante de continuar, un charco tras otro, ya es desigual… el tiempo se detiene y las botas que usaste como aquella máscara con la lluvia gris se han de desbaratar.

Lluvia… ¡Oh Lluvia! No llores más…

Que hace frío y no tengo a quien abrazar, y el sonido me hace despertar, queriendo retozar, más encuentro sólo oscuridad. Mis lágrimas son esas gotas de cera ya seca en ese candelabro de cristal. Olvidado. Como la tempestad entre la inmensidad de una noche sin paz.

Traes contigo a tu acompañante; viento furtivo que deshace troncos y yo quisiera con él volar.

Otoño, traes de nuevo a mis pies las hojas ahora más que marchitas, desfragmentadas por el frío asbesto, por el agua que las ha de empapar.

¿Por qué he de estar aquí?

¿Por qué he de regresar?

Un año más que ha de comenzar y yo grito, empapada de ansiedad:

¡Quiero sentir la libertad y así poder despegar!

¡Oh Lluvia! Déjame disfrutar, dame el consuelo que no he podido encontrar; no dejes que esa luz me asuste dentro de la oscuridad. Dame amor y cobijo en algo que ya no sea mar.

Sólo eleva mis sentidos y haz que de este despertar, resplandezca y esa, la desolación, que a mi; no vuelva jamás.

Rain_by_TheTragicTruth_Of_Me

Luna Silente

Octubre 4, 2009

Persistes en aquello que queda atrapado entre rendijas; incluso cuando no te observo… yo sé bien que me miras, que sabes todo aquello cuánto hago y en qué momento.

Tienes una magia desmesurada que sale de tus ojos, que provocas con tus manos; esas; que al pasar de los años han quedado maltrechas en un afán por conseguir lo que has querido desde que recuerdo, desde que te conozco.

Me has dicho que olvidaste un pasado que yo no me pude perdonar y veo en tus palabras la más sincera honestidad.

Tienes los ojos verdes, pero están cerrados y yo, cuál luna aparezco como tú en una noche de cada mes para hacerte feliz. Hoy me voy. Sabes que es por poco tiempo. Estás cansado y te dejo recostado, durmiendo entre sueños y suspiros, mientras tomo tu aliento como amuleto y respiro, mientras te veo desnudo en la cama; mientras recuerdo las cabezas que se cortaron en siglos pasados. No… no puedo olvidar, se que te duele pero tengo que irme… una vez más.

Ahora te lo agradezco, fe incondicional, puesto que la luna llena a tus aposentos me ha llevado, para verte pernoctar. Y yo tomo mi equipaje, y te doy un beso en la frente, mientras llevo tu mirada, conmigo, en mi mente, y voy sin dejar rastro atrás, como la luna silente que siempre nos vigilará. A la que no podemos olvidar. Sólo atrápame y desdibújame hasta que quede el más puro de mis anhelos, hasta que lo efímero se vuelva translúcido y pinta el cuadro de memoria. No busques con ansia, no desesperes, es casi el momento de abandonar las sábanas blancas y desilusiones que se van.

Canta una canción en el bosque, en el otoño, dentro del gris y olvídate de todo; esa es la prerrogativa. Ideales consumidos y la pálida y bella mujer en aquel pedestal, la sangre que nos hace sudar, los besos que hemos de estallar. Devuélveme la pasión que volví a consumar…

Amanece, y no me busques; quédate tranquilo porque bien sabes en dónde puedo estar.

A Oli

Crueldad

Septiembre 15, 2009

Deborah seguía sentada en la orilla de su cama; mejor dicho estaba sentada en la alfombra, recostada sobre la piecera de su cama matrimonial. Se veía su esbelta figura y sus manos enredadas entre su alborotado cabello.

Ella miraba hacia sus pies y la alfombra gris. Pensaba en lo que había hecho.

Levantaba la vista y se reflejaba en un espejo que estaba tapado con una cortina negra. El pasado y los recuerdos la perseguían. Era una paranoia de la cual no podía escapar; incluso ni encerrada dentro de su apartamento o dentro de ella misma.

Las píldoras no hacían efecto, no había comido en días, estaba demasiado delgada. Tenía el maquillaje de los ojos corrido y seco… había derramado muchas lágrimas y la forma de sus pestañas había quedado en un pañuelo con forma de dos mariposas, que, cuando las veía le hacían recordar sus sesiones con el psiquiatra.

Tanto tiempo alejada, con el teléfono descolgado y las luces apagadas hacían parecer que no existía nadie.

Sólo se escuchaba de fondo el ligero goteo de una de las llaves de la tina del cuarto de baño. Había manchas de sangre.

Debora encontró sus botas junto al piano, llenas de lodo y más sangre.

Tuvo un momento de claridad.

Recordó lo que tanto la atormentaba y por lo que tanto sufría.

Martin había muerto, lo habían asesinado.

¿Quién puede creer en las palabras?

¿Quién puede creer en los besos?

¿Quién puede creer ya en estos momentos?

Hoy se escuchó un ultimatúm entre sollozos y quejidos, se escuchó una orden. Una voz que decía:

“Si vamos a estar juntos, es sin estar a medias y me refiero a TODO O NADA”

Nunca creí escuchar eso después del infierno que he vivido… hoy los ojos se iluminaron y brillaron, llenándose de una mezcla de lágrimas y la alegría de una sonrisa. Me percaté del contraste  de lo que hay o ha habido en mi vida.

No me importaba el estado en que se encontraba o la hora que era… había tantos recuerdos.

Fotografías, su voz y mi voz grabadas en vynil, sus guitarras… hoy por fin sentí pasión y compartí mi desesperación, una desilusión de la que no me había podido apartar. Vi como sus pupilas se dilataron y vi como los ojos de un demonio se volvieron los de un ángel.

Torné a un sentido común y pregunté el por qué… la respuesta fue algo inesperado.

Vinieron más preguntas, repetidas una tras otra y yo sólo podía atinar a decir que él nunca lo había entendido. Pero me dijo que yo merecía  algo mejor.

¡¿Cuántas veces no me lo han dicho ya?!

Sin embargo por todo este tiempo ahora me doy cuenta de a quien en realidad quiero.

No deseo al que me adoró.

Tampoco al que dice quererme.

Quiero estar con quien me dice TE AMO. Y no por las palabras, sino por el sentido y el significado que le da a mi vida. A nuestra vida.

Quiero un espacio en la oscuridad y quiero volar, quiero tomarlo de las manos y dejarnos llevar, quiero reflejarme en él, y quiero volver a vivir.

Lo podremos lograr… es la ingógnita a resolver, es el idilio a alcanzar, es el sueño del que no queremos despertar.

Te echo de menos, claro que si, pero lo repito de nuevo… si sucede otra vez, te volverías mi asesino y bien sabes porqué.

Tan sólo dame las estrellas bajo un manto verde, vuela, vuela hacia mi… destruye lo que nos separa y no esperemos hasta el fin. Déjame abrazarte y llorar en tu hombro, déjame marcarte un beso que sea invisible.

No me digas más, yo sé lo que siento, no me retraigas.

Ahora veo qué forma tomaste, el cómo cambiaste y me sigo viendo… aún ccon el paso del tiempo.

Tengo miedo, no quiero llorar, no quiero ver las promesas rotas, no quiero romper nada más. No quiero ver más el reloj, no quiero ver las horas pasar llevándose mi felicidad.

Quiero volver, quiero regresar, quiero por primera vez saber lo que es amar y quiero vivir, como lo dijiste:” juntos y si es juntos es para no separarnos jamás.”

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Daño

Julio 9, 2009

Te tengo guardado entre los libros, entre las angustias llenas de polvo que se encuentran en mi memoria.

Tengo tu frialdad de verano congelándome hasta los huesos; dejándome inerte. Imágenes de lo que fuimos y no seremos en fotografías que se destrozaron en aquel cuarto oscuro.

Veo tus brazos al sol, queriendo encontrarme en el bosque de los sueños; donde escondiste el oro, el tesoro que me prometiste, el que me otorgaste…incompleto.

Las distancias ahora no parecen tan lejanas, ahora ya no son nada… se parecen a un tímido rocío de lluvia, cuando está empezando a nevar. Cuando se quiere regresar. Cuando al recordar se quiere vivir… se quiere vivir sin empezar otra vez.

Que callen los mudos y que vean los ciegos, qu sin sentido cometimos lo que fue más que una aventura…

Que vigilen las tumbas los sepultureros, que el cementerio está iluminado por la luna neblada, por la oscura, esperando el sol, el renacer.

Que el daño no nos aprisione más, que no haya palabras, que mi contorno se desvnezca ante tus pupilas entre una madrugada. Que mi tacto desfallezca y se pierda entre el roce de tus dedos, de tus manos. Porque ese es ahora el nombre del deseo.

Cuando se ven las marcas de lo perdido, cuando se reencuentra y no lo puedes tocar; cuando la cobardía aparece y quieres lanzarte a ese vacío, en el que te sumerges y no sabes ya nada más.

Cuando la locura febril se comvierte en un desvarío y desequilibrio atemporal.

Cuando el amor existe para muchos pero para nosotros no más.

O por lo menos no en palabras, ni en caricias, ni en la forma en que un día lo sublimamos, al pertenercernos sin importarnos nada, ni nadie, en un universo más que total.

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Porque me llenaste de vida, porque me despertaste de un pesadilla, porque no sólo mis sueños, sino también la fantasía la convertiste en realidad.

Porque fuiste tú, con esos ojos y esa sonrisa, con ese diente desperfecto quien me mostró la fuerza de un porqué.

Porque fui yo la que al final desapareció.

Porque compartí TODO lo que había en mi vida contigo, y extraño eso. Porque me he quedado con un anillo y unas zapatillas rosas de ensueño.

Porque ahora siento un vacío que ya no duele, un vacío, un hueco como tú lo llamaste; cuando te referías a mi ausencia.

Hoy y ayer y muchos días antes te puse en papel, derramando tinta y lágrimas.

Tengo collares y brazaletes de perlas negras y blancas, que ahora siento como grilletes, que me atan a ti; cuando por un momento me sentí feliz al ver que eran tus regalos.

Porque guardé en el closet las medias de encaje, porque colgué las piernas de bailarina y ya no ves mi figura en el reflejo de un espejo.

¿Cuánto tiempo ha pasado ya?

No lo quiero contar.

Ya no te quiero pensar.

Y una pregunta concreta es:

¿Cómo lo voy a lograr?

Si aún sin palabras pones tu nombre en mis letras, si no respondiste mis cartas, porqué si aún me amas…

Tu nombre y tus ojos de hiel reflejan la involutad de un ser, de uno que no está más a tu merced.

Una mujer apasionada, fuerte y valiente, con miedos vencidos más no superados, una mujer…

Que te recuerda y por todo lo que me diste y me sigues dando, aún en esa forma; recuerdo aquellos días y el porqué te adoré.

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Un Cuento

Julio 8, 2009

Cuántas veces sonreíste, una sonrisa tan franca que incluso te creí cuando con lágrimas me dijiste que nunca te habías sentido así.

Andante, mísero y lastímero, que francias resecas y maltratadas has dejado tras mentiras; tras un arcoiris de ilusión; como el leprechaun que aparece en los bosques, una ilusión, una alucinación, una decepción que todavía duele, que no deja dormir por pensar en ti; como al principio, los dos esperando la hora del amanecer…

Dejaste que el sol te resplandeciera en la cara, te cubriste los ojos con gafas oscuras, cerraste la boca y ocultaste tus oídos hacia esas cartas que hace tiempo escribí, mas nunca entregué.

Pensé que ya se había superado, más cuando te vi de nuevo, vi que apenas estaba empezando.
Un imperio, sin bosques, sin niebla, sin nieve, sin oro y sin islas solitarias, sin un pasto verde que recordara una botella de vino tinto en verano, sin ningún arcoriris.

Ya no espero a un caballero, mucho menos a un príncipe. Desperté del sueño en la madrugada y me di cuenta de que todo era un cuento, para niñas ilusas, uno de los que hace siglos se escribieron, uno de los que llaman cuentos de hadas y como tal, inexistente.

Apariencias

Julio 7, 2009

Una mueca ante la cámara.

Tu sonrisa fue olvidada.

Los días pasaron consumiéndonos.

La muerte aguarda.

Los ojos están escondidos tras mentiras negras.

Ocultos.

Pensamientos eliminados.

Deseos  (quizás) borrados.

Torre destronada. Destino Infatuo.

Amargura en ríos.

Consumida en un vaso de cristal ya quebrado.

¿Qué podría quedar?

El olvido es lo que más se ha de esperar.

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Se busca

Junio 23, 2009

Y se ve un letrero que dice: ” Se Busca…”

¿Qué es lo que se busca?

No se logra distinguir lo que dice el cartel, está muy por encima de la calle, las ramas de los árboles se arremolinan con el viento de una ligera llovizna; mientras la duda persiste.

Llevas en la mano un vaso con café, intentas fumar un cigarrillo, pero no puedes encenderlo ya que tienes las dos manos ocupadas y no hay más que el aire, la lluvia del verano y tus pensamientos.

Una cama con sábanas blancas y deshecha, vacía…

Libros por montones, leídos, releídos y unos sin abrir, algunos que han gustado otros no…

Un salón de juegos, una mesa de billar, un tablero de ajedrez y el afamado backgammon.

Una botella de vino tinto, tinta negra chorreante en papeles con letras gigantes pero sin significado.

Una mano vacía.

Un letargo de ausencia, el tiempo, las ciudades y las circunstancias.

Sudor frío… un sueño.

Y ¡despiertas!

El café se te cae de las manos y el pantalón es mojado por charcos y lodo… la tarde se corvirtió en noche… se despejó el letrero… miras hacia abajo, un café frío y un cartel que te recuerda algo…


“Se Busca Novio”

charco

Amor y Vacío

Junio 8, 2009

Muerto;
Tormenta disecada de ilusiones…
Escrúpulos vagando melancólicos.

Un ayer, un adiós, una bienvenida…
Al mundo, al sol, a un amanecer.
Nuevo día, malgastado sin espera ya.

Noche que fúnebre llegaste
Y en un mediodía lo arrancaste…
Dolor de mi sangre;

Acabando con los huesos
Martirio en silencio… una suerte.
Un grito, desfortuna.

Perdidos en los hilos
Esos; aquellos… transparentes…
Y fuertes…
Cómo los que hace la saliva de una araña.

Esos de los que pende una vida,
dos, tres… de quienes mueren
cada día y hablan…

Los que escuchan expiando sus culpas
Vanos intentos
Regocijo, desamor, sepultura.

El dios no grita, calla ante su mirada.
La diosa lo llama…
Muerte… queda mucho en el camino.