14 de Febrero
febrero 13, 2012
14 de Febrero, otra fecha más; comercial, santoral, rodeada de rojo celofán que me causa migraña y de ositos blancos que parecen tener cierto grado de hemofilia (ya que todos son idénticos de feos). Hace mucho tiempo que no celebro esta fecha (pienso) pero en realidad, la celebré hace un año, y fue por primera vez. Y tuve un regalo… fue una pluma plateada, tinta, mina, puntero para touch; una pluma que todavía cargo conmigo y que no pensé que estuviera para estas fechas.
No me ha gustado celebrar nunca esto, siempre me he sentido sola, y no lo estaba, pero ya lo sé, no es ni mi época, ni mi tiempo, hay cosas que en verdad no entiendo. Pero tengo una perrita de peluche que se llama Sandy y que es prima de un tal S.P. y es su cumpleaños.
Este domingo también celebré, vino mi madre a visitarme, al nuevo departamento, vió mis libros, mis laptops y que necesitaba un sofá y una cama más grande. Mi madre cumple años el 15 de Febrero, lo que hice fue una comida (en la cual no cociné) pero compré carne a montones (cosa que no debo de hacer porque me hace daño) y también preparé café de olla. Compré gelatina y una tarta de frutas. Este domingo no bebí té, tampoco café, me bebí un cuarto de mi botella de whisky, bailé con mi amor, abracé a mi madre con muchas fuerzas y todo el cariño que siento por ella. Lloré y disfruté de la neblina en el balcón, mientras me fumaba un cigarrillo y miraba los árboles a unos pocos metros de dónde me encontraba.
Para mí, esa fue una celebración de amor. Y no es que sea conformista, no canté las mañanitas, pero volví a cantar, y pasé un domingo rodeada de quienes son mi familia, mi madre, y mi compañero, mi pareja.
El me consoló de una depresión post traumática que tuve en estos días, su cariño, sus caricias, su presencia, su amor y su atención hacia mis escritos, mis libros hacen que sonría. Pero también sonrío por lo afortunada que soy de que estemos juntos, han pasado años, él me regaló esa pluma y ahora no espero nada para un “14 de Febrero”, mis deseos se han concedido, estoy con él, y yo que no bebo café y que mi necesidad hormonal, de edad, o capricho me hiciera querer tener a un hombre al cual prepararle café se hizo realidad. Todavía recuerdo el brillo en sus ojos cuando ve las sorpresitas con los gustos que le doy, con la comida, con las cartas, con las pulseras.
Puedo sentir la diferencia ahora y me gusta.
Tengo claros mis objetivos y mis metas, pero es un placer que él se encuentre ahí.
No necesito una fecha en especial para celebrar que lo quiero o que me quiere. Claro que no me gustaría que se fuera con sus amigos (ja) pero; él sabe (porque cuando nos conocimos fue lo primero que le dije) que odio a esos osos blancos de peluche, y que sin embargo, a él le aceptaría uno, ahora, porque antes me rehusé.
Hoy enciendo incienso, velas, utilizo medias de encaje, el cabello suelto y los rizos al aire, distinto perfume, ojos delineados en negro, tomo mi taza con té, tengo mi cama rodeada con textos lingüísticos y filosóficos, estoy estudiando alemán, lenguas germánicas, el español, y a la “Realidad”.
Estoy en “MI REALIDAD”, hoy estoy viviendo, con lágrimas, pero independiente, siendo yo, ya no estoy tan fría, estoy encontrando un balance, entre concesiones, fechas, ideologías, amistades, enemigos, y eso se llama: armonía.
Ya ni recuerdo lo que era escribir en este blog, este blog que ha sido parte de mí por tanto tiempo, que me ha visto llorar, reír, perder, año tras año… ahora escribo sobre mí. Sobre la fecha que conmemora a un santo, sobre un amor que va más allá de un enamoramiento, sobre mi felicidad que es mi familia, los libros, bailar, abrazar, hacer el amor, besar, morder, comer dulces y fumarme un cigarrillo en la neblina.
No necesito un “14 de Febrero” para demostrarle al mundo lo que siento, por mis amigos, o por mi compañero.
Tengo mi vida entera para hacerlo, si es que ellos me lo permiten. Mi “hermana” la francesa, llega el sábado de Francia, después de unos meses de no habernos visto. La quiero, la extraño.
Pero también acepto el cambio que está permaneciendo en mí, y estoy consciente de que si me gustaría tener algo para mañana sería porque QUIERO CURSILERÍA EN MI VIDA, a sabiendas de que sería un juego, sentirme complacida con el marketing.
¿Y por qué no?
Ya tengo mucho de lo que he anhelado en mi vida.
No me afectaría una botella de vino, peluches, lencería, un perfume, moleskine nueva, libros y hacer el amor hasta no poder más… tan solo porque quiero pero también porque puedo y yo manejo, yo domino.
Y así sonrío.
K
septiembre 22, 2011
Me gusta escribir tu nombre con K.
Me gusta tanto como cuando me besas inesperadamente
y mantienes tu brazo alrededor de mi hombro.
Me gusta esa sensación porque me siento protegida, me siento tuya.
Me gusta que no me dejes ir.
Me gusta tu cama porque duermo contigo, porque encuentro un refugio,
bienestar, compañía, calor, amor, deseo, pasión, inspiración…
Me gusta tu casa porque yo llegué a ordenarla,
me gusta porque antes de mí estaba vacía.
Me gusta tu ropa porque me cubre como lo quisieran hacer tus manos,
porque me queda holgada, porque descanso con ella mientras leo,
mientras te veo.
Me gusta tu baño porque te espero bajo la regadera
bajo una ducha vaporizante, cuando duermes.
Me gusta escribir tu nombre con K.
Quizá por un libro, por filmes, por recuerdos.
Me gusta la K por vivencias no ocurridas.
Pero lo que más me gusta es que vivo,
Hoy y ahora y sonrío.
Me gusta escribir tu nombre con K
porque ya me fui, regresé y porque soy feliz.
Me gusta escribir tu nombre con K porque es inexistente.
Como ya lo eres tú…
Esto no es una Parodia.
agosto 13, 2011
Ayer me siento a fumar en las escaleras frías, heladas de sentimientos y pesadas de andares.
Veo todo lo que ha pasado y en lo que se han convertido los que están ahí, parados entre esos barandales.
Están en la borda.
Casi al precipicio.
Hoy me puedo dirigir o no a ellos, hay quienes están más al pendiente de mí que de sus propias vidas.
Tengo recuerdos de escenarios, de vidas que, ahora, son paralelas a la mía.
No es lo que yo conocía.
Pero ¡Momento¡
Quizá en esa época yo no conocía nada, tampoco lo sabía.
Y por eso es que cometí tantos errores.
- Confié
- Creí en la amistad
- Pensaba en serio
- Fui real
- Fui fiel
- Compartí ideales
¿Y a cambio qué?
Burlas de gente a la quien invitaba a mi mesa, cuando de repente recordaba a un amigo enfermo.
O burlas cuando lloré por más de uno caído, en tierra, muertos y a dónde no pude acudir para un último aliento.
Comprendí que tenían razón en algo ¿Qué hacían ellos conmigo?
¿Qué hacía yo con ellos?
Era tan sólo una fantasía. Nada fue tan efímero como la creencia y la confianza.
Me cansé de dar consejos, de abrirme y contar a mis muertos entre charcos de lágrimas.
Me asqueo de leer cosas tan viles e infames; ahora el bloqueo es mi opción.
Que si eres mi amiga, que si no lo eres, ¿qué si no?
Nadie muere. Nadie vivió antes.
Sólo quiero advertir, que de mis vidas, esta, en esa etapa, ha sido una enriquecedora, me ha hecho valorar lo que tengo, de lo que vivo y de cómo vivo.
No necesito medir mi Coeficiente Intelectual para saber algo.
Lo denoto en miradas.
Ya lo he dicho:
Desconfío de los hombres que no pueden beber cerveza.
Desconfío de quien me mira extraño porque fumo tabaco o porque bebo vino tinto.
Porque soy una extraña que no toma café ( ¿qué les importa?)
¿Qué si tengo más edad o menos?
¿Importa mucho que NO sea una madre soltera?
Porque recuerdo que existe una niña de 17 años embarazada que me escribió un día y me dijo que ella sabía que nunca me hablaba, pero que el morbo era más grande y que si era cierto que me iba a morir.
¿Que soy lesbiana? ¿Soy bisexual?
Porque no me he casado, porque no me he embarazado.
Porque llevo mis resguardos que son mis carreras, mis viajes, mis diplomas, mis congresos, mis libros, mis posgrados…
Pero no se le pueden pedir peras al Olmo.
No lo ando presumiendo. Incluso no creo que sepan en realidad quien soy.
Diantres.
¡Cuánta atención recibo! (Y no es apenas que lo descubro).
Estoy en en hospital, han dejado morir, no, no a mí. Han dejado morir a mis ilusiones. Ya no puedo creer. No en ellos.
No me interesan las falsas amistades, menos los compañerismos. Todo es una ilusión, fue un espejismo.
Me sé de sobra las muestras de hipocresía; ahórrense tiempo: NO JUEGUEN CON MI INTELIGENCIA.
El existir, el sobrevivir, el ver desde atrás y desde la otra parte del espejo, me ha dejado muchas marcas.
Pero las marcas conllevan un aprendizaje, y es el que de cierta manera quiero exponer aquí.
- No creas en tu mano izquierda, es falsa y poco firme.
- Tu mano derecha siempre te puede fallar.
- Y no creas tanto en ti mismo.
- No eres siempre el centro.
Bienvenidos al laberinto. Esta es una escalinata al infierno.
Y yo he resurgido.
Y no me interesa regresar, ni con ellos, ni con los otros.
Ahora mismo ya dejé esas escaleras, y estoy envuelta en otro tipo de humo, y otro tipo de llamas.
Ya no soy aquella. Tampoco soy a la que ven.
Soy yo, simplemente. La que escribe este pasaje.
Soy el reflejo, detrás de mi propio mirar.
El pensamiento.
El sueño
agosto 3, 2011
Me dices que no soy tu tipo.
Pregunto el Por qué.
Bajas la mirada y no respondes, más sacas de tu bolsillo un anillo en juego con un brazalete.
Me hablas tan dulcemente que eres otro, tal vez del que me perdí por tantos años, tal vez el que no conocí.
Poemas y canciones saldrían por mí. Pero, eso no es lo que tú haces.
Yo río con malicia. ¿Es una burla?
No.
Pero es que tampoco eres mi tipo. No lo eres.
Aunque me hayas cautivado toda mi vida y en toda mi vida te haya buscado. Como quien quiere recuperar lo arrebatado.
Tus manos, tu perfume, tu voz, tu cabello, la forma en que cantas y tocas la guitarra.
Tus ojos con esas pupilas enormes y dilatadas cuando me tienes enfrente.
Tus besos, las mordidas inesperadas.
Y la tarde lluviosa en donde te veía dormido en la cama, frente a espejos, a estatuas y yo de espaldas a la ventana.
Ya no sé de qué se trata esto (pienso) y me quiero adentrar en un laberinto; en ti. Pero no sé cómo hacerlo.
Y tú tampoco sabes cómo acercarte.
Al fin y al cabo es sólo una vida completa, familia, fotografías, recuerdos y deseos.
Diversión y añoranza.
Abro los ojos en una ciudad ajena y percibo la realidad que me duele; todo ha sido un sueño.
El Sueño
junio 12, 2011
El sueño me despertó.
Era la deslumbrante luna vestida entre nubes negras y comandando al viento. Era una noche de tormenta.
El cielo se había apagado de repente.
Los ecos apabullantes de sus gritos se distinguía entre la distancia.
La lejanía mantenía presas a las ramas de los rosales y entre ellas mismas se hería.
Un viejo abeto lloraba al ver los pétalos caídos. De repente volando con el viento, húmedos por las lágrimas de ese árbol que ahora se convertían en gotas de lluvia.
La furia del viento llego hasta mi ventana. Quiso entrar pero no se lo permití.
Ahora me ha quitado las rosas, todo en venganza hacia la luna.
El viento no me lleva ahí; no como a otros, ni tampoco permito a la lluvia mis lágrimas. No, ya no.
El sueño me llama de nuevo, pero es distinto, tiene otro nombre y otros ojos.
Ahora es realmente cuando espero volar con mi sueño.
Comenzar
marzo 10, 2011
Inicio; de nuevo.
Dicen que errar es de humanos y que de entre las cenizas surge el fuego.
Yo ahora estoy encendiendo mis velas ya apagadas, las cenizas vuelan con el viento, las llama el fuego mismo de una incineración, los fragmentos rotos están siendo recogidos. Se va a reconstruir algo, no lo mismo.
En esta noche escucho los árboles murmurar sobre la soledad, la tristeza que proyecta el que se vaya el invierno, la tristeza que impregna las habitaciones llenándolas de primavera.
El humo entre mis ojos ya no me ciega, he dejado recuerdos, personas, ciudades y sigo con un paso fatuo, pero por momentos imperceptible. No soy una sombra, ni fui un fantasma.
No estoy muerta, no como crees. Ni como quieren. Esta soy yo y me levanto.
Perdida y caída entre espirales y saliendo de laberintos, ahora escribo, veo hacia atrás por última vez, tomo mi cabello y decido que es hora de darle cuerda a los relojes y enfrentar a los calendarios.
Ya no pienso en los recuerdos, ni el el presente que acaba de ocurrir.
Rompo temas, objetos, pensamientos, arquetipos y relaciones; rompo cadenas.
Duele ser libre, duele el peso de tanto, duele la vida, duele ver el contenido de la caja de Pandora.
Pero ya no, ahora, mi concepción del ahora hace que tome estas decisiones, tan mías, tan estrictas y tan secretas.
El grito, las lágrimas, los besos, la extrañez, la otredad, el no sentido, la niebla. Todo vuelve pero no como antes, ahora lo veo, veo mis errores, veo qué puedo hacer y qué no. Y me sorprendo cuando el espejo me habla, cuando tomo fragmentos de mi memoria para ya no recobrarlos más.
No perdí el control, perdí abrazos hipócritas, besos fríos, palabras mudas y miradas vacías que en un momento creí. Las pierdo por decisión propia. Las paredes hablan, la música se escucha. Las lágrimas se han secado.
Mi único pensamiento es el seguir, de una forma que sólo yo entiendo.
De nuevo renazco y conmigo la fortaleza, la imaginación, mi instinto, mi propia voz más fuerte y clara.
ESTOY AQUÍ -me digo y les grito-
Mi perfume incendia el jardín y las estrellas queman con su resplandor, los árboles me claman.
Y yo, con tantos viajes, me he reencontrado en una nueva habitación y en una nueva ciudad.
Vacío
febrero 20, 2011
Veo las letras caer desde el armario de mis sueños, mientras tengo el humo impregnado de el cigarrillo lila que fumé anoche en la cama semidesnuda.
Veo cómo los sueños se quiebran y al mismo tiempo cómo es que la ilusión toma más fuerza y se convierte en algo tangible.
Veo cómo es que he perdido la cabeza entre lagos y ensueños, entre realidades que no eran las mías; pero no me lastima. Lo que me lastima es ver estos muros de concreto a mi alrededor, frascos y cajas de medicamentos, vendas y el sonido de ecos que no sé cómo he provocado.
El dolor se percibe en mi mirada y en mis cartas; y quienes lo han visto ya lo saben, pero ya no tengo lágrimas; tan sólo quiero deshacer esta pesadilla y vivir a cómo yo soy y escuchar y sentir, salir y observar.
Aun tengo unos “últimos” deseos y faltan mucho para que se completen. No puedo escribir una carta y lo anhelo, pero aviento este puñado de pensamientos y de sentires al universo queriendo deshacerme de ellos y buscando el retorno a mí.
Espiral
enero 26, 2011
He despertado de la realidad; encuentro la calefacción encendida y el aroma de rosas rojas… hay velas chorreando cera en el cuarto… la luz tintineante de sus flamas hace que cierre los ojos antes un tipo de hechizo…
Cuando abro de nuevo los ojos escucho el ruido impertinente de la lluvia; descalza voy hacia la ventana y veo árboles y todo el jardín cubierto por rocío, lluvia, ángeles caídos; no lo sé.
El cielo está gris y sigue lloviendo. Tomo ropa la acomodo en una maleta, me recojo el cabello, tomo dos libros y un cuaderno, mi agenda y sin quererlo y sin saberlo sonrío.
Hace años que no veía esto, tan sólo lo escribía… ahora lo vivo; sin embargo escapo…
Me encuentro con poemas, con musas danzantes, con música que me hace seguir recordando, recordar lo que había perdido… lo que estoy encontrando. Veo que el llanto ha purificado; ha despejado la niebla de la inconformidad y del desapego, con esas gotas se han ido los pensamientos reales y han vuelto los sueños, los recuerdos y la lluvia, lás lágrimas se confundieron y cayeron enterradas en un espacio ya desaparecido.
Hoy miro al jardín, y no está seco como lo estaba antes; hoy no… ya no.
Sigo alistando mi viaje, no sé hacia dónde, pero me llevo palabras, aliento, coraje, pensamientos y recuerdos en esa maleta y es lo más valioso y ahora no lo perderé. Es una gran parte de mí.
Hoy desperté de esa pesadilla por fin; he despertado de la maldita realidad y voy en busca de hadas, de sirenas y de lunas, de otros climas, voy buscando aquí y allá, voy queriendo que mi rostro se empape y voy deseando que tus besos sean míos y de nadie más…
Las velas quedan encendidas y yo cierro la puerta… siento la lluvia y miro hacia atrás queriendo regresar, pero no dejando esta que es mi vida.
A ti, romántica surrealidad…
…
enero 25, 2011
Veo pasados en mi presente. Escribo lo que no quiero y leo lo que con tanto miedo escondí debajo de la almohada.
Veo que los años han pasado; me miro al espejo y no me encuentro. Veo marcas de vapor y un vacío que se desborda.
Afuera hace frío, lo dicen mis entrañas, el cielo está gris, se consume, quiere más no explota… está esperando algo; no sé qué. Mientras mis lágrimas recorren pañuelos que se funden en mis párpados ya negros y en la sangre que brota de mis encías.
No tengo el corazón roto, lo sé, como sé que está perdido.
Si hay algo en mí es mi alma y está quebrada. Hoy no sé en dónde estoy, no sé en dónde quiero estar. Después de tantos años me he cansado. Llegar a la montaña, a la cima y haber tardado tanto para estar sola, o acompañada por mi soledad… no; no es lo mismo.
Recuerdo pinturas, fotografías, carreteras, viajes… cierro los ojos y me encuentro con que todo eso pasó hace tanto tiempo que tanto es lo que he vivido y tan rápido que no lo había contado.
Echo de menos a muchas personas, los recuerdos de cientos de paisajes, de memorias, de letras, de frases, de hechos…
Hoy estoy destrozada… soy una incógnita-pienso- pero no; ya no lo soy más y eso me vuelve más vulnerable.
Encontrar sombras, nuevas sombras, nuevos miedos, nuevas facetas en viejas personas, reencontrar a amigos, amigas… o sólo recordarles.
Ahora sólo veo que tengo libros, menos de los que quisiera… cuadernos deshechos por tanto escribir, letras borrosas por las lágrimas que caen sobre la tinta fresca y el perfume de inciensos… botellas de vino tinto, y copas inexistentes. Estoy yo con mis grandes ojos negros, cambiada y vuelta a ser la de hace algunos años. Este círculo ha girado tanto que la imagen se volvió una espiral y yo me fundí en ella mientras el reloj seguía con su tic tac… me perdí, de todos, de ti, de mí, quien quiera que seas y hoy no sé si te he encontrado, ni siquiera sé si te he buscado… pero regresaste.
Entre lágrimas te veo y te quisiera dar un abrazo, pero el susurro de los árboles al viento me hace ser cautelosa… el cabello tapa mis ojos y las gotas empiezan a caer… y no sé si son lágrimas o lluvia…
Quizá todo esto sea parte de un sueño lúcido, o un de un despertar en un hospital después de extirpar algún maltrecho órgano… lobotomía frontal.
Muerte y desdoblamiento…ahora ya no quiero, no quiero distinguir la realidad.
Estoy aquí
enero 6, 2011
Este año ha venido lleno de sorpresas, de ruidos de campanas y de silencios memorables en los que me refugiaba entre la sombra que daban las hojas de un árbol por fuera de la que por poco tiempo fue mi ventana. Escuché el silbar de pájaros, dejé por un tiempo todo lo electrónico: laptop, teléfonos, agendas, internet, televisión, radio. Y no me arrepiento; esa fue mi desintoxicación y me llené de ilusiones, de conflictos resueltos, de ideas rebuscadas pero claras y precisas, de noches de insomnio, de noches de luna y de días en cama, de ver libros, de releer páginas, de encontrar memorias, recuerdos y deseos desfragmentados en cajas de cartón.
De tomar un buen vino tinto y de ser feliz abrazando a una botella verde.
Ahora el descanso se reflejó en el quéhacer y en no tener tiempo para nada, pero a la vez ocupar las más de 24 horas del día en asuntos que sólo me pertenecen a mí. Y no me contradigo, sólo que es lo que pienso.
La desilusión y su sabor, me llegó, pero la alejé y pasé otro año, y ahora sonrío y no lo creo, ya no cuento las lágrimas, ni las sonrisas… tampoco los días, ni marco las fechas. Ahora sólo vivo esto, que es mi vida, un instante, una eternidad, lo efímero de lo memorable, las sonrisas invisibles e incoloras, los abrazos y las miradas que no recibí.
Ahora me percato de dónde estoy, y de mi lista de deseos, de mis ojos quebrándose ante estas lluvias de estrellas, de fiestas que vanas, ahora me río de ellas.
Llego de nuevo al mundo virtual, y veo que tengo mucho, muchísimo y antes me di cuenta de que mucho de lo que he querido en la vida lo he conseguido y sigo en esa vía para conseguir lo que me hace falta, eso, para complementarme.
Encuentro cartas, libros, vino, y mi llegada…veo éxito, una renovación al alma sin dejar que fluya mi esencia.
Ahora mi cabello está diferente, también mi maquillaje, mis manos, mi tipo de pensamiento e incluso mis recuerdos ya no son los mismos que antes. Tampoco mis deseos, aunque me haya dolido el ver anillos en otras manos y ver los míos en fotografías, y en lágrimas reflejadas no es mi prioridad.
Sigo amando a la luna, vivo en una ciudad que no creo que sea la que dejé… me sigue gustando la niebla y la lluvia, el sol me sigue matando y yo desmorono a personas con mi mirada, mi sonrisa y mi perfume. Hoy ha llovido dentro de mi habitación y las gotas son azules…hoy le escribí, y hoy escribo yo, y leo, y pienso y deduzco, pero lo más importante es que sonrío. Tomo té, me preparo una tostada con margarina y mermelada. Me fumo un cigarrillo y veo que mis labios son rojos y mi piel vuelve a ser blanca, muy blanca…
Vuelvo a ser yo, y estoy aquí, deseosa y con coraje, queriendo hacer más y más, teniendo logros a base de golpes duros, de nervios pero también de reconocimiento de parte de muchas personas; de un reconocimiento que yo no me he esperado.
Vuelvo a escribir en un día de reyes, escribo cartas entre líneas y miro hacia el cielo… días anteriores. Recuerdo, respiro y continúo, otro año, y seguimos aquí.
Gracias por ser y estar, por escribir, por leer, por pertenecer a este espacio que es parte fundamental de mi vida, gracias por sus mensajes y críticas, esos; que me han hecho crecer y llegar a dónde estoy.
Hoy no hay un personaje; hay varias facetas y soy feliz.
Es… simplemente una epifanía.


Boreas
Ophelia
Lamia
Circe
Psyche
Mermaid
La Vampiresa y quien se ha unido a ella, sólo por un deseo, el más vehemente de todos... la Inmortalidad.

















Munch
Manet
Dali
