Otoño
Noviembre 26, 2009
Y mientras las hojas vuelan entre olas de viento por las calles vacías, yo, escucho tu nombre en canciones inexistentes, mientras mis pasos se deslizan por olas con cantos en arrecifes en las noches extrañas, pasando por mares desconocidos…
Y te recuerdo, y veo la distancia, y siento el silencio a gritos de desesperanza…
Y nos veo en una fotografía que quedó olvidada en una de esas calles, por las que ya no paso, por las que se ven hojas color ocre volar, y ecos, cuando caminas y pronuncias mi nombre con un suspiro… profundo y silencioso que sabe a dolor.
Lluvia
Octubre 17, 2009
Escucho el triste lamento gris eclipsado, son las gotas de lluvia, es este aguacero, una tempestad de sollozos, de lágrimas que quedaron en memorias que quiero y que quise borrar.
Los pasos se agitan en el instante de continuar, un charco tras otro, ya es desigual… el tiempo se detiene y las botas que usaste como aquella máscara con la lluvia gris se han de desbaratar.
Lluvia… ¡Oh Lluvia! No llores más…
Que hace frío y no tengo a quien abrazar, y el sonido me hace despertar, queriendo retozar, más encuentro sólo oscuridad. Mis lágrimas son esas gotas de cera ya seca en ese candelabro de cristal. Olvidado. Como la tempestad entre la inmensidad de una noche sin paz.
Traes contigo a tu acompañante; viento furtivo que deshace troncos y yo quisiera con él volar.
Otoño, traes de nuevo a mis pies las hojas ahora más que marchitas, desfragmentadas por el frío asbesto, por el agua que las ha de empapar.
¿Por qué he de estar aquí?
¿Por qué he de regresar?
Un año más que ha de comenzar y yo grito, empapada de ansiedad:
¡Quiero sentir la libertad y así poder despegar!
¡Oh Lluvia! Déjame disfrutar, dame el consuelo que no he podido encontrar; no dejes que esa luz me asuste dentro de la oscuridad. Dame amor y cobijo en algo que ya no sea mar.
Sólo eleva mis sentidos y haz que de este despertar, resplandezca y esa, la desolación, que a mi; no vuelva jamás.

Luna Silente
Octubre 4, 2009
Persistes en aquello que queda atrapado entre rendijas; incluso cuando no te observo… yo sé bien que me miras, que sabes todo aquello cuánto hago y en qué momento.
Tienes una magia desmesurada que sale de tus ojos, que provocas con tus manos; esas; que al pasar de los años han quedado maltrechas en un afán por conseguir lo que has querido desde que recuerdo, desde que te conozco.
Me has dicho que olvidaste un pasado que yo no me pude perdonar y veo en tus palabras la más sincera honestidad.
Tienes los ojos verdes, pero están cerrados y yo, cuál luna aparezco como tú en una noche de cada mes para hacerte feliz. Hoy me voy. Sabes que es por poco tiempo. Estás cansado y te dejo recostado, durmiendo entre sueños y suspiros, mientras tomo tu aliento como amuleto y respiro, mientras te veo desnudo en la cama; mientras recuerdo las cabezas que se cortaron en siglos pasados. No… no puedo olvidar, se que te duele pero tengo que irme… una vez más.
Ahora te lo agradezco, fe incondicional, puesto que la luna llena a tus aposentos me ha llevado, para verte pernoctar. Y yo tomo mi equipaje, y te doy un beso en la frente, mientras llevo tu mirada, conmigo, en mi mente, y voy sin dejar rastro atrás, como la luna silente que siempre nos vigilará. A la que no podemos olvidar. Sólo atrápame y desdibújame hasta que quede el más puro de mis anhelos, hasta que lo efímero se vuelva translúcido y pinta el cuadro de memoria. No busques con ansia, no desesperes, es casi el momento de abandonar las sábanas blancas y desilusiones que se van.
Canta una canción en el bosque, en el otoño, dentro del gris y olvídate de todo; esa es la prerrogativa. Ideales consumidos y la pálida y bella mujer en aquel pedestal, la sangre que nos hace sudar, los besos que hemos de estallar. Devuélveme la pasión que volví a consumar…
Amanece, y no me busques; quédate tranquilo porque bien sabes en dónde puedo estar.
A Oli
Estoy cruzando las barreras…
Agosto 27, 2009
¿Quién puede creer en las palabras?
¿Quién puede creer en los besos?
¿Quién puede creer ya en estos momentos?
Hoy se escuchó un ultimatúm entre sollozos y quejidos, se escuchó una orden. Una voz que decía:
“Si vamos a estar juntos, es sin estar a medias y me refiero a TODO O NADA”
Nunca creí escuchar eso después del infierno que he vivido… hoy los ojos se iluminaron y brillaron, llenándose de una mezcla de lágrimas y la alegría de una sonrisa. Me percaté del contraste de lo que hay o ha habido en mi vida.
No me importaba el estado en que se encontraba o la hora que era… había tantos recuerdos.
Fotografías, su voz y mi voz grabadas en vynil, sus guitarras… hoy por fin sentí pasión y compartí mi desesperación, una desilusión de la que no me había podido apartar. Vi como sus pupilas se dilataron y vi como los ojos de un demonio se volvieron los de un ángel.
Torné a un sentido común y pregunté el por qué… la respuesta fue algo inesperado.
Vinieron más preguntas, repetidas una tras otra y yo sólo podía atinar a decir que él nunca lo había entendido. Pero me dijo que yo merecía algo mejor.
¡¿Cuántas veces no me lo han dicho ya?!
Sin embargo por todo este tiempo ahora me doy cuenta de a quien en realidad quiero.
No deseo al que me adoró.
Tampoco al que dice quererme.
Quiero estar con quien me dice TE AMO. Y no por las palabras, sino por el sentido y el significado que le da a mi vida. A nuestra vida.
Quiero un espacio en la oscuridad y quiero volar, quiero tomarlo de las manos y dejarnos llevar, quiero reflejarme en él, y quiero volver a vivir.
Lo podremos lograr… es la ingógnita a resolver, es el idilio a alcanzar, es el sueño del que no queremos despertar.
Te echo de menos, claro que si, pero lo repito de nuevo… si sucede otra vez, te volverías mi asesino y bien sabes porqué.
Tan sólo dame las estrellas bajo un manto verde, vuela, vuela hacia mi… destruye lo que nos separa y no esperemos hasta el fin. Déjame abrazarte y llorar en tu hombro, déjame marcarte un beso que sea invisible.
No me digas más, yo sé lo que siento, no me retraigas.
Ahora veo qué forma tomaste, el cómo cambiaste y me sigo viendo… aún ccon el paso del tiempo.
Tengo miedo, no quiero llorar, no quiero ver las promesas rotas, no quiero romper nada más. No quiero ver más el reloj, no quiero ver las horas pasar llevándose mi felicidad.
Quiero volver, quiero regresar, quiero por primera vez saber lo que es amar y quiero vivir, como lo dijiste:” juntos y si es juntos es para no separarnos jamás.”


La última semana…
Agosto 26, 2009
Estaba sentada a orillas del mar… de repente sentí el viento frío que sólo podría traer una tormenta de verano. A lo lejos se veían los relámpagos anunciados por los truenos y se contemplaban los barcos que se disolvían entre la bruma de un presente, de un recuerdo, de la marca de unos ojos en un pañuelo húmedo de lágrimas.
Me recosté sintiendo que flotaba; no me importaba si caía, si la lluvia me empapaba… pensaba en ti, quizás; quizás pensaba en él o lo más probable era que no pensara, no pensaba en nada.
El aire levitó mi cabello y llegó a mi mente la historia de una muñeca, cuando a mis oídos llegó una frase: “Muñeca de Porcelana”.
Cuántas preguntas se cuestiona el ser humano, cuánto queremos decir o hacer… cuánta omnipotencia y cuánta culpa o carga llevamos unos más otros menos y por diferentes circunstancias… cuánto me he cuestionado…
En esta noche me di cuenta de lo que soy, no porque lo reafirmara alguien; sino por lo que hice, por mis reflexiones, porque sin quererlo, obtuve mi tiempo en una oscura soledad, oculta entre sábanas, aislada del sol… sin ver o hablar.
Muda, muerta…¿Por cuánto más?
Si hace unos días me vi en el espejo y los caireles brillaban en un tono cobrizo…si tanta belleza se puede esconder; la pueden asesinar. ¿Quién sería el verdugo? ¿Quién sería el héroe? Sería la misma persona que actúo ambigüamente y esa persona se llama YO.
No me preguntes por la otra… no quiero saber de ella. Entiende no quiero pensar (pero fue demasiado tarde). El encantamiento se estaba desmoronando como el castillo de arena de este verano, ese, el que nunca construímos.
Agosto… 6 años de resurrección, dos años de escribir divagues, sueños, intentos de poemas y cuentos maltrechos en este blog. Agosto esta es la última semana que te disfruto, contigo se van mis miedos, mis angustias… que espero no me persigan como fantasmas por los próximos meses.
30
30
30
Cómo he pensado en esa fecha… cómo he pensado en cómo estarás… cuando te veo con esos círculos negros que abarcan la mitad de tu cara… cuando tus ojos azules se han tornado rojos, cuando tu piel es más frágil que un papel… cuándo veo mi nombre en tu cabeza, en tus labios y me dices que hemos quedado ahí en esas dos partes escritas… tú y yo.
Agosto… me dueles; todo lo que has traído a mi me duele… los recuerdos, los miedos… lo que viene, lo que no fue…
Ya no tengo angustia… llego y en un sillón veo mi agenda, repaso los días, escribo y cuento los poemas que ha habido, cuento las lágrimas derramadas en mis piernas, cuento las cajetillas de cigarrillos vacías en el cesto de la basura y aspiro el aire que llega a mi, aroma a orquídeas, rosas, tabaco y a chocolate… a tus besos, y te siento.
Despierto y te veo junto a mi, veo que he empezado la última semana como no lo esperaba y me siento bien, no importa cuánto llore… estoy en el mar. No me gusta pero aquí estoy… y en las noches recuerdo.
Cómo recuerdo lo que el mar significa o significó para mí algún día… pero alguien me dijo que cada vez que viera el mar me recordaría y cuando no estuviera cerca del mar, me vería, me vería en sueños…Todo dio un giro Agosto… Se fueron muchos, regresaron algunos y yo sigo aquí, de pie… fumando un cigarro mientras miro hacia la ventana cómo esos rayos destruyen todo y ya no deseo estar bajo de ellos…ahora sólo no quiero saber más de ti.
No quiero encontrarle sentido a esta vida, que no lo tiene… no te quiero ver… no quiero. Recordar. Ni mirar: Adelante o atrás…
Ahora quiero vivir… disfrutar.
Daño
Julio 9, 2009
Te tengo guardado entre los libros, entre las angustias llenas de polvo que se encuentran en mi memoria.
Tengo tu frialdad de verano congelándome hasta los huesos; dejándome inerte. Imágenes de lo que fuimos y no seremos en fotografías que se destrozaron en aquel cuarto oscuro.
Veo tus brazos al sol, queriendo encontrarme en el bosque de los sueños; donde escondiste el oro, el tesoro que me prometiste, el que me otorgaste…incompleto.
Las distancias ahora no parecen tan lejanas, ahora ya no son nada… se parecen a un tímido rocío de lluvia, cuando está empezando a nevar. Cuando se quiere regresar. Cuando al recordar se quiere vivir… se quiere vivir sin empezar otra vez.
Que callen los mudos y que vean los ciegos, qu sin sentido cometimos lo que fue más que una aventura…
Que vigilen las tumbas los sepultureros, que el cementerio está iluminado por la luna neblada, por la oscura, esperando el sol, el renacer.
Que el daño no nos aprisione más, que no haya palabras, que mi contorno se desvnezca ante tus pupilas entre una madrugada. Que mi tacto desfallezca y se pierda entre el roce de tus dedos, de tus manos. Porque ese es ahora el nombre del deseo.
Cuando se ven las marcas de lo perdido, cuando se reencuentra y no lo puedes tocar; cuando la cobardía aparece y quieres lanzarte a ese vacío, en el que te sumerges y no sabes ya nada más.
Cuando la locura febril se comvierte en un desvarío y desequilibrio atemporal.
Cuando el amor existe para muchos pero para nosotros no más.
O por lo menos no en palabras, ni en caricias, ni en la forma en que un día lo sublimamos, al pertenercernos sin importarnos nada, ni nadie, en un universo más que total.
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Un Cuento
Julio 8, 2009
Cuántas veces sonreíste, una sonrisa tan franca que incluso te creí cuando con lágrimas me dijiste que nunca te habías sentido así.
Andante, mísero y lastímero, que francias resecas y maltratadas has dejado tras mentiras; tras un arcoiris de ilusión; como el leprechaun que aparece en los bosques, una ilusión, una alucinación, una decepción que todavía duele, que no deja dormir por pensar en ti; como al principio, los dos esperando la hora del amanecer…
Dejaste que el sol te resplandeciera en la cara, te cubriste los ojos con gafas oscuras, cerraste la boca y ocultaste tus oídos hacia esas cartas que hace tiempo escribí, mas nunca entregué.
Pensé que ya se había superado, más cuando te vi de nuevo, vi que apenas estaba empezando.
Un imperio, sin bosques, sin niebla, sin nieve, sin oro y sin islas solitarias, sin un pasto verde que recordara una botella de vino tinto en verano, sin ningún arcoriris.
Ya no espero a un caballero, mucho menos a un príncipe. Desperté del sueño en la madrugada y me di cuenta de que todo era un cuento, para niñas ilusas, uno de los que hace siglos se escribieron, uno de los que llaman cuentos de hadas y como tal, inexistente.
Apariencias
Julio 7, 2009
Una mueca ante la cámara.
Tu sonrisa fue olvidada.
Los días pasaron consumiéndonos.
La muerte aguarda.
Los ojos están escondidos tras mentiras negras.
Ocultos.
Pensamientos eliminados.
Deseos (quizás) borrados.
Torre destronada. Destino Infatuo.
Amargura en ríos.
Consumida en un vaso de cristal ya quebrado.
¿Qué podría quedar?
El olvido es lo que más se ha de esperar.
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Se busca
Junio 23, 2009
Y se ve un letrero que dice: ” Se Busca…”
¿Qué es lo que se busca?
No se logra distinguir lo que dice el cartel, está muy por encima de la calle, las ramas de los árboles se arremolinan con el viento de una ligera llovizna; mientras la duda persiste.
Llevas en la mano un vaso con café, intentas fumar un cigarrillo, pero no puedes encenderlo ya que tienes las dos manos ocupadas y no hay más que el aire, la lluvia del verano y tus pensamientos.
Una cama con sábanas blancas y deshecha, vacía…
Libros por montones, leídos, releídos y unos sin abrir, algunos que han gustado otros no…
Un salón de juegos, una mesa de billar, un tablero de ajedrez y el afamado backgammon.
Una botella de vino tinto, tinta negra chorreante en papeles con letras gigantes pero sin significado.
Una mano vacía.
Un letargo de ausencia, el tiempo, las ciudades y las circunstancias.
Sudor frío… un sueño.
Y ¡despiertas!
El café se te cae de las manos y el pantalón es mojado por charcos y lodo… la tarde se corvirtió en noche… se despejó el letrero… miras hacia abajo, un café frío y un cartel que te recuerda algo…
“Se Busca Novio”

Solitude
Junio 1, 2009
Y ¿cómo no odiar los cantos al viento? Las deambulantes sombras de tu presencia en mis memorias; en un libro, en una pantalla; cuando el viento levanta el polvo y lastima la cara; cuando los ojos lloran por el aire seco y las lágrimas agrias consumidas en el cristal del rocío de tus ojos, de mi reflejo, de los años de ausencia que nunca más se tendrán, de estar contigo en ese sueño, del que atormentada desperté, cuando no te vi.
Teñida de sangre… en un vestido blanco de novia ella se encotró. Sola abandonada, sin refugio, sin oídos, con ojos mirando el horizonte de un crepúsculo siendo iluminado por el atardecer de un día de mayo, el sentimiento más negro, más vil más oscuro, ese que provocaste para que ella hiciera eso.
Tomar la falda en sus manos, desgarrarla y con ella querer evitar esos sentimientos… despoblada de lejanos parajes, la consumasión de un acto que no podría ser más mortal que el dolor que causaste. Las promesas rotas y afligidas, el cabello lleno de venganza, furtivo al viento, los rizos encrespados y el carmesí de unos labios que ahora eran más que blancos. La mirada llena de dolor, la palidez de esa faz, la sonrisa que nunca resplandecería más…
Resucitar de una muerte, de un asesinato para quedar sin alma, para sólo sentir el vacío, la nada…escuchar los sollozos que llegarían más tarde con el paso de las horas, de los días, de los meses, de los años, escuchando tu voz, diciendo las palabras mudas, cerrando los ojos ante tu mirada ciega, ante esa que no quiso verla más, sin un por qué, sin una razón, sin más, que con tres frases te fuiste…
Te Amo
Te Amo
Te Amo
Es verdad; o eso dijiste… matarte, si ya estás muerto así, o ¿es acaso que también fue una mentira cuando decías que no podías vivir sin mí?
Cobardía, hipocresía, mentiras, dinero y distancia, enfermedades, hospitales, píldoras y tristeza son ahora los que nos separan, son ahora los que me recuerdan que no quiero volver a ti, que no usaré ni ese vestido, ni ningún otro; para nadie más.
Más de un mar que veo entre la encallada playa me recuerda a ti, las lágrimas caen el suelo y los ojos se tiñen de negro, la piel se marchita y un desmayo hace que pierda la poca fuerza, el cuello se ha quebrado, la novia muerta está. El funeral se ha señalado y los invitados están listos para desdeñar…
¡Malditos!
Se escucha desde el féretro, las ansias, el dolor, la angustia de estar presa, de estar sola, de vivir la muerte en vida, de sentir el dolor de la soledad, quizá por última vez.
Boreas
Ophelia
Lamia
Circe
Psyche
Mermaid
La Vampiresa y quien se ha unido a ella, sólo por un deseo, el más vehemente de todos... la Inmortalidad.















Munch
Manet
Dali
