K
septiembre 22, 2011
Me gusta escribir tu nombre con K.
Me gusta tanto como cuando me besas inesperadamente
y mantienes tu brazo alrededor de mi hombro.
Me gusta esa sensación porque me siento protegida, me siento tuya.
Me gusta que no me dejes ir.
Me gusta tu cama porque duermo contigo, porque encuentro un refugio,
bienestar, compañía, calor, amor, deseo, pasión, inspiración…
Me gusta tu casa porque yo llegué a ordenarla,
me gusta porque antes de mí estaba vacía.
Me gusta tu ropa porque me cubre como lo quisieran hacer tus manos,
porque me queda holgada, porque descanso con ella mientras leo,
mientras te veo.
Me gusta tu baño porque te espero bajo la regadera
bajo una ducha vaporizante, cuando duermes.
Me gusta escribir tu nombre con K.
Quizá por un libro, por filmes, por recuerdos.
Me gusta la K por vivencias no ocurridas.
Pero lo que más me gusta es que vivo,
Hoy y ahora y sonrío.
Me gusta escribir tu nombre con K
porque ya me fui, regresé y porque soy feliz.
Me gusta escribir tu nombre con K porque es inexistente.
Como ya lo eres tú…
Sombras y Cenizas
agosto 1, 2011
Las sombras hicieron más negra la noche y la llenaron con su aliento frío.
Las cenizas se llenaron de llamas multicolores, de deseos destruidos para así iniciar, el ciclo que no se ha cerrado.
La música llenó el vacío y cruel agudo eco de las lágrimas; todo esto mientras las palabras nos reencontraban.
Las miradas quedaron perdidas en horizontes desconocidos, queriendo olvidar el suspiro amargo de un amor.
La belleza terminó en un círculo, rodeada por espejos, por velas y por humo de inciensos.
La cama quedó vacía tras el recuerdo de las sábanas revueltas y el regreso de los viajes.
El retorno tan sólo permaneció en silencio, aturdido por sentimientos y razones, por poder, por miedo.
El Sueño
junio 12, 2011
El sueño me despertó.
Era la deslumbrante luna vestida entre nubes negras y comandando al viento. Era una noche de tormenta.
El cielo se había apagado de repente.
Los ecos apabullantes de sus gritos se distinguía entre la distancia.
La lejanía mantenía presas a las ramas de los rosales y entre ellas mismas se hería.
Un viejo abeto lloraba al ver los pétalos caídos. De repente volando con el viento, húmedos por las lágrimas de ese árbol que ahora se convertían en gotas de lluvia.
La furia del viento llego hasta mi ventana. Quiso entrar pero no se lo permití.
Ahora me ha quitado las rosas, todo en venganza hacia la luna.
El viento no me lleva ahí; no como a otros, ni tampoco permito a la lluvia mis lágrimas. No, ya no.
El sueño me llama de nuevo, pero es distinto, tiene otro nombre y otros ojos.
Ahora es realmente cuando espero volar con mi sueño.
Perdida
abril 7, 2011
Deseo
Profano
Inerte
Con sabor a olvido
Inusual
¿Te quiero?
No hay duda
¿Desde cuándo?
Tú mismo diste la respuesta.
Mi mente gira y gira
Entro en los mareos
Me meto en tu cama
Y tú te deshaces de mis vestidos
Mi blusa y botas caen al piso
Me convertí en una perdida
Me mantuve en tu cama
Horas incontables
Tarde; noche y día.
Quiero más
Te lo dije
Quiero ser tu perdida
En ese laberinto
En el que entré al besarte
Al bailar
En ese laberinto que es
tu sonrisa brillante
tu despertar
tu mirar…
Te quiero, más y más
No lo puedo evitar
Dime que hay más
Después de que estos 20 años (y más)
Nos vieron pasar…
Déjame entrar en ese laberinto
tan tuyo
Y perderme una vez más.
Quizá para siempre…
Y no mencionar nunca un jamás.
Comenzar
marzo 10, 2011
Inicio; de nuevo.
Dicen que errar es de humanos y que de entre las cenizas surge el fuego.
Yo ahora estoy encendiendo mis velas ya apagadas, las cenizas vuelan con el viento, las llama el fuego mismo de una incineración, los fragmentos rotos están siendo recogidos. Se va a reconstruir algo, no lo mismo.
En esta noche escucho los árboles murmurar sobre la soledad, la tristeza que proyecta el que se vaya el invierno, la tristeza que impregna las habitaciones llenándolas de primavera.
El humo entre mis ojos ya no me ciega, he dejado recuerdos, personas, ciudades y sigo con un paso fatuo, pero por momentos imperceptible. No soy una sombra, ni fui un fantasma.
No estoy muerta, no como crees. Ni como quieren. Esta soy yo y me levanto.
Perdida y caída entre espirales y saliendo de laberintos, ahora escribo, veo hacia atrás por última vez, tomo mi cabello y decido que es hora de darle cuerda a los relojes y enfrentar a los calendarios.
Ya no pienso en los recuerdos, ni el el presente que acaba de ocurrir.
Rompo temas, objetos, pensamientos, arquetipos y relaciones; rompo cadenas.
Duele ser libre, duele el peso de tanto, duele la vida, duele ver el contenido de la caja de Pandora.
Pero ya no, ahora, mi concepción del ahora hace que tome estas decisiones, tan mías, tan estrictas y tan secretas.
El grito, las lágrimas, los besos, la extrañez, la otredad, el no sentido, la niebla. Todo vuelve pero no como antes, ahora lo veo, veo mis errores, veo qué puedo hacer y qué no. Y me sorprendo cuando el espejo me habla, cuando tomo fragmentos de mi memoria para ya no recobrarlos más.
No perdí el control, perdí abrazos hipócritas, besos fríos, palabras mudas y miradas vacías que en un momento creí. Las pierdo por decisión propia. Las paredes hablan, la música se escucha. Las lágrimas se han secado.
Mi único pensamiento es el seguir, de una forma que sólo yo entiendo.
De nuevo renazco y conmigo la fortaleza, la imaginación, mi instinto, mi propia voz más fuerte y clara.
ESTOY AQUÍ -me digo y les grito-
Mi perfume incendia el jardín y las estrellas queman con su resplandor, los árboles me claman.
Y yo, con tantos viajes, me he reencontrado en una nueva habitación y en una nueva ciudad.
Vacío
febrero 20, 2011
Veo las letras caer desde el armario de mis sueños, mientras tengo el humo impregnado de el cigarrillo lila que fumé anoche en la cama semidesnuda.
Veo cómo los sueños se quiebran y al mismo tiempo cómo es que la ilusión toma más fuerza y se convierte en algo tangible.
Veo cómo es que he perdido la cabeza entre lagos y ensueños, entre realidades que no eran las mías; pero no me lastima. Lo que me lastima es ver estos muros de concreto a mi alrededor, frascos y cajas de medicamentos, vendas y el sonido de ecos que no sé cómo he provocado.
El dolor se percibe en mi mirada y en mis cartas; y quienes lo han visto ya lo saben, pero ya no tengo lágrimas; tan sólo quiero deshacer esta pesadilla y vivir a cómo yo soy y escuchar y sentir, salir y observar.
Aun tengo unos “últimos” deseos y faltan mucho para que se completen. No puedo escribir una carta y lo anhelo, pero aviento este puñado de pensamientos y de sentires al universo queriendo deshacerme de ellos y buscando el retorno a mí.
Estoy aquí
enero 6, 2011
Este año ha venido lleno de sorpresas, de ruidos de campanas y de silencios memorables en los que me refugiaba entre la sombra que daban las hojas de un árbol por fuera de la que por poco tiempo fue mi ventana. Escuché el silbar de pájaros, dejé por un tiempo todo lo electrónico: laptop, teléfonos, agendas, internet, televisión, radio. Y no me arrepiento; esa fue mi desintoxicación y me llené de ilusiones, de conflictos resueltos, de ideas rebuscadas pero claras y precisas, de noches de insomnio, de noches de luna y de días en cama, de ver libros, de releer páginas, de encontrar memorias, recuerdos y deseos desfragmentados en cajas de cartón.
De tomar un buen vino tinto y de ser feliz abrazando a una botella verde.
Ahora el descanso se reflejó en el quéhacer y en no tener tiempo para nada, pero a la vez ocupar las más de 24 horas del día en asuntos que sólo me pertenecen a mí. Y no me contradigo, sólo que es lo que pienso.
La desilusión y su sabor, me llegó, pero la alejé y pasé otro año, y ahora sonrío y no lo creo, ya no cuento las lágrimas, ni las sonrisas… tampoco los días, ni marco las fechas. Ahora sólo vivo esto, que es mi vida, un instante, una eternidad, lo efímero de lo memorable, las sonrisas invisibles e incoloras, los abrazos y las miradas que no recibí.
Ahora me percato de dónde estoy, y de mi lista de deseos, de mis ojos quebrándose ante estas lluvias de estrellas, de fiestas que vanas, ahora me río de ellas.
Llego de nuevo al mundo virtual, y veo que tengo mucho, muchísimo y antes me di cuenta de que mucho de lo que he querido en la vida lo he conseguido y sigo en esa vía para conseguir lo que me hace falta, eso, para complementarme.
Encuentro cartas, libros, vino, y mi llegada…veo éxito, una renovación al alma sin dejar que fluya mi esencia.
Ahora mi cabello está diferente, también mi maquillaje, mis manos, mi tipo de pensamiento e incluso mis recuerdos ya no son los mismos que antes. Tampoco mis deseos, aunque me haya dolido el ver anillos en otras manos y ver los míos en fotografías, y en lágrimas reflejadas no es mi prioridad.
Sigo amando a la luna, vivo en una ciudad que no creo que sea la que dejé… me sigue gustando la niebla y la lluvia, el sol me sigue matando y yo desmorono a personas con mi mirada, mi sonrisa y mi perfume. Hoy ha llovido dentro de mi habitación y las gotas son azules…hoy le escribí, y hoy escribo yo, y leo, y pienso y deduzco, pero lo más importante es que sonrío. Tomo té, me preparo una tostada con margarina y mermelada. Me fumo un cigarrillo y veo que mis labios son rojos y mi piel vuelve a ser blanca, muy blanca…
Vuelvo a ser yo, y estoy aquí, deseosa y con coraje, queriendo hacer más y más, teniendo logros a base de golpes duros, de nervios pero también de reconocimiento de parte de muchas personas; de un reconocimiento que yo no me he esperado.
Vuelvo a escribir en un día de reyes, escribo cartas entre líneas y miro hacia el cielo… días anteriores. Recuerdo, respiro y continúo, otro año, y seguimos aquí.
Gracias por ser y estar, por escribir, por leer, por pertenecer a este espacio que es parte fundamental de mi vida, gracias por sus mensajes y críticas, esos; que me han hecho crecer y llegar a dónde estoy.
Hoy no hay un personaje; hay varias facetas y soy feliz.
Es… simplemente una epifanía.
Y es que…
diciembre 14, 2010
Y es que esto es lo que pasa
Y es que esto es lo que hay
Los pasos entre niebla, la lluvia…
Por puentes, vistas sumergidas en fuentes…
Silencio, soledad, felicidad, lágrimas
Tinta, vino, cerveza, pensamientos…
Libros y besos,
Recuerdos… Experiencias.
Y es que esto es el tiempo
Y el tiempo es la Vida.
Guillermo
diciembre 6, 2010
Tienes nombre de Rey
y tu voz, la de un poeta, filoso y ardiente.
Tu risa centelleante; esa que todavía escucho.
No habrá lágrimas para ti.
Funeral… te reíste de mí.
Habiendo predicho que “alguna vez no me iba a gustar”
Y precisamente… es casi cuando no pude continuar…
Con tu partida, en mi final.
Pero seguí, porque sabría que te mofarías sino lo hacía.
Y hoy, quince días después, de pensarte, recordarte y seguirte queriendo
te escribo esto, con lágrimas y dolor en el pecho; lo siento, sé que no te gusta
pero sabes que lo mejor está aquí, aquí dentro.
Y ni los gusanos, ni la tierra, ni las cenizas, ni las hojas con tu nombre
o el teléfono inexistente se irán.
Porque sigues vivo en mí, y Te sigo llamando en presente.
Te quiero; hombre de lucha, de ojos azules y voz enamorada.
Sonrisa embriagada… ya no me dueles.
Ahora te leo, te recuerdo y te escribo.
Ya puedo, ahora sigues tú…
Descansa de tu batalla, de tu perpetua lucha.
Descansa en paz, Guillermo.
Por-venir.
octubre 13, 2010
Alguna vez derramé lágrimas sobre tus hombros.
Otra vez me desmayé en tus brazos.
Muchas veces más me desaté el cabello y te demostré todo.
Fue tan fuerte, que bien dices tú, te maté.
Te mordí, te succioné la vida.
Quedaste herido, me quisiste lastimar y lo conseguiste.
Pero eso queda en el ayer.
Lo único que tengo ahora son marcas de dolor.
Visibles e invisibles, pero ahí se encuentran.
Y lo sabes…
Como yo sé lo que significan esas palabras no dichas
Esas palabras escritas.
Esos sentimientos enfermizos y arriconados en tu corazón.
Te llaman traicionero, tu propio ser te desprecia.
Y yo, ahora me encuentro lejos.
Aunque me veas, ahora todo es pasado, melancolía, dolor.
Pero no de mi parte.
Tú fuiste la causa.
Ahora yo sólo volteo la mirada y te niego.
No entiendo todavía qué pasó.
Tampoco lo quiero averiguar.
En este tiempo soy yo, y la luna está pronta a llegar.
Ya no me importarás.

Boreas
Ophelia
Lamia
Circe
Psyche
Mermaid
La Vampiresa y quien se ha unido a ella, sólo por un deseo, el más vehemente de todos... la Inmortalidad.

















Munch
Manet
Dali
