Y recordé…

Noviembre 26, 2009

Años atrás me dijeron:

“No creas en mí; soy hombre y nací con la mentira tatuada en los labios”

A lo que respondí:

“Mentira, tienes nombre de mujer”

Hablando de parejas… estamos francamente jodidos.

Hoy

Septiembre 14, 2009

Ahora se deshace en una nube de humo que se transluce en la oscuridad de un casi amanecer.

 Abriste los ojos. Estabas vivo, pero tus manos y tus pies estaban atados. No recordabas qué había pasado…

Hace años de aquel despertar, pero no se olvida la fecha. No se olvida el olor a miel y a rosas rojas, vino tinto en sábanas blancas y una muñeca blanca, frágil, quizá de porcelana.

Los hospitales quedaron atrás. Los recuerdos siguen presentes y el futuro es el que aguarda por nosotros. El por qué nunca lo sabrá nadie. Fue una desbocada casualidad, o el llamado destino que nos llamó para una salvación mortuoria.

Ahora pasan las horas y se ve el reloj siempre marcando las 6:00. Ahora se ven los libros y la vela de fuego que nunca se consumió. Los sueños que se volvieron ilusiones y las ilusiones que se formaron objetivas realidades y trazos a marcar para seguir en el camino, en ese camino que nos toca a cada cual.

Sin decir adiós se escucharon los pasos entre los charcos, entre la tempestad que consumía lágrimas, y los truenos que llamaban a gritos desesperados un volver que no se dió.

Este es un recordatorio, porque no se olvida…tan sólo porque no se quiere olvidar.

Love Theme…Your Princess?

Febrero 12, 2009

I wish

Febrero 12, 2009

Godot nunca apareció, lo esperé mientras permanecía en la rama de áquel árbol, en el que te cobijabas, leyendo abstracciones y absurdismos.

Con el paso del tiempo, perdí el miedo a las marionetas, cuando el deseo de regalarme una, que saliera de tus propias manos quedó eclipsado por la distancia.

Dejé los libros que me regalaste, y desambigüé el sentido de los relojes, de las horas; más no del tiempo.

No dejo de pensar qué hubiera pasado si…

Pero confundí la tempestad con tus lágrimas en mi partida, en la que no pensé que sería, ahora, ya tan lejana.

Apenas y recuerdo tu  rostro, es borroso, como las memorias que no quiero pensar más, en las que no quiero indagar, sin embargo, haces que no duerma, y en esa mesa, veo cómo una taza de té se consumió, mientras todo estaba de lado, cuando la cuerda floja no estaba ante nuestros pies, sino entre nuestros cuellos.

Toma un vaso de whisky, brinda por lo incógnito y desaparece, desaparece locura de tempestad; ve al teatro y dime si aún sientes el viento frío de un amanecer de invierno, si la música en los ahogados todavía te hace pensar en algo.

Si las leyendas de Lilith y de Icaro, traen a tus hijos contigo de nuevo. No mires al espejo, no pienses en Magritte, ni en Morne, ni en Jikan…despoja la mente de tinieblas y ya no seas lo que fuiste conmigo, que no quiero saber más.

Porque yo yazco entre el olvido y la muerte no sensata de mi cuerpo inerte. Mientras tú sigues perdido, y no buscas un horizonte, porque quizás lo hayas tenido desde siempre.

Ve con el conejo y dile que te dé la hora, y ve que al fin es la hora de tu muerte, como en esos sueños, como en los que deseas empezar todo. Juega ajedrez con fichas negras y ya no apuestes a por mi, no me dediques más tus trinfos, no me cuentes tus derrotas. Enfréntate a ti mismo, como yo lo trato de hacer.

Sueña conmigo, y despierta intentando echar de menos un recuerdo, una imagen entre rosas de cristal, y sigue así, que yo seguiré, no sé en qué camino, o por dónde, pero al menos lo intentaré.

Escucha y ve The Wall y llora, siente el aturdimiento de tus neuronas, al tratar de nombrarme, pero no lo hagas, porque hace tanto de eso, y hace tanto que entre divagues y medicinas, no encuentro la realidad, para distinguirte de lo que fuiste alguna vez en mi vida.

Quizás como tú lo dijiste: Soy lo mejor en tu Surrealidad, dale cuerda al reloj que marca las seis y ve por el bosque y los castillos, dónde tal vez encuentres mis murmullos que te digan: Ojalá…

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A Casi un Año…

Diciembre 23, 2008

Voy desenterrando cajas que parecen féretros, esas que contienen letras formando palabras, reflejando imágenes de aquellos sentimientos, otro año más está pasando y en un remoto lugar te voy encontrando, te voy mirando, cuando lejos estás ya, cuando me he ido y no sé, en dónde, ni con quien mi mente se encontrará.

Dentro de los cajones por debajo de un cristal, voy guardando canciones, tonadas, melodías que no sonarán más.

Recuerdos dentro de mi nublada y confusa mente, recuerdos de vivencias que surrealmente conocí, de las que apenas y siento su textura, cuando veía tu rostro en la profunda oscuridad, cuando mi cintura se iba desdibujando en un claroscuro de tristeza y ansiedad, provocados por tu miedo y ella; nuestra amiga, la soledad, recurriendo por momentos a la felicidad.

Quien usa sombreros ahora soy yo, quien bebe tinto soy yo, quien te escribe esto, no, no soy yo, es aquella, a la que dejamos en un pasado, en aquel que por senderos se buscó y nunca se encontró, sólo fue sino más que una profunda alusión, como lo que trajiste a su vida, una terrible decepción.

Entre museos nos vimos, entre aquellos canvas descubrimos los años que por siglos habíamos vivido y ahora sé, que fue hermoso, encontrar una felicidad entumecida por el frío de un otoño y ahogada entre risas y vino tinto.

Subiendo en un elevador, cuando yo estaba leyendo un libro, cuando me esperabas sentado en un sueño, en un jardín, reposando junto a un árbol, cuando la lluvia corría por nuestro cuerpo y las gotas se confundían con llanto, cuando con tanta fuerza tomaste mi dedo corazón después de un brindis y este casi se rompió…

Veo a través de grises y empañados ventanales, apenas tu silueta, el reflejo de tu rostro entre libros y ese aroma a rosas que deprime como lo hace el perder un tesoro…

Quebrada, aún duele, siempre dolerá, no por ti, ni por mi, nunca supiste, ni entendiste el porqué, y mientras me encuentro tras la cuarta pared, entre telones veo que diriges mis pasos, los cuales no existen ya que me encuentro en el palco presidencial y sólo se escuchan los fantasmas que en el escenario danzan una melodía de Jazz y de Soul…

La bailarina es destello de un futuro que no surgirá ni emergerá entre nosotros dos y la música apenas la reconozco porque salió de tus oídos; ahora el teatro está solo y nosotros no nos volveremos a encontrar jamás.

Como a pesar de la grandilocuencia y el poder que tengamos, nosotros dos, le pertenecemos a Melpémone, Calíope y en un sueño se todo se disolvió, volviendo de la alegría a la vaga y despesperada comocabizbaja tragedia quien es la gris, la que nos une y la que no nos dejará en paz.

Muerte por Amor

Octubre 21, 2008

En una oscura y húmeda callejuela a altas horas de la entrada noche, una mujer muy bella iba caminando sola, por esas calles empedradas en las que sumergía sus pensamientos y en las que quería ver su reflejo; iba ataviada con un gran vestido de gala, con bordados, y piedras preciosas que se cubrían por una capa negra, que ocultaba desde el color de  su cabello hasta la punta de sus pies.

No importaba si pisaba un charco y ese lodo la ensuciaba, no pretendía nada. Sólo caminaba y pensaba. El frío del otoño hacía que se perdiera entre la húmeda neblina que oscurecía más su cabello, como las lágrimas que iba derramando al hacerce presa de un pasado, de un dolor… su cara (ella pensaba) era cómo una máscara, un disfraz, como si en alguna ópera hubiera estado, enmarcando sus labios rojos y sus lágrimas negras causadas por su mismo maquillaje.

Lo único que se escuchaba esa noche era el eco de sus pasos… y en eso, dentro de un parque, voló un ave,  un ave de color negro y salvaje;  era un cuervo y su aleteo, despabiló su mirada y descubrió su faz, al quitarse la capucha de esa capa, dejando enmarcada su blanca y mortecina piel al reflejo de la luna…

El cuervo croaba, pero ella no sabía lo que decía, no le entendía, la veía con recelo, lujuria y pasión, como un ardor enfermizo… y ella hipnotizada por esa mirada encarnada en el propio fuego del averno lo miró y se enamoró de él, sin saber el cómo, ni el porqué.

Su  misma mirada brillante lo atrajo hacia ella y él se posó sobre su hombro izquierdo, ya no se escuchaba nada más que el silencio en esa noche oscura y fría de otoño.

En ese instante, el cuervo, con su afilado pico, le quitó la capa, haciéndola trizas y acabando en el suelo, vió sus lindos hombros desnudos, blancos como la leche y quiso darle un beso; más no pudo,  y así enterró su pico en su cuello, y  mientras la sangre salía a borbotones, el mismo cuervo se estusiasmó más y con su mismo instinto animal y sin piedad, clavó sus garras en ella, y su pico en una de sus clavículas, para así, alimentarse de la sangre de una mujer que lo amaba, penetró en su carne, y con tanto dolor, ella murió, sin decir una sola palabra…

Ya que el cuervo se alimentó con su sangre y se comió su corazón, lleno de amor por él… la dejó muerta y sola. Nadie supo que pasó con ella, pero si pasan por esa antigua avenida de Londres, todavía se escuchan los pasos de aquella dama que se conjugan con el aleteo de un ave nocturna, una que desapareció también, una que se fue a su mismo infierno, dónde se confundió con el fuego de sus ojos y la oscuridad de esa noche, en la que mató, a la única mujer que amó, por desesperación y ambición.

Aquella a la que se unió y con la misma que en un charco de sangre desapareció.

En una noche de Verano

Agosto 24, 2008

El calor era insoportable… las hadas verdes colgaban de mismas copas de los árboles… la luna estaba escondida y centelleaban millones de estrellas en el infinito…

Los robustos troncos hacían que pudiera descansar y pensar en la soledad, en aquella soledad compartida que se dió en una noche de verano… cuando me abrazabas y yo me fundía en un no querer, ni amar, simplemente adorar, pero resultó demasiado onírico y en una noche de invierno el sueño de verano terminó.

Esta noche te recuerdo… más no estás, como yo no estaré…te dejé y ahora sólo veo un peón queriendo coronarse… o que quizá se coronó ya. Veo tu rostro aunque sólo reflejes tu espalda cuando miras al espejo, como en un cuadro de Magritte.

Siento el calor del mismo dolor y desesperación por no tenerte, por haber dicho “NO”, y después no poder discernir entre mi mente y ¿yo?…

Pero es indiscutible, te veo con un sombrero tomando una gran taza de té… por fin saliendo y enfrentándote a lo que no podías… sin mí.

Ha pasado el tiempo, más las fechas las tenemos presentes y sabemos lo que se acerca… y qué no daría por pasar de nuevo esas lluvias contigo aferrados de la mano…

Siempre yendo contracorriente… peleando contra los molinos, verte entre sueños, cuando dormías a mi lado, queriendo estar más tiempo…escribiendo por horas, queriendo derretir más esos relojes, acariciando el de tu pie… teniendo tu oreja como regalo y tus lágrimas como el recordatorio de lo que no debíamos de hacer.

Y que me esperaras sentado debajo de un árbol leyendo algo… como yo, cuando te leía sobre una princesa al dormir, cuando te abrazabas a mi cintura y yo acariciaba tu cabello.

Cuando una noche me viste en la alfombra roja… con los pies entumecidos de frío y llorando.. y fue cuando me dijiste que nunca me habías visto más hermosa…

Recuerdos en esta noche… todavía de verano, pasado inexistente y turbio como la tormenta que se formó cuando me fui de tu lado.

Hoy y muchas noches más te extraño… a ti y a todos tus otros “Yo”…

Lo que pasa

Enero 29, 2008

Pensando en lo que fue que ya no es y que es mejor así.

Las personas cambian, nada es permanente, más que el cambio en el que vivimos constantemente, porque lo que ahora parece presente, de repente se vuelve pasado y así, hasta no poder distinguir lo que pasó.
Hasta que se nota un verdadero cambio, que sólo se puede ver a través del tiempo y de la distancia.

Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho.

Oscar Wilde

Antes de irme

Diciembre 27, 2007

Un día antes de irme, quizá fueron dos días… en realidad no recuerdo,  me leías cuatro poemas, me dedicabas tres y medio, pensábamos en la soledad, en el otoño, en el amor y en cómo era la entrega.

Días antes ya lo había visto, en verdad me afectaba mucho y cuántas veces lo quise hacer pero no podía, me dolía tanto que sentía partirme en dos, y es que siendo como tú, una parte mía se ha quedado contigo, no la ves, cómo no me viste, pero me sentías, sentías mi piel en la oscuridad de la madrugada fría y a través de las sábanas blancas una noche me descubriste y sin verme, sólo de lado me dijiste… cómo quisiera tomarte una fotografía así… Esos recuerdos se están perdiendo, se deben de enterrar porque nunca existieron, nunca existirán, nunca volveremos a estar dónde estábamos, nunca llegaremos a dónde deseábamos llegar, el año finaliza y con él se va todo, todo lo que había entre nosotros, ahora se cae rodando roto en trozos por dónde transita el silencio hijo del dolor y de la melancolía producida por los efímeros y oníricos deseos.

Hoy ya se me hace insoportable, ya no quiero más, no sé porque tengo ese imán que me jala hacia ti, si ya no debo de estar ahí, ya la vida cambió y tú no te percataste de ello pero yo sí y por eso tomé esa decisión. No puedo decir que te extraño, en realidad llevaba ya mucho dolor y era un tormento el seguir pensando en esos libros, en esas letras y en las musicalizaciones, los diálogos  y la dramaturgia, extraño que nunca escribiremos esos cuentos de nuevo, ni jugaremos con palabras mientras estamos recostados mirando hacia el balcón de la recámara en el sexto piso.

Extraño compartir mi soledad con vos, extraño a quien no se dejaba ver, extraño a ese ser con quien compartía todo, incluso el amor hacia mi misma, incluso compartía el dolor, la pena y la desgracia y llegó a ser tan enfermizo que se convirtió en un convite dónde ya nadie sabía nada de si mismo, ya formábamos un solo ser y las personas que lo veían desde afuera se sorprendían incluso nos envidiaban, pero ya no quiero regresar a eso, ya que nunca se va a tener y prefiero la muerte súbita que la lenta agonía de un despertar, por eso me fui, por eso te dejé, y aunque no lo creas todavía tienes algo de mí y por eso hoy te pedí que me dejaras morir en el recuerdo perteneciente al olvido.

Me he ido y es eternamente.

Adiós

Diciembre 24, 2007

Rota de nuevo tras un silencio que ahora no dice nada, el silencio del ayer murmuraba pasión, amor, unión, ahora todo se ha revertido yéndose hacia un oscuro abismo, el cual desconozco, porque no soy yo la que está cayendo, quien está cayendo es el olvido para así dejar atrás los recuerdos de lo mejor que hubo en una vida, ahora no se trata de mí, pero algo todavía me hiere al ser parte de él, sin yo serlo, al yo ser una cautiva, una cautiva más… ahora quiero que no me duela, y en verdad ya no me duele como lo era antes, ahora simplemente, reina el silencio tan insufrible como inquebrantable, más no a como estábamos acostumbrados a pasar, las horas, los días, las noches.

El aquí y el ahora es simplemente incómodo y lo es tanto que en mis entrañas se siente un dolor acongojado que me hace estremecer tal vez pensando lo mejor, porque creo que lo peor ya ha pasado y por eso estoy más tranquila.

La voz no está quebrada, se fue por la propia garganta desgarrando la carne y tragando sangre, mi misma sangre y duele, ahora no puedo hablar y sólo consumo frases secas sin ningún sentido pero sé que ahí deben de seguir.

Me destroza el ver las letras, los libros, las páginas escritas desde hace muchos años y ver que nunca llegaré de nuevo a dónde estaba, incluso a dónde nunca he estado, tengo miedo, angustia, y soledad, que son mis fieles acompañantes y sus hijos que me atormentan al paso del compás del reloj que va marcando mi tiempo sin dejarme un sólo segundo de paz.

Me es de repente tantas veces por momentos insoportable esta sensación que ya no quiero más, y muchas veces te he necesitado, pero ya no te necesitaré, yo me he alejado y aunque me hayas necesitado a tragos para beberme, aunque me hayas regalado lo mejor que he tenido que ha sido la felicidad, ahora veo que sólo fue por un momento y no quiero más de lo mismo, es innegable lo que siento por ti, pero como muchas cosas más te quedarás en dónde debes de estar, sin mi, ya no quiero que me construyas ese abismo en dónde podamos vivir para siempre cayendo en espirales, los cuentos, los viajes por el mundo, por nuestro mundo, todo eso ha quedado en ilusión, en un sueño, porque lo sabemos, así es nuestra vida, siempre lo ha sido… Onírica.

Y me despido de ti con estas palabras: Toda la Vida es Sueño y los Sueños, Sueños Son.

Adiós.

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