Lluvia

Octubre 17, 2009

Escucho el triste lamento gris eclipsado, son las gotas de lluvia, es este aguacero, una tempestad de sollozos, de lágrimas que quedaron en memorias que quiero y que quise borrar.

Los pasos se agitan en el instante de continuar, un charco tras otro, ya es desigual… el tiempo se detiene y las botas que usaste como aquella máscara con la lluvia gris se han de desbaratar.

Lluvia… ¡Oh Lluvia! No llores más…

Que hace frío y no tengo a quien abrazar, y el sonido me hace despertar, queriendo retozar, más encuentro sólo oscuridad. Mis lágrimas son esas gotas de cera ya seca en ese candelabro de cristal. Olvidado. Como la tempestad entre la inmensidad de una noche sin paz.

Traes contigo a tu acompañante; viento furtivo que deshace troncos y yo quisiera con él volar.

Otoño, traes de nuevo a mis pies las hojas ahora más que marchitas, desfragmentadas por el frío asbesto, por el agua que las ha de empapar.

¿Por qué he de estar aquí?

¿Por qué he de regresar?

Un año más que ha de comenzar y yo grito, empapada de ansiedad:

¡Quiero sentir la libertad y así poder despegar!

¡Oh Lluvia! Déjame disfrutar, dame el consuelo que no he podido encontrar; no dejes que esa luz me asuste dentro de la oscuridad. Dame amor y cobijo en algo que ya no sea mar.

Sólo eleva mis sentidos y haz que de este despertar, resplandezca y esa, la desolación, que a mi; no vuelva jamás.

Rain_by_TheTragicTruth_Of_Me

La última semana…

Agosto 26, 2009

Estaba sentada a orillas del mar… de repente sentí el viento frío que sólo podría traer una tormenta de verano. A lo lejos se veían los relámpagos anunciados por los truenos y se contemplaban los barcos que se disolvían entre la bruma de un presente, de un recuerdo, de la marca de unos ojos en un pañuelo húmedo de lágrimas.

Me recosté sintiendo que flotaba; no me importaba si caía, si la lluvia me empapaba… pensaba en ti, quizás; quizás pensaba en él o lo más probable era que no pensara, no pensaba en nada.

El aire levitó mi cabello y llegó a mi mente la historia de una muñeca, cuando a mis oídos llegó una frase: “Muñeca de Porcelana”.

Cuántas preguntas se cuestiona el ser humano, cuánto queremos decir o hacer… cuánta omnipotencia y cuánta culpa o carga llevamos unos más otros menos y por diferentes circunstancias… cuánto me he cuestionado…

En esta noche me di cuenta de lo que soy, no porque lo reafirmara alguien; sino por lo que hice, por mis reflexiones, porque sin quererlo, obtuve mi tiempo en una oscura soledad, oculta entre sábanas, aislada del sol… sin ver o hablar.

Muda, muerta…¿Por cuánto más?

Si hace unos días me vi en el espejo y los caireles brillaban en un tono cobrizo…si tanta belleza se puede esconder; la pueden asesinar. ¿Quién sería el verdugo? ¿Quién sería el héroe? Sería la misma persona que actúo ambigüamente y esa persona se llama YO.

No me preguntes por la otra… no quiero saber de ella. Entiende no quiero pensar (pero fue demasiado tarde). El encantamiento se estaba desmoronando como el castillo de arena de este verano, ese, el que nunca construímos.

Agosto… 6 años de resurrección, dos años de escribir divagues, sueños, intentos de poemas y cuentos maltrechos en este blog. Agosto esta es la última semana que te disfruto, contigo se van mis miedos, mis angustias… que espero no me persigan como fantasmas por los próximos meses.

30

30

30

Cómo he pensado en esa fecha… cómo he pensado en cómo estarás… cuando te veo con esos círculos negros que abarcan la mitad de tu cara… cuando tus ojos azules se han tornado rojos, cuando tu piel es más frágil que un papel… cuándo veo mi nombre en tu cabeza, en tus labios y me dices que hemos quedado ahí en esas dos partes escritas… tú y yo.

Agosto… me dueles; todo lo que has traído a mi me duele… los recuerdos, los miedos… lo que viene, lo que no fue…

Ya no tengo angustia… llego y en un sillón veo mi agenda, repaso los días, escribo y cuento los poemas que ha habido, cuento las lágrimas derramadas en mis piernas, cuento las cajetillas de cigarrillos vacías en el cesto de la basura y aspiro el aire que llega a mi, aroma a orquídeas, rosas, tabaco y a chocolate… a tus besos, y te siento.

Despierto y te veo junto a mi, veo que he empezado la última semana como no lo esperaba y me siento bien, no importa cuánto llore… estoy en el mar. No me gusta pero aquí estoy… y en las noches recuerdo.

Cómo recuerdo lo que el mar significa o significó para mí algún día… pero alguien me dijo que cada vez que viera el mar me recordaría y cuando no estuviera cerca del mar, me vería, me vería en sueños…Todo dio un giro Agosto… Se fueron muchos, regresaron algunos  y yo sigo aquí, de pie… fumando un cigarro mientras miro hacia la ventana cómo esos rayos destruyen todo y ya no deseo estar bajo de ellos…ahora sólo no quiero saber más de ti.

No quiero encontrarle sentido a esta vida, que no lo tiene… no te quiero ver… no quiero. Recordar. Ni mirar: Adelante o atrás…

Ahora quiero vivir… disfrutar.

¿Quien?

Abril 27, 2009

Tienes serpientes que se desenvuelven cual espirales cayendo por tus hombros y por tu espalda. Tu piel es blanca y tus ojos inmensos; hipnotizantes a quien te mira.

En un pedestal, sola, sin nadie que llegue a ti, ausente del mundo, todos mirando y buscando el lugar en dónde estás.

Muerta, sólo en fantasías y en sueños te encontrarán.

Cuando saliste de ese baño, tu piel pálida y las cuencas de tus ojos púrpuras miraron el reflejo de un cristal, tus labios sellados enmudecieron una vez más y caíste, en ese torbellino del que pareciera no puedes escapar.

La tierra es el dolor que te hace vivir, el mar es el sentido que te hace vibrar para así querer huir y fundirte en ese negro abismo, del que no saldrás jamás.

Tus labios encarnados no dirán una palabra más, hasta que sientas ese abrazo pasional, que calcine tus ansias y acabe con ese malestar.

No preguntes, no indagues, no; no te dañes más.

Olvida las pesadillas y no te concentres en los sueños, deja las aflicciones atrás; libérate; no sufras  ni agonices ya.

Súmergete en el día, en la noche y no despiertes hasta un brillo en una nueva oscuridad.

Tus huesos son frágiles, toma su dolor y empléalos como dagas contra ellos, no permitas que te dañen más.

Descarga la furia con quienes lo merecen pero tú, no te culpes; incluso si es por matar.

Brinda con una copa que tiene veneno, que contiene sangre, que tienes guardada en aquel altar… Nada contra el viento y déjate llevar, ansía el momento, que pronto llegará y con él, la felicidad, esa que siempre has buscado y que pronto se culminará.

Un Naufragio

Julio 15, 2008

A la deriva, entre peñascos y riscos, mientras la lluvia de mayo, y junio se convirtió en una tormenta, una tempestad que no dejó ver la noche, ni el día, siendo que todo lo volvió gris y triste, sin poder desaparecer esas gotas.

Mirando hacia un vacío que tenía más de lo que pudiera imaginar, una libertad.

Había frío y sólo lloraba con mi rostro marcado por gotas secas y negras que ensombrecían mi piel blanca, casi de porcelana, enmarcando las cuencas de los ojos llenos de sangre y los labios carnosos, a punto de reventar, mientras el mar se enfurecía más y sus olas atropellaban a esas rocas con rencor, como queriendo recuperar lo perdido.

En mi garganta ardiente, se escuchaba un alarido, que era del que me quería despojar, más no había nadie.

Ya me había ido, me lancé hacia ese abismo, hacia esa caída, no importándome ya nada, sabiendo que abriendo los brazos y sentirme caer por metros y metros tendría libertad y no me perseguirían más.

Todos ellos, los pensamientos, los ecos, las voces, mi pasado, mi vida, mi futuro, mi presente, yo misma.

Y al caer vi que el agua no era azul, tampoco gris, pero mis ojos seguían derramando líquidos que se confundían y ahora no eran negros, eran rojos… mis lágrimas eran sangre seca, reseca entre mi faz, cuágulos acumulados por tanto llorar, por el querer vivir y el recordar. Sin poder hacer nada y siendo una carga más.

Fluídos salían por mi nariz y por mis oídos, sabiendo que era mi final, que mi cuerpo por dentro estaba destrozado… más no sentía nada. El dolor me tenía totalmente entumecida y no me podía levantar.

Me había dado cuenta de que ese mar era provocado por mis lágrimas, esas que no me dejaban ver, y en las que me estab hundiendo sin yo saberlo. Sin querer nadar o siquiera flotar para así rescatarme. Sólo quería hundirme, tocar fondo de una vez, o una vez más y no renacer ni reaparecer jamás.

Era tanto el odio que provocaban esas olas, que quemaban y hacían que barcos se volcaran, los marinos a lo lejos veía que morían y mientras el cielo se oscurecía, veía que esas, que antes eran gaviotas, comían su carne muerta y sacaban sus ojos dentro de un naufragio provocado por mi ira, maldad, coraje y mucha tristeza.

De repente un remolino se formó a mi alrededor y sin fuerzas me sumergió en él, en sus entrañas, para así desaparecer, eran espirales y sólo saba vueltas y vueltas respirando dentro del agua, sintiéndome presa de un ser anónimo, que quizá era lo que buscaba.

Un rescate (sin darme cuenta) dentro de ese naufragio; ahora ya no pensaba, pero tenía miedo, puesto que no había alcanzado mi objetivo y no sabía cual era mi destino. Ahora no sabía qué hacer, pues ya no tocaba fondo, ni me enconraba a la deriva, pero era una cautiva y tenía que salir de ahí.

Al costo que fuera y luchando contra quienes amaba y a quienes odiaba.

Pues este naufragio lo había provocado yo, y sin morir, sin sentir, lo único que quedaba en mi ser era una sed, aplacada por mis propias lágrimas y por mi propio caer, por ilusa, por creer, por desear, por amar y querer crecer, cuando ni siquiera me podía ver.

Era lo más triste que pasaba por mi mente, cuando sólo daba vueltas y entre mares, provocando mareos y fiebres en aguas heladas, recordaba que preguntaba cómo era y me decían que bella, que era preciosa… más no podía creer, sólo quería ser yo, la que murió antes, la que ahora no se podía ver, la que estaba atrapada entre espirales, llorando sangre y dejando muertos a cada tanto… sin saber en realidad en dónde estaba.

Si en su mente o en su tormento… sus recuerdos y su presente.

Sirenas III

Junio 14, 2008

Se escuchaban reclamos, muy ligeros reclamos de las olas hacia el mar.

Parecían gritos de Sirenas, fundidos en la oscuridad de la noche.

El viento era fuerte y azotaba a su paso los oídos de quienes estaban presentes; haciéndolos presas del miedo, al parecer sonidos que parecieran truenos confundidos con el estrepitoso oleaje acechando a las rocas siniestras y como asesinas ocultas esperando a una presa.

La luz de las estrellas cegaba y sólo se veían los sonidos que evocaban esas imágenes tan impertinentes, tan solitarias y tan abrumadas como afligidas; tales comparadas a un llanto dentro de un ataque de histeria, siendo callado por electroshocks provenientes de los rayos hacia el vacío.

Hacia la nada perteneciente a los recuerdos; por consiguiente guardada en el olvido de la magia que no había ya.

Dedicatoria

Mayo 8, 2008

Cuando ya no esté.

Sentirás esa neblina, envuelta en un halo de frío gris y será el aliento de mis besos, como la humedad que provoca al irte mojando la cara, la humedad que me estremecía ciegamente por una pasión.


Cuando ya no esté.

Caminarás por calles desoladas, y en cada otoño, en cada hoja que veas caer a tu pasar, en tus mismas pisadas sentirás el sonar de el crujir y te estremecerás, porque será mi risa, y verás mi sonrisa como mi felicidad.


Cuando ya no esté.

El invierno te abrigará, y verás en cada botella de vino tinto, el resplandor de mis ojos, y en la nieve percibirás la pureza de mi piel y más frío no sentirás.


Cuando ya no esté.

Los espejos se descubrirán, los espejos se descubrirán, dejando ver la luz de lo que asemeja a a realidad, y entonces me podrán ver, tocar, porque sabrán que pertenezco a un reflejo, al cual nunca pude ver.


Cuando ya no esté.

La música se escuchará de fondo en cada corazón con un ritmo sonoro, como de una batería y unas notas graves provenientes de un bajo y recordarán el rock y lo que era parte de mi vida.


Cuando ya no esté.

Las librerías seguirán vacías, llenas de viejos ejemplares y en cada uno de ellos vendrá algo de mi, porque nadie puede leer sin recordarme, porque no pueden dejar de pensar en mí.


Cuando ya no esté.

Se recordarán las montañas que desde niña fueron mi fascinación, y se verán las cordilleras, y por cada uno que llegue a la cima, me recordarán, porque escalé muchas más montañas, no importando la altura, ni los obstáculos, ni el dolor, ni el sufrimiento de el sola y llegar.


Cuando ya no esté.

Y estés solo, recuérdame, porque no estaré, pero no me habré ido y las distancias se acortarán, porque dentro de un suspiro tú llorarás y yo te abrazaré y sin saberlo tomarás fuerza y saldrás adelante, como lo has hecho siempre, como yo no lo pude hacer más.


Cuando ya no esté.

Y veas una caja con cigarrillos y chocolates, recordarás mis labios y el olor de mi perfume, con la imagen de mi cabello ondulado, jugando con el viento y me extrañarás.


Cuando ya no esté.

Y veas una ciudad gris, seré yo, impregnada en las calles, en el asfalto cubierto por tormentas y relámpagos.


Cuando ya no esté.

Y veas al mar, verás que fue mi desolación, acompañado por el sol; pero si lo ves gris y revuelto, será mi furia y mi lucha contra aquellos seres submarinos que no me dejaron ir y que me convirtieron en una sirena, una sirena atrapada en el fondo del mar, y la espuma seré yo, y ese sonido, será mi voz.

Así que búscame porque aún cuando ya no esté… yo seguiré.

Nuevo Premio

Abril 28, 2008

Premio otorgado por Anna, que me ha encontrado como bien lo dice, en una búsqueda enredada.

Como ya lo he constatado, es una enorme sorpresa el tenerlo y un grato resplandor de felicidad en un tormentoso como caótico día gris, como lo son la mayoría de todos.

Gracias por el enlace y por los comentarios.

Me ha hecho una enorme ilusión.

Sirenas II

Abril 23, 2008

Y el retorno era el inicio.

Las olas te inundaban como te formaban.

Y el cielo te consumía haciéndote su presa.

Atándote ya sin poder escapar de él más.

El viento estremecía los cuerpos ya muertos.

El oleaje era calmo.

Y las nubes cubrían el azul de un infinito.

Volviéndolo Gris y Desafiante.

Y tú reflejada en esos cantos ya ancestrales.

Pertenecientes a las sirenas no existentes.

En las profundas y misteriosas.

Aguas del Mar.

Todavía duele, duelen los remolinos de pensamientos, como de recuerdos y transformaciones que estás viviendo.

SIRENAS

Abril 16, 2008

Y entonces las Sirenas se precipitaron al mar, para así morir. Porque era su ley: el morir al no ser escuchadas y encantar con su canto ya que es poco sabido que las sirenas son seres alados, convertidos en especies marinas….

Fuente: Mis recuerdos

CONTINUARÁ….

Sirena Varada

Abril 13, 2008

…y me he enredado siempre
entre algas,
maraña contra los dedos.
cierras la madeja
con el fastidio del destino,
y el mordisco lo dan otros;
encías ensangrentadas,
miradas de criminales,
a grandes rasgos,
podrías ser tú.

echar el ancla a babor
y de un extremo la argolla
y del otro tu corazón.
mientras tanto, te sangra.
y el mendigo siempre a tu lado,
tu compañero de viaje.
cuando las estrellas se apaguen,
tarde o temprano,
también vendrás tú.

duerme un poco más,
los párpados no aguantan ya,
luego están las decepciones
cuando el cierzo no parece
perdonar.
sirena, vuelve al mar,
varada por la realidad.

sufrir alucinaciones
cuando el cielo no parece
escuchar,
dedicarte un sueño,
cerrar los ojos
y sentir oscuridad inmensa,
entregado a una luz,
como un laberinto de incertidumbre.
esquivas la pesadilla.
y sobrevolar el cansancio
y en un instante,

en tierra otra vez.

el miedo a traspasar la frontera
de los nombres,
como un extraño.
dibuja la espiral de la derrota
y oscurece tantos halagos,
sol, en la memoria que se va…

y duerme un poco más,
los párpados no aguantan ya,
luego están las decepciones
cuando el cierzo no parece
perdonar.
sirena, vuelve al mar,
varada por la realidad.

sufrir alucinaciones
cuando el cielo no parece
escuchar.