Luna Silente

Octubre 4, 2009

Persistes en aquello que queda atrapado entre rendijas; incluso cuando no te observo… yo sé bien que me miras, que sabes todo aquello cuánto hago y en qué momento.

Tienes una magia desmesurada que sale de tus ojos, que provocas con tus manos; esas; que al pasar de los años han quedado maltrechas en un afán por conseguir lo que has querido desde que recuerdo, desde que te conozco.

Me has dicho que olvidaste un pasado que yo no me pude perdonar y veo en tus palabras la más sincera honestidad.

Tienes los ojos verdes, pero están cerrados y yo, cuál luna aparezco como tú en una noche de cada mes para hacerte feliz. Hoy me voy. Sabes que es por poco tiempo. Estás cansado y te dejo recostado, durmiendo entre sueños y suspiros, mientras tomo tu aliento como amuleto y respiro, mientras te veo desnudo en la cama; mientras recuerdo las cabezas que se cortaron en siglos pasados. No… no puedo olvidar, se que te duele pero tengo que irme… una vez más.

Ahora te lo agradezco, fe incondicional, puesto que la luna llena a tus aposentos me ha llevado, para verte pernoctar. Y yo tomo mi equipaje, y te doy un beso en la frente, mientras llevo tu mirada, conmigo, en mi mente, y voy sin dejar rastro atrás, como la luna silente que siempre nos vigilará. A la que no podemos olvidar. Sólo atrápame y desdibújame hasta que quede el más puro de mis anhelos, hasta que lo efímero se vuelva translúcido y pinta el cuadro de memoria. No busques con ansia, no desesperes, es casi el momento de abandonar las sábanas blancas y desilusiones que se van.

Canta una canción en el bosque, en el otoño, dentro del gris y olvídate de todo; esa es la prerrogativa. Ideales consumidos y la pálida y bella mujer en aquel pedestal, la sangre que nos hace sudar, los besos que hemos de estallar. Devuélveme la pasión que volví a consumar…

Amanece, y no me busques; quédate tranquilo porque bien sabes en dónde puedo estar.

A Oli

Hoy

Septiembre 14, 2009

Ahora se deshace en una nube de humo que se transluce en la oscuridad de un casi amanecer.

 Abriste los ojos. Estabas vivo, pero tus manos y tus pies estaban atados. No recordabas qué había pasado…

Hace años de aquel despertar, pero no se olvida la fecha. No se olvida el olor a miel y a rosas rojas, vino tinto en sábanas blancas y una muñeca blanca, frágil, quizá de porcelana.

Los hospitales quedaron atrás. Los recuerdos siguen presentes y el futuro es el que aguarda por nosotros. El por qué nunca lo sabrá nadie. Fue una desbocada casualidad, o el llamado destino que nos llamó para una salvación mortuoria.

Ahora pasan las horas y se ve el reloj siempre marcando las 6:00. Ahora se ven los libros y la vela de fuego que nunca se consumió. Los sueños que se volvieron ilusiones y las ilusiones que se formaron objetivas realidades y trazos a marcar para seguir en el camino, en ese camino que nos toca a cada cual.

Sin decir adiós se escucharon los pasos entre los charcos, entre la tempestad que consumía lágrimas, y los truenos que llamaban a gritos desesperados un volver que no se dió.

Este es un recordatorio, porque no se olvida…tan sólo porque no se quiere olvidar.

La última semana…

Agosto 26, 2009

Estaba sentada a orillas del mar… de repente sentí el viento frío que sólo podría traer una tormenta de verano. A lo lejos se veían los relámpagos anunciados por los truenos y se contemplaban los barcos que se disolvían entre la bruma de un presente, de un recuerdo, de la marca de unos ojos en un pañuelo húmedo de lágrimas.

Me recosté sintiendo que flotaba; no me importaba si caía, si la lluvia me empapaba… pensaba en ti, quizás; quizás pensaba en él o lo más probable era que no pensara, no pensaba en nada.

El aire levitó mi cabello y llegó a mi mente la historia de una muñeca, cuando a mis oídos llegó una frase: “Muñeca de Porcelana”.

Cuántas preguntas se cuestiona el ser humano, cuánto queremos decir o hacer… cuánta omnipotencia y cuánta culpa o carga llevamos unos más otros menos y por diferentes circunstancias… cuánto me he cuestionado…

En esta noche me di cuenta de lo que soy, no porque lo reafirmara alguien; sino por lo que hice, por mis reflexiones, porque sin quererlo, obtuve mi tiempo en una oscura soledad, oculta entre sábanas, aislada del sol… sin ver o hablar.

Muda, muerta…¿Por cuánto más?

Si hace unos días me vi en el espejo y los caireles brillaban en un tono cobrizo…si tanta belleza se puede esconder; la pueden asesinar. ¿Quién sería el verdugo? ¿Quién sería el héroe? Sería la misma persona que actúo ambigüamente y esa persona se llama YO.

No me preguntes por la otra… no quiero saber de ella. Entiende no quiero pensar (pero fue demasiado tarde). El encantamiento se estaba desmoronando como el castillo de arena de este verano, ese, el que nunca construímos.

Agosto… 6 años de resurrección, dos años de escribir divagues, sueños, intentos de poemas y cuentos maltrechos en este blog. Agosto esta es la última semana que te disfruto, contigo se van mis miedos, mis angustias… que espero no me persigan como fantasmas por los próximos meses.

30

30

30

Cómo he pensado en esa fecha… cómo he pensado en cómo estarás… cuando te veo con esos círculos negros que abarcan la mitad de tu cara… cuando tus ojos azules se han tornado rojos, cuando tu piel es más frágil que un papel… cuándo veo mi nombre en tu cabeza, en tus labios y me dices que hemos quedado ahí en esas dos partes escritas… tú y yo.

Agosto… me dueles; todo lo que has traído a mi me duele… los recuerdos, los miedos… lo que viene, lo que no fue…

Ya no tengo angustia… llego y en un sillón veo mi agenda, repaso los días, escribo y cuento los poemas que ha habido, cuento las lágrimas derramadas en mis piernas, cuento las cajetillas de cigarrillos vacías en el cesto de la basura y aspiro el aire que llega a mi, aroma a orquídeas, rosas, tabaco y a chocolate… a tus besos, y te siento.

Despierto y te veo junto a mi, veo que he empezado la última semana como no lo esperaba y me siento bien, no importa cuánto llore… estoy en el mar. No me gusta pero aquí estoy… y en las noches recuerdo.

Cómo recuerdo lo que el mar significa o significó para mí algún día… pero alguien me dijo que cada vez que viera el mar me recordaría y cuando no estuviera cerca del mar, me vería, me vería en sueños…Todo dio un giro Agosto… Se fueron muchos, regresaron algunos  y yo sigo aquí, de pie… fumando un cigarro mientras miro hacia la ventana cómo esos rayos destruyen todo y ya no deseo estar bajo de ellos…ahora sólo no quiero saber más de ti.

No quiero encontrarle sentido a esta vida, que no lo tiene… no te quiero ver… no quiero. Recordar. Ni mirar: Adelante o atrás…

Ahora quiero vivir… disfrutar.

I’ll miss you

Junio 1, 2009

You call me a dog well thats fair enough
cause it aint no use to pretend
Youre wrong
When you call me out I cant hide anymore
I have no disguise you cant see through

Well you say its bad luck
To have fallen for me
Well what can I say to make it good for you
You wore me out like an old winter coat
Trying to be safe from the cold

But when its my time to throw
The next stone
Ill call you beautiful if I call at all

You tell me Im low cause Ive slept on the floor
And out in the woods with the badgers & wolves
You threw me out cause I went digging for gold
And I came home with a handful of coal

But when its my time to throw the next stone
Ill call you beautiful if I call at all
And when its my time to call your bluff
Ill call you beautiful or leave it alone
You call me a dog
Well thats fair enough
It doesnt bother me as long as you know
Bad luck will follow you
If you keep me on a leash and
You drag me along.

Is the end of this book, we will miss you CMPN…

Thanks for the record. Thanks for that past.

Goodbye.

span.jajahWrapper { font-size:1em; color:#B11196; text-decoration:underline; } a.jajahLink { color:#000000; text-decoration:none; } span.jajahInLink:hover { background-color:#B11196; }

span.jajahWrapper { font-size:1em; color:#B11196; text-decoration:underline; } a.jajahLink { color:#000000; text-decoration:none; } span.jajahInLink:hover { background-color:#B11196; }

Mi Sombrerero Loco

Mayo 5, 2009

Y fue así, justo así, cuando los peones del juego de ajedrez se coronaron victoriosos y triunfantes; cuando la sangre derramada y fresca pintaba las rosas blancas en un tono carmesí y el cricket se jugaba con las cabezas rodantes , con los mismos ojos que nos veían. Yo bebía el té con la corte – o ¿en la corte?-

Saliendo del laberiento vi un reloj que marcaba las 6, un reloj que seguía marcando el tiempo, más no las horas, ni los días que habían pasado, un reloj salido de una explosión, uno que recordaba mi pasado.

Mientras tomaba más pimienta para calmar mi alergia, vi un sombrero rodante en la mesa, vi que unas manos; las manos más encantadoras que había visto lo buscaban, mientras él iba girando por lo largo del camino de mesa hacia dónde yo me encontraba. Tomé el sombrero y lo coloqué en mi cabeza, seguí bebiendo el té y repentinamente un beso asustó a mi mejilla. El sombrero era el dueño de este personaje salido de un cuento de hadas, era como si lo viera en el mismo espejo que me encontré una vez, cómo si lo hubiera perdido y ahora NOS hubiésemos encontrado de nuevo.

Chesire sonreía desde el cielo, como la figura de una luna en cuarto creciente y Venus resplandecía a su lado, centelleando como uno de sus dientes en esa blanca y enorme sonrisa; estaba amaneciendo o por lo menos de eso me percaté mientras me veía hundida en un mar de lágrimas que por desesperación no podía contener. Felicidad, temor, angustia, era ¡miedo! lo que sentía en esos momentos. Era una ensoñasión, pero no era irreal.

Calmó mis afligidos sentimientos y él me hizo comer un bizcocho con un poco de mermelada de fresa, me sirvió una gran taza de té con miel y un poco de whiskey. Me hizo sentir reconfortada en el mundo más extraño en el que podía estar pero en el que me había sentido mejor en toda mi vida.

Tomó mi mano y me invitó a bailar, mientras el sombrero me decía cosas que no podía entender, él besó mi mano y me dió las gracias, por haberlo encontrado. No sólo al sombrero, sino a él. Que estaba perdido sin saber por tantos años quien era yo.

madhattergothicvj0

¿Dónde estás?

Mayo 5, 2009

¿Dónde estás?

Saliste de caza en estos calurosos días de mayo… hiciste un repliego de sentimientos y dijiste que ibas al mar, a los acantilados para sentir un poco de esa brisa… No; fuiste para sentir el vértigo de esas olas estallando contra las rocas en la misma costa, la que no te pertenece, de la que quieres escapar…

No quieras sumergirte en aguas saladas por las noche, la sangre marcaría tu final, dejando tu cuerpo inservible, y viendo sólo desechos entre las blancas olas, que encaje de ataúd, pudieran en ese instante parecer ya.

¿Dónde estás?

-Te pregunto-

Y no me sabes responder; es que ni siquiera el eco de tu voz escucho ya, el sonido de tus palabras se ha ido, has silenciado las ilusiones y apagado la pasión.

Quisiera que estuvieras aquí, pero, ¿cómo decírtelo? Si no se en dónde estás…

Ruego por una plegaria y así es como te hago llamar, diciéndote:

Vuelve, vuelve, vuelve…

A mis brazos y a mis pensamientos, no me dejes, nunca más.

Lágrimas

Mayo 5, 2009

Voy guardando lágrimas en mis bolsillos.
La soledad es el reflejo de la sombra delante mío.
Soy una adicta y tengo delirios.
Necesito embriagarme para así ya no pensar.

No pensar más en ¡ti!
Es una locura, es una enfermedad.
Sólo dejaste dentro de mí, gotas…
Y ahora caminando, voy regándolas en el frío suelo.
Gotas de amarga tristeza.

La soledad mi  acompañante perpetua

No te sigo más, sino te veo más que en una surrealidad

Si estuvieras aquí y empañaras los vidrios con tu calor

No necesitaría hincar mi mirada en esa.

Aquella copa de vino vacía.

Sí, soy adicta, soy adicta a ti…

A tus besos regados en esas calles

En los que te entregabas y el reflejo

De millones de estrellas se veían en tus ojos.

Los ojos que provocaban aquella mirada asesina.

Los que ahora mismo me lastiman.

Los que no veo, y los que recuerdo; incluso

Aún, todavía…

Noviembre 2008

¿Quien?

Abril 27, 2009

Tienes serpientes que se desenvuelven cual espirales cayendo por tus hombros y por tu espalda. Tu piel es blanca y tus ojos inmensos; hipnotizantes a quien te mira.

En un pedestal, sola, sin nadie que llegue a ti, ausente del mundo, todos mirando y buscando el lugar en dónde estás.

Muerta, sólo en fantasías y en sueños te encontrarán.

Cuando saliste de ese baño, tu piel pálida y las cuencas de tus ojos púrpuras miraron el reflejo de un cristal, tus labios sellados enmudecieron una vez más y caíste, en ese torbellino del que pareciera no puedes escapar.

La tierra es el dolor que te hace vivir, el mar es el sentido que te hace vibrar para así querer huir y fundirte en ese negro abismo, del que no saldrás jamás.

Tus labios encarnados no dirán una palabra más, hasta que sientas ese abrazo pasional, que calcine tus ansias y acabe con ese malestar.

No preguntes, no indagues, no; no te dañes más.

Olvida las pesadillas y no te concentres en los sueños, deja las aflicciones atrás; libérate; no sufras  ni agonices ya.

Súmergete en el día, en la noche y no despiertes hasta un brillo en una nueva oscuridad.

Tus huesos son frágiles, toma su dolor y empléalos como dagas contra ellos, no permitas que te dañen más.

Descarga la furia con quienes lo merecen pero tú, no te culpes; incluso si es por matar.

Brinda con una copa que tiene veneno, que contiene sangre, que tienes guardada en aquel altar… Nada contra el viento y déjate llevar, ansía el momento, que pronto llegará y con él, la felicidad, esa que siempre has buscado y que pronto se culminará.

Cuervos

Marzo 25, 2009

La montaña lloraba sangre mientras los lamentos de las ánimas que pupulaban en peregrinaciones, tan sólo querían expiar sus culpas.

La acidez de sentimientos; de aquellos que alguna vez sintieron placer ahora eran presas de sus propios tormentos, del pasado que los condenaba sin darse cuenta de que ellos mismos ataban esos grilletes en sus muñecas y tobillos.

El aliento de los suspiros se había extinto y ahora sin aire que respirar, se encontraba un remolino salido del propio cielo, de alquien que los vigilaba, quien en un grito hizo que vidrios de las ventanas se quebaran y entraran por los ojos de los tuertos; el mar sucumbió ante las plegarias y encolerado sacudió a la montaña y a quienes se encontraban en ella. Las lágrimas de sangre ahora eran ríos de fuego que la boca de la montaña que escupía con asco y desilusión de lo que había pretendido ser o tener.

Todo había sido una farsa; la peor de las farsas era haberse encontrado con quienes cometían esos “errores” los  mismos que disfrutaban de tales y después afligidos se flagelaban con coronas de espinas y látigos; los mismos que antes habían usado, no sólo en sus fantasías.

La tempestad se desató ante la furia de los dioses y así hizo desaparecer la montaña para no hacerla sentir nunca más y como en otras civilizaciones quedó recordada, cómo lo que fue, por sus habitantes, por sus hábitos y por la maldición que los tenía más que hundidos en el mar de lava, carcomidos por gusanos y con la carne hervida por el arrepentimiento y los pensamientos del “…Y si hubiera…”.

Pero no hubo más rendición, ni escape, todo se hundió y esas almas afligidas quedaron apagadas, calladas como las flamas de las velas en los candelabros que nunca más se utilizaron para la última cena.

Lo que se recuerda es la montaña, aquella montaña llamada de Los Cuervos, de esas almas con caretas y disfraces, sin luz, de esas mismas que aprovechando su ventaja, hundían sus deseos en lo profundo de otros ojos, mientras el viento sólo arrebataba llantos y clamos, súplicas que ahora sólo se escuchan en tardes, cuando alguien busca el arrepentimiento de aquello que sabe que hizo mal, cuando recuerda a la montaña sangrante, cuando los cuervos por sueños le persiguen.

Cuando los cuervos surcan los bosques y las colinas croacando… asustando a los arrepentidos. Haciendo memoria de lo que un día pasó, y de lo que podía pasar; de ese miedo que muchos tienen, pero que no se atreven a enfrentar.

Mirar a un cuervo en ese camino, mirar sus ojos de fuego, su brillante plumaje, temblar de miedo y no bajar la mirada, pues puede que sea una de esas ánimas y te lleve a las tinieblas y te impida disfrutar de los placeres que disfrutarás; tal vez, si llegas a estar vivo, de nuevo.

y1pkqceyq21qn-0vzlg_ns-gc9sd-knusmhj_cwemyk_dqhlygv0menm1dz0bkv4u5wfirsugnhg

Cenizas

Marzo 15, 2009

Lluvia impávida de sentimientos atrofiados. Extravaganza inconfundible de llantos y penares. Adioses y canciones guardados en un lugar llamado el olvido.

Fuego extinto, que arrasó con todo a su paso, que quemó lo que era la llama viva de lo que ahora ya murió.

Mi voz quedó grabada en un cajón que guardaste, cuando no soportaste esa canción, te fuiste y después pediste una disculpa, ahora me ves y te escondes, ahora ya no escribes, ahora no eres quien fuiste.

Hirviendo; en contra del reloj, queriendo lo imposible, con un hombro lastimado y un codo quebrado, a la batalla decías que ibas, pero siempre regresabas; regresabas regordéandote de los propios triunfos que nunca ganaste.

No se siente el ardor, ya no quema, ya no duele. Esta fue la última vez, con esa guitarra y con mi voz, con una mirada y este adiós. La flama se extinguió y quedaron cenizas de lo que un día se vivió, ahora ya no están. El viento se las ha llevado en un arranque tempestuoso y con un soplido, las ha quitado del camino.

Llueve en forma ácida, verde para ti. Te hundes y yo; gracias a esa despedida renazco. No por amor, sino por fuerza, por libertad, porque es mi destino, porque soy fuego y lo único que mataste fue lo que había; los sueños. No me recuerdes más, que no te volveré a ver, ni te diré lo que quisiste escuchar la última vez.

Amorfa distorsión en un juego de batalla, en el que cada quien toma a su peón, y en el que se escuchan las cuerdas de ese pasado, que quedó grabado, y ahora ya olvidado.

Lo dije; no sabía si debía de agradecer, porque no creo que lo merezcas, pero hoy por hoy esas cenizas que veo en el viento pasar, se que vuelan para ya no regresar jamás y no creer en el fuego de un amor. Creer en un ave, creer en mí. Fénix.

Cenizas… tus despojos de ambiciones maltrechas. Adiós.