¿Fue un Sueño?

noviembre 23, 2007

 

No es la primera vez, estaba muy mal, sumergida en la oscuridad y sin tener conciencia del tiempo ni del espacio, mareada, muy mareada, habiendo despertado de desmayos provocados por tantas vueltas en esa espiral, en realidad me sentía muy mal y no sé si lo soñé o fue una alucinación, o un simplemente desdoblamiento…

 

En una cama que me parecía familiar pero que no era la mía, estaba en posición fetal, totalmente en la parte de en medio, de entre la oscuridad, todo lo que veía era en un color sepia, y yo, yo me visualizaba desde el techo, de repente regresaba de nuevo a la cama y abría los ojos y pensaba, no sé en qué realmente, pero abría los ojos y no veía nada más que mis propios ojos brillantes…

 

Sentía mucho dolor y no podía cambiar de posición, estaba totalmente atrapada en esa cama, en esos tonos vintage, y me volvía a ver desde el techo, parecía que estaba durmiendo pero en realidad estaba sufriendo y mucho… el dolor no me dejaba, los nervios tampoco y no sabía qué hacer ya que ni siquiera me podía mover.

 

Tenía la necesidad de que alguien me abrazara, y de repente él llegó, me tomó por detrás, yo siempre en la posición fetal y sin moverme, me sentí confortada,pero mientras más me abrazaba, mientras más fuerte lo hacía, se iba desvaneciendo, hasta por fin darme cuenta de que en realidad seguía sola…

 

Al fin pude despertar o si no lo hice por lo menos estuve consciente y me di cuenta que mi almohada estaba empapada, no sé si por sudor frío de nervios, por sudor consecuente de mis fiebres o simplemente por mis lágrimas ahogadas en llantos muchas veces llamados al dormir.

 

En realidad no lo entendí, sin embargo después de ese día… llegó Morfeo

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Miedo de Santa Sabina

noviembre 23, 2007

Lo puedo ver
y pienso que
mi miedo es cierto

Me empiezo a hundir
y sin control
te grito al fin:
mi sed ya no encuentra
agua que beber
El dolor se acerca
y que vamos a hacer

 

Esta ansiedad me va a matar

 

Me veo en ti
Quiero pensar
que puedo dar vida

 

Pero hay algo que falta en esto

 

Miedo de tomar la vida
Olvido que puede salvarme
Vivir sin miedo a la angustia
Vivir sin miedo a la locura

 

¿Cómo puedo alimentar mi sed?
Siento que todo va a acabar
Pero el tiempo puede desmentir
cada cosa que puedo pensar

 

Esta angustia que me impide estar
Sólo siento que me va a matar
Si supieras cómo puedo amar

 

Te vas y me olvido
Me voy y no siento
lo que tú quieres intentar mostrarme

 

Y yo sólo puedo ver mi ansiedad
Hasta cuando va a parar, a acabar
Me va a matar
Trato de entender la vida
pero hay algo que me impide
continuar en este absurdo

 

Miedo de tomar la vida
Olvido que puede salvarme
Vivir sin miedo a la angustia
Vivir sin miedo a la locura.

Espera

noviembre 23, 2007

“Los tristes tienen dos motivos para estarlo: ignoran o esperan.”

Albert Camus 

En realidad la espera es algo de lo más patético en la existencia y produce depresión, muchas veces miedo, sobre todo si esa espera conlleva a el resultado de otros y no se puede hacer nada… más que esperar, para así poder seguir…

 

Los nervios ya no soportaban, los dolores eran indescriptibles e incontrolables, el sudor ahora era más frío que un amanecer de invierno, y las manos temblaban casi a la par que esos latidos casi altisonantes y distorsionados en esa sinfonía quejumbrosa.

 

No había luna, había miedo y ansiedad, mucho pesar y tanto que pensar sin resolver nada, como tantos desdoblamientos… no quería más, no quería dormir y sin embargo no podía, pero sabía que tenía que hacerlo.

He pensado o más bien deseado que la noche sea eterna, odio el amanecer, la luz del sol reflejada invadiendo mi privacidad a través de las cortinas, es algo que me molesta incluso me lastima, me lacera y me ciega… es insoportable ver que amanece y no he logrado dormir y no quiero dormir, porque en realidad no quiero despertar, porque ya no quiero, no porque ya no pueda, simplemente porque me harté de tantos y de tantas cosas que se me hace insoportable la Existencia, el mundo, es una aberración, en realidad si la depresión consume, más te consume el ver o darte cuanta en medio de lo que estás y no poder hacer nada, ya los dolores, tu propio malestar pasa a segundo término cuando ves que en verdad nada, pero nada vale la pena… y es tan desgastante… pasar tantos años así, viendo como siempre ha sido lo mismo pero en diversas épocas y hace que los nervios y el miedo (sí, los propios) crezcan y en realidad no es miedo a la muerte, no es miedo a la vida, ya que no hay vida, más que existencia.

Creo que el miedo es a mí misma… al tiempo que es constante y no se detiene por nada…

En realidad he llegado a la conclusión de que aunque pase por una crisis existencialista en este momento… no me considero como tal…

Los Nervios y la Angustia siguen estando presentes, ahora trato de estabilizarme entre cafeína, nicotina, chocolates y clonazepam… ya veremos que pasa después de esta crisis, tanto para bien como para mal… y no hablo solamente de mí… suelo ser ególatra pero no egoísta o tal vez…. sin darme cuenta, pero esto envuelve a muchos…de eso estoy segura

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El Paraíso

noviembre 23, 2007

“Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca.”

Jorge Luis Borges

Yo también lo he pensado… de hecho lo he vivido aún estando ya sin vida…

Llegó un mensaje… en el cual se mencionaban unos brazos, un abrazo, y ese abrazo traía muchos recuerdos, recuerdos de días grises y fríos, pero ahora estaban lejos, había distancia de por medio, en medio de esa oscuridad en esa madrugada el mensaje que llegó a través de una ventana fue este:

Te abrazo en esta noche, transgrediendo las distancias y volviéndome tu Morfeo…. Aceptas?

Ella tenía días de no dormir, en realidad sólo se escondía de los rayos y la luz del sol en aquel sótano lleno de polvo, telarañas y hecho de madera, pero en esa noche en la torre llegó ese mensaje…

Ella dijo: Está bien lo acepto, bajando la mirada hacia ella misma, hundiendo su cara sobre una almohada rellena con plumas de cisnes… sábanas blancas…

Y entonces fue sólo así como pudo dormir tranquila, porque ni los sacrificios paganos, ni la sangre consumida, ni la luz de la luna, ni los rezos a los templos antiguos la reconfortaban y nadie llamaba a ese “Sueño” al aclamado sueño.

En cuánto cerró los ojos habiendo aceptado el trato, sintió junto a ella unos brazos que la confortaban de tal manera que el frío era ya apetecible y mientras las velas se iban consumiendo, apareció el dios, tan mitológico desde siglos atrás, pero ahora sólo para ella, era un Dios encarnado y se encargaba de darle ese placer que significa el sueño…había llegado Morfeo.

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