Se vivió mucho, se perdió y también se murió.

El Renacimiento apenas está viendo su luz que en verdad no es la salida de ese abismo, en el que tantas veces se ha caído en forma de espirales, muchas veces como remolinos siendo tan sólo metamorfeadas en una tercera dimensión.

Ha habido alegrías, euforias, decepciones e ilusiones, sueños dulces y amargos despertares .

La luz no significa el final de nada, la luz que es tan pequeña significa el encontrar algo dentro de la más oscura soledad, encontrar el principio de ese algo.

Apenas está por comenzar; ya que las circunstancias han cambiado el sentido de la existencia así como el clima cambia por mucho la dirección de los barcos en alta mar.

Se ha encontrado lo que se buscaba por largo y penoso tiempo, incluso antes de poder recordarlo, ahora se sabe el porqué de tanto y de lo mucho que significó para que se llegara a este pico de la montaña. De esta montaña encumbrada, de aquella a la que muchos no han llegado por miedo a enfrentarse con ellos mismos en un campo de batallas lleno de recuerdos manchados por sangre emanante de heridas.

Los viajes han sido al pasado, por muchos años atrás, por lugares que parecían desconocidos ya que por mucho no se habían visitado más al cerrar ese capítulo de la historia.

Han sido por encima de la realidad, incluso han sido muchas veces en plano de un espacio intrínseco que estaba totalmente lleno y desbordante por un vacío, pasando por bosques húmedos llenos de árboles, y vegetación tanto hermosa, como maleza que podría envenenar a cada pisada que se daba y se ha ido abriéndose paso a través del frío y la niebla en diferentes ciudades, ciudades grises que han significado la mayor felicidad; en ocasiones la mayor tristeza, querer volver y no poder, estar ahí y querer correr para escapar…. y también se ha estado en el despoblado mar, seco y tan solo consumido por el calor y la arena.

Las botellas han terminado rotas en el piso con gotas de vino chorreando entre fragmentos de cristales llenos de sangre al internarse en la piel. Las copas de tantos brindis también han terminado en fragmentos al igual que la sensación de una mujer al sentirse tan llena y desbordante por pasión y amor cual una copa de vino tinto con una consistencia delicada pero a la vez sublime en cada sorbo que se daba. La bebieron por sorbos disfrutando en cada instante de su sabor de la esencia que se consumía para después al estar en un estado de ebriedad tirar esa copa ya vacía y hacerla pedazos que tarde o temprano lastimarán.

Las vidas de aquellos que no tienen nombre se han ido consumiendo, quedando apagadas muchas veces para así saciar sed de vida, hostigo de dolor.

Y ahora ya los años no cuentan, cuentan las fechas ya que el tiempo no se detiene, aunque a veces pareciera que lo hace, las explosiones de los relojes hacen presa a muchos del dolor que se siente al transitar por la vía de lo que es esto… el propio tiempo sentir su paso, escuchar el eco de sus pisadas y temerle, porque no lo vemos, más lo sentimos y sabemos que es despiadado, pesado y cruel.

Algo se termina y algo está por comenzar, es un ciclo, es un círculo, nunca acabará de ser así.

Pero dentro de ese círculo ahora en otro ciclo, quedan cosas por hacer, como reencontrar los fragmentos que se ya se han encontraron y juntarlos para formar el espejo que se había roto, encontrar en realidad el reflejo que se ha buscado y ver la imagen por completo de lo que se es.

Hay botellas sin descorchar todavía, y no están aquellos con quienes se brindó en épocas pasadas… y así, desafiando los miedos se abrirán esas botellas y las copas serán nuevas, sin ilusiones, sin tentaciones pero con un gran sentido de deleite acompañada por dos eternos amantes: La Soledad y El Tiempo.

Querer dejar de lado en la puerta a la Perfección para darle paso a la Imperfección, que entre en este castillo cayéndose a pedazos y reírnos de lo que existe para así aceptarlo.

Y ya se tiene la seguridad de que así será, porque así fue, una y mil veces, y esto no es un simple Deja Vu, esto es algo parecido al Eterno Retorno, pero sin Filosofía, y sin entendimiento alguno, sólo soy yo.

La Vampiresa

copas-vino.jpg

EL ESPEJO

El sueño castigado se queda
en el sueño de sí mismo, no
pendula su espanto.
¿A dónde irá con su memoria?
Entre árboles busca
una sombra verdadera
en esta duración. El sueño
era otros y es otro hoy que otros
lo niegan o creen que no existió.
No quiere encuentros falsos
y contempla su cara en un espejo
Que se detuvo y guardó
fulgores que no envejecen
mañana.

ESCRIBO EN EL OLVIDO…

Escribo en el olvido
en cada fuego de la noche
cada rostro de ti.
Hay una piedra entonces
donde te acuesto mía,
ninguno la conoce,
he fundado pueblos en tu dulzura,
he sufrido esas cosas,
eres fuera de mí,
me perteneces extranjera.

LO QUE PASA

Yo te entregué mi sangre, mis sonidos,
mis manos, mi cabeza,
y lo que es más, mi soledad, la gran señora,
como un día de mayo dulcísimo de otoño,
y lo que es más aún, todo mi olvido
para que lo deshagas y dures en la noche,
en la tormenta, en la desgracia,
y más aún, te di mi muerte,
veré subir tu rostro entre el oleaje de las sombras,
y aún no puedo abarcarte, sigues creciendo
como un fuego,

y me destruyes, me construyes, eres oscura como la luz.

Juan Gelman

Poemas para Vampiresa dedicados por Nephilim… ahora recuerdos que están quedando ocultos en el cajón que ocupa un espacio en mi mente tan sólo para eso, para recordar.

——————————————————————————————————

La Chica Vudú

Su piel es de tela blanca,
un remiendo de recortes.
Y en su corazón se ensartan
alfileres de colores.

Por ojos un par de discos
rayados en espiral
que emplea en hipnotizar
a una multitud de chicos.

Mantiene en trance profundo
a un ejército de zombies.
Entre ellos incluso hay uno
que es nativo de Donosti.

Mas también sobre ella pesa
una horrible maldición
pues cuando alguien se le acerca
demasiado, es un punzón
cada aguja que se entierra
más hondo en su corazón.

voodoogirl3.gif

Tim Burton