“El artista se define ahora mediante la ruptura con todo lo que le ha precedido, a través de una lenta y voluntaria conquista de sí mismo.”

André Malraux

Y hay tantos que no tienen la determinación, la fuerza y mucho menos la paciencia…para poder hacerlo.

Mejor no escuchar quejas, ni llantos ahogados en lo que no pudo ser.

Enfrentarte contigo mismo, vencerte, amarte, adorarte. 

 Inteligencia Emocional es lo que falta muchas veces para hacer nuestros esos logros.

Siempre es y será una lucha… contra uno mismo.

Para así obtener esa conquista y poder pertenecernos.

Deliver Me

enero 27, 2008

Ha!

Ha!

Ha!

Ha!

Deliver me, out of my sadness.
Deliver me, from all of the madness.
Deliver me, courage to guide me.
Deliver me, strength from inside me.

All of my life I’ve been in hiding.
Wishing there was someone just like you.
Now that you’re here, now that I’ve found you,
I know that you’re the one to pull me through.

Deliver me, loving and caring.
Deliver me, giving and sharing.
Deliver me, the cross that I’m bearing.

All of my life I was in hiding.
Wishing there was someone just like you.
Now that you’re here, now that I’ve found you,
I know that you’re the one to pull me through.

Deliver me,
Deliver me,
Oh deliver me.

All of my life I was in hiding.
Wishing there was someone just like you.
Now that you’re here, now that I’ve found you,
I know that you’re the one to pull me through.

Deliver me,
Oh deliver me.
Won’t you deliver me.

Cartas Intimas I

enero 27, 2008

Esperando.

De nuevo esperando, en un rincón, en aquel rincón, hundida entre mullidos cojines, ya desteñidos por el paso del tiempo , cubierta con una frazada, desnuda, sintiendo aquel frío de un amanecer de invierno, sin haber dormido, la cabeza tan adolorida de pensarte, de extrañarte, de necesitarte, de que no estés a mi lado.

Con un alma rota como acompañante perpetua, la mía, quebrada como yo y muy a lo lejos por áquel antiguo pasillo, en dónde termina con una puerta se escuchan las claras notas de un piano que casi pareciera un susurro en medio de la nada. Te pienso, te siento, todavía conmigo a mi lado y duele vida, mi vida, vida mía.

Viendo aquellas fechas en el calendario y escuchando el gritar de esas manecillas en esos relojes que no me dejan estar tranquila, siento tanto dolor,  que pienso que fue por sentir algo, que no vi, que nunca viví, que no fue real y me asusta, me es escalofriante y caigo de nuevo en una fiebre, en una fiebre por ti, en una fiebre de deseo, de amor, de impotencia, de distancia, de TIEMPO, de ti y de mi.

Sintiendo que estábamos juntos, como en aquel tiempo y veo que ahora yo me fui, me desaparecí y de repente siento que ya no hay nada porque seguir aquí.

Me haces tanta falta, no por mi sufrimiento, sino por mi necesidad de amarte, de darte lo que te daba, la extrañeza de lo que fuimos como de lo que somos, quiero estar contigo, pero en realidad sigo perdiéndome. Me confundo. Los planes, el TIEMPO, la soledad y lo que le llaman amor…

Me pierdo cielo, me pierdo, los pensamientos me atormentan cada vez más, me sacuden, me revuelven y me estrangulan a tal punto de no dejarme respirar.

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Mi Llanto

enero 27, 2008

Necesitaba perderme de nuevo y para eso tuve que irme. Para desaparecer de esto, por un momento que sigue pasando constantemente.

El llanto ya era inevitable, en realidad lo que quería era llorar y llorar, más y más, y yo misma perderme entre esas lágrimas que me iban secando por dentro y me estaban ahogando por fuera, entre esas lágrimas saladas y tan secas que agrietaban mi piel y arrugaban mi cabello.

Quería desaparecer dentro de las mismas lágrimas, dentro de mis mismas lágrimas, convertirme en una mujer tan pero tan efímera, tan sublime, como una gota, como esa gota que se pierde entre la más triste de las lluvias, esa gota desolada entre tantas otras, esa gota que no se puede comparar con nada más, esa gota de lluvia que se confunde con una lágrima recorriendo una mejilla, una gota que se transforma en agua, cuando esa gota cae derramada al mar, al frío mar, cuando una lágrima ya sea todo lo que quede de mi y así desaparecer para fundirme en una convulsión hacia mi propio ser mientras el oleaje y la marea levanta y arremete el cuerpo de una mujer ya inexistente contra las rocas y las escolleras cuando todo es desolación más allá de la soledad, cuando ese cielo cubre el mar y no se ve más que la espuma furiosa por una pelea con alguien que simplemente se fundió en sí misma, para así poder aceptar el lugar en el que ahora está.

Sin que ya nadie la pueda ver, porque se ha ido… y se ha ido con ella misma.