Violet Hill

julio 8, 2008

Was a long and dark December
From the rooftops I remember
There was snow
White snow

Clearly I remember
From the windows they were watching
While we froze
Down below

When the future’s architectured
By a carnival of idiots on show
You’d better lie low

If you love me
Won’t you let me know?

Was a long and dark December
When the banks became cathedrals
And the fog
Became God

Priests clutched onto bibles
Hollowed out to fit their rifles
And the cross was held aloft

Bury me in honor
When I’m dead and hit the ground
A love back home unfolds

If you love me
Won’t you let me know?

I don’t want to be a soldier
Who the captain of some sinking ship
Would stow, far below

So if you love me
Why’d you let me go?

I took my love down to Violet Hill
There we sat in snow
All that time she was silent still

So if you love me
Won’t you let me know?

If you love me,
Won’t you let me know?

***

¿Recuerdas el frío y el cuello vuelto?

El Mar helado

Y la nieve en Baleares…

Cuando no estuviste y tampoco estuve yo…

Por qué, ahora no lo quiero saber

Ya que creí y no puedo discernir

Al saber que las colinas… se fueron

Porque no estás aquí, y yo

Me despedí.

El Libro

julio 8, 2008

Justo cuando pienso dar la vuelta a esa página que significa (ría) un final. Me encuentro con el inicio de un nuevo episodio… algo que me da miedo y me hace temblar, así como llorar, pues en nuestra consciencia de humanos sabemos que, si, le tenemos miedo a algo es a lo desconocido.

Y así te volviste, de ser alguien igual a mí, ayer, me di cuenta que no eres más que un desconocido. Un personaje literario del que me puedo enamorar para así escapar de la lúgubre soledad. De la realidad que me lastima,  con la que me enfrento día a día, la que me hace tanto mal y en donde busco refugio, aquí dentro… De estas paredes invisibles que no me dejan ya respirar.

Nunca me gustó la palabra final, sin embargo ahora la tengo presente y aunque mi intuición por mucho ha fallado, ahora cuando pensé o creí que habría algo más, me percato de que he,  de que hemos, llegado al final. Que tal vez no haya una hoja más, cuando termine de leer, ahora quizás termine leyendo un epílogo que dictamine lo que fue esa historia en realidad.

Y me duele, quizás más que terminar cualquier otro libro y sentir esas hojas, dobládolas con impaciencia, para devorarlas; y es un sentimiento de pérdida, a tal grado, que quizás me pierda a mi misma, y por un tiempo siga tratando de leer las hojas que ahora veo con letras, sangrías, incluso faltas de ortografía; puede que siga tratando de encontrar lo que no se dió jamás y lo que siempre quisimos ocultar.

Veré como me pierdo por esos renglones, persiguiendo a las letras correr, mientras las imágenes y los grabados se van borrando y cuando por fin te vea, veré que yo misma estoy dentro de un libro, con páginas en blanco, un acertijo, un desacierto, un infortunio…pero quien sabe; podría NO tener un final.

Podría ser una continuación o mejor tal vez, el inicio de algo, de algo que no tenga porque acabar.