El Cambio

septiembre 9, 2008

Las sombras desaparecieron al hacerse presentes, eran incalculables los pasos que ya no eran elocuentes, la historia había acabado. Se pensaba llegar al fin.

El tiempo seguía pasando y ya no sabíamos cuanto había pasado ya, las manecillas no giraban, ni nos mostraban el agudizante o sonoro y grave para algunos; si, ese llamado “Tic-Tac”, más el péndulo se seguía moviendo, de derecha a izquierda, de izquierda a derecha en un agonizante despertar.

El aire impávido era perturbado al responder con frases húmedas que el verano estaba aquí, mientras sólo se hacían denotar las palabras en forma de gotas de una lluvia copiosa y frágil, como si de cristal se tratara; más no todo siguió así, el sonido de esas palabras se convirtió en gritos de desesperación entre los que había lluvias tormentosas, con cielos grises y resquebraditos, el mundo se acababa, pero muchos no ahondaban en sus pensamientos. No lograban descifrar aquel acertijo que era una partida de dados al azar… tan sólo una más.

Ahora el tiempo se había detenido, y el agua conforme pasaba por las nubes, esos Nimbus que hacían presa al temor, al desencanto, como también lo eran para algunos una bendición. Chocaban en comentarios que no eran sino más que truenos presagiando la tempestad, llena de relámpagos, luces mortecinas que se vislumbraban en el más profundo claro de la oscuridad.

La luna estaba escondida, las nubes que parecían por momentos unos halos de fuego que la seducían y así, ya no se pertenecía a ella misma; cuando el cielo lloraba desconsolado, como alguien que ya no tiene lo que nunca ha tenido pero siempre ha deseado.

El estrépito del olor a soledad impregnaba esa tarde gris con unos vientos diferentes que azotaban las ramas de los árboles que no hacían más que si no bailar, danzando en una fiesta al despojarse de su propio ropaje… ahora las hojas caían al suelo, como se escuchaba un allegro ante esa lluvia calma que reflejaba una historia en frases de adagio como preludio.

Y como en una ilusión dentro de la nada apareció ella.
Ella que se preguntaba mientras veía el pavimento, porqué se sentía eso… si acaso significaría la llegada o si era la despedida de lo que nunca quiso. Si acaso se estaba percatando de lo que era la vida, ahora por sí misma. Y llegó a la conclusión de que sólo, sólo era un cambio más.
Más el tiempo de nuevo hizo una de sus jugadas al dejar presos y sin libertad a la razón como al mismo pensar. Al no dejar ver como observar los cambios que la naturaleza nos da.
Y fue cuando se percató de la realidad… los relojes no se habían detenido más que en su propia mentalidad y el tiempo seguía pasando, más no había dejado de llover y los días eran grises, como las noches negras, hundidas y consumidas en sí mismas… Reflexionó acerca de lo que había pasado; al notar ese cambio en el aire y en la espesura como en la música que ahora escuchaba de entre las gotas chorrear…puesto que el verano había pasado, para darle paso a este: un príncipe encantado, ese que para muchos es nostalgia.
Aquel, el Otoño, se había presentado, aquel había llegado ya.

Danza Silenciosa

septiembre 8, 2008

El aire y sus compañeras las ráfagas, iluminaban el ambiente; las noches se fueron transformando en días, cuando en realidad no se distinguían por una sombría similitud. Las nubes acosaban en forma perenne y se escuchaba la única música que dictaba la realidad… el paso del tiempo.

Serpientes que nadie veía, de una forma en que sólo iban como venían, por curvas peligrosas, cuidando los ojos de los demás para que así no las vieran, con un secreto escondido. Las serpientes en su sigilo iban entrando de una a una por agujeros invisibles, hasta que alguien en su asombro como desconcierto las veía y estas así, desaparecían.

El goteo incesante provocaba que los vidrios se empañaran con tristeza, recordando lo que había; que no existía ni una sola luz; si acaso la mecha encendida de una antigua vela, que iluminaba lo que menos se quería ver.

La danza era cadenciosa, era como si de una pareja se tratara… en un vals romántico, sin que nada, ni nadie los separara, sólo ellos se unían.

Mientras nadie los vislumbraba, era una entropía semejante a un cuento que nadie leyó, un secreto guardado no a voces, sino a gritos, a esos gritos ahogados entre las mismas gotas que caían y se rendían.

El único halo de vida real era el que el viento daba, por el que se escuchaban tronar los árboles y cuando yo con cautela miré por la puerta de madera entreabierta, vi, que el salón de espejos estaba vacío y la inmaculada conciencia provenía de esas serpientes invisibles… y la pareja que bailaba tan dulcemente sólo eran dos amantes, sin vida…

Ella, la Nostalgia y él, el Silencio, mientras la orquesta majestuosa se componía tan sólo de 4 seres, una magistral orquesta de cámara… un reloj holandés de caoba con sus tres manecillas de oro y el vaivén del péndulo, marcando su dulce como amarga y angustiosa armonía.

No como los Demás

septiembre 5, 2008

Tú nunca me quisiste dar la luna plateada envuelta en terciopelo rojo, sin embargo la compartimos y aunque suene a un pasado habla más de un presente, como de una noche que se confunde con muchas, en las que apenas he despertado y tú te has ido, en las que te he esperado y nunca has llegado, en las que me fui de tu lado y en todas, todas en las que te he extrañado.

Hoy entra la lluvia tempestuosa sin pudor por mi ventana, irradiando temor, como dolor, esta noche he salido y he visto el cielo teñido de lágrimas de sangre, de esas a las que muchos llaman estrellas, las que queman con su abrasante frío… y Júpiter me miraba, como tú, Fugitivo me soñabas, como en la distancia de tierras lejanas me pensabas.

Esta noche en la que despierto y en la que, aunque quisiste no me has podido ver dormir… mientras mis manos te buscaban por la cama y mis labios añoraban tus caricias, yo, así mismo, como con una lágrima o un beso, así, así mismo, yo, te sentía en mis entrañas.

Nunca me diste la luna, ni me bajaste un racimo de estrellas, nunca me hiciste más daño del que yo misma me hice, del que nos hice… del que te hice y ahora sin verte, cegada por tu propio resplandor sólo te siento, en mí, dentro mío, y sé lo que es un laberinto de pasión, de odio, de lujuria, de tormentoso amor…

La lluvia me recuerda a ti, es como una danza, entre la que nos fundimos, como, las gotas de agua que colapsan, igual nuestros cuerpos al bailar entre sábanas blancas y mantos dorados que son llevados al suelo frío, mientras esas cortinas se levantan y demuestran un cuerpo en forma de dos, un silencio transformado en gritos por pasión.

Tu cuerpo me da reposo, en tu espalda me refugio, mientras mis dedos traviesos entran por tu cabello, desde tu cuello hasta tus sienes, mientras hundes tu cabeza en mi pecho y te pierdes en sombras que desdibujan mi aliento y formas de color con sabor a mi perfume…envueltos en un halo de humo, de ese incienso árabe…

Y es hoy cuando por primera vez me has dado la luna y la he tenido entre mis manos; la has envuelto tan bien que no la pude ver y tú de nuevo, tuviste que partir, mientras lo que yo quería era reír, sin embargo las lágrimas como la lluvia inundaron mi espacio y se confundieron en mi rostro.

Ahora sólo veo entre las sábanas dos figuras de cuerpos, envueltos uno en el otro, mientras estoy de pie, en una oscuridad y tú, tú no estás.

De qué vale la luna

– Me Pregunto o Me Preguntarás-

Para mí de nada sino estás… lo sabes.

Como sabes mis mentiras y mis deseos ocultos, como la noche, oscura y misteriosa, tejedora de encantos, poseedora de hechizos.

Tú mi amante de noche y luna, YO, tu mujer oscura y fría…

Combatientes por lo que queremos, encarnizados hasta perdernos, muertos en nuestra vida, tejedora de recuerdos transparentes…

TÚ Y YO

¿Cuál es la diferencia?

No somos como los demás…

Shape of my Heart

septiembre 5, 2008

“Shape Of My Heart”

He deals the cards as a meditation
And those he plays never suspect
He doesn’t play for the money he wins
He doesn’t play for the respect
He deals the cards to find the answer
The sacred geometry of chance
The hidden law of probable outcome
The numbers lead a dance

I know that the spades are the swords of a soldier
I know that the clubs are weapons of war
I know that diamonds mean money for this art
But that’s not the shape of my heart

He may play the jack of diamonds
He may lay the queen of spades
He may conceal a king in his hand
While the memory of it fades

I know that the spades are the swords of a soldier
I know that the clubs are weapons of war
I know that diamonds mean money for this art
But that’s not the shape of my heart
That’s not the shape, the shape of my heart

And if I told you that I loved you
You’d maybe think there’s something wrong
I’m not a man of too many faces
The mask I wear is one
Those who speak know nothing
And find out to their cost
Like those who curse their luck in too many places
And those who fear are lost

I know that the spades are the swords of a soldier
I know that the clubs are weapons of war
I know that diamonds mean money for this art
But that’s not the shape of my heart
That’s not the shape of my heart.

Paréntesis

septiembre 4, 2008

No sé en lo que me he convertido… ni en lo que ha sido de mi pensamiento racional… me dejé llevar por demás en el Romanticismo y he olvidado el Realismo… ahora todo gira en forma de Dadá… es demasiado y no sé ni cómo encontrarme, porque sólo veo los reflejos formando ecos y ya desdibujando la realidad.

Las palabras se encuentran dentro de las propias letras, en los libros y en las pinturas que siguen ahí, que aún no se desechan.

Sólo sé que tengo que volver a mí y no dejar que Eros o Afrodita dominen a mi amada Psyché.

Tengo miedo de no ver lo que hay… no sé cómo abrir los ojos o si en realidad los tengo abiertos y lo que no acepto es la realidad; parece un círculo con forma de cubo, del que en las esquinas sobresalen uñas en forma de espinas que lastiman, porque sólo señalan…

Me encuentro desconocida y en un paraje que me es extraño… las dunas desaparecieron y el mar se volcó en un negro… los bosques se incendiaron y las escaleras se han destrozado, la niña murió y la mujer se perdió. Una extranjera en un país extraño, en dónde no encuentra nada y como nada, encuentra todo, pero no lo que quiere, lo que quiere no lo puede obtener y sus pensamientos son fragmentos de un puzzle, que no engranan en ninguna pieza…

Estoy sola y ahora lo único que me acompaña es la historia de un inframundo, como las leguas de fuego consumientes, las llamas ardientes de un averno, y sé que lo es, porque un día casi alcancé el paraíso y esto que hay, que es apenas algo o para alguien tal vez sea demasiado, más yo que sé.

Extraños; muchos y yo misma como lo que soy, lo puedo decir, no sé ya cómo vivir así.

Es mi mente que no deja de girar y de pensar en el laberinto, oscuro y profundo de la soledad.

Sólo repite esta frase una y otra vez:

“Turn, Turn, Turn, Fall Deep and Down… and now all is Torn

Soliloquios

septiembre 4, 2008

TE AMO


y no se qué hacer contigo... mucho menos conmigo.

TE ODIO

Enredada

septiembre 4, 2008

Entre letras que ya están muertas…

Y que tengo que revivir, y más

Aún cuando me duela…

En esta Estación.

Un profundo Temor

septiembre 3, 2008

“Es tan misterioso el país de las lágrimas.”

Le Petit Prince

Antoine de Saint-Exupéry

Still Rains

septiembre 3, 2008

La lluvia no moja

No moja más que mis lágrimas

Al ver el pasado.

Miro el reflejo de un suspiro

Siendo atravesado por el dolor

Y apagando el fuego

El único que podría haber a mi alrededor.

La lluvia persiste al igual que las caras tristes

No hay cambio, aunque parezca que lo había.

Son círculos entre los que nos enredamos

Sin saber ni siquiera

Por dónde o

Cuándo entramos…

Ahora en un bosque te veo

Te recuerdo como parte de lo que fui.

Y empapados corriendo tras de lo que

No se podrá conseguir.

Y  tú ante mi mirada

Como con mis palabras crueles y ya insanas

Sólo atinas a decir:

Cómo quisiera que estuvieras aquí.

Wish You Were Here – Pink Floyd

Duerme Tranquila

septiembre 2, 2008

Duerme

Me decías impávido, ante mis ojos sin reposar.

Y cómo dormir, si estás a mi lado.

Mientras te toco, cual frágil aliento de ángel ya convertido en demonio.

Dándome la paz que no logro recuperar, lo íngravido de tu ser, en mi existencia…

Pues es tu pasar ante mí, mi única penitencia.

Cuánto rencor hay entre las palabras

Cuánto odio albergado entre las líneas esquivas que esconden el verdadero

Cómo único sentimiento que hay en realidad.

Y dime ahora:

Cómo puedo ver esa luz que me lastima al cerrar los ojos

Ese blanco que emerge de entre mis sueños grises en los que no estarás;

Porque sólo permanecerás entre todos los colores que provocas en mi alma

Para así resplandecerla y darme luz, entre los que llamas mis sueños tristes

Y así era porque no fue lo que encontramos; por lo que luchamos, porque nunca nos dejamos…

Basta de tolerancias y de más estupidez.

No te esperaré, porque no estarás…

Bastó una canción de lo que nunca sobró o quizás dos.

Para no decir adiós.

Simplemente para irme y esperar esa luz, que (no lo sé)

Si en algún otro sueño me iluminará…

Estará albergada en tu cuerpo, en tu vida y es la que desvanecerá

Las figuras que se adornaron con colores de primavera y otoño.

Mi príncipe, el que no renunciará.