Akelarre

noviembre 2, 2008

El caldero hervía, sangre y corazones dentro había; mientras el vapor con la niebla que salía de entre los árboles las envolvía.

Bailaban desnudas en un círculo, eran no más que mujeres, todas de una belleza inimaginable… Siempre lujuriosas, odiadas, y unidas por un mismo fin; el aire hacía que sus cabellos se giraran conforme sus pies  descalzos avanzaban, y en ese bosque ellas mismas profanaban.

No hacían más que sacrificios (quizás humanos) para obtener lo que querían,  pócimas con olor a rosas, venenos y sangre infectada que usaban cuando mataban a hombres porque ellos no las respetaban o se burlaban; cuando ellos incluso ni siquiera las miraban.

El olor a sexo se desprendía del sudor que emanaban, esas feromonas con las que cautivaban por el día, para así salir en busca de alguien; tras una noche de otoño, que era en la que se encontraban… sin incluso hacer acto (preciso) alguno, ellas por las noches volaban y en forma de súcubos a sus amantes atormentaban.

Lastimándolos, tomando lo que de ellos querían, así ellas por los domingos  aquellos se juntaban y en estas fechas llamaban  a sus ancestros, a quienes del infiero clamaban, para así satisfacer sus deseos… cuando ya oscurecía y en ese bosque no se veía más nada,  aunque se buscaran ya sólo se escuchaban las pisadas que en esas hojas secas se daban.

Esta Noche

noviembre 2, 2008

Entraste en mi carne, te llevaste mi aliento, el aire era impávido por tu brilloso mirar.

Esta noche tus besos quemaban como brasas mi cuello, mi espalda y tus manos arqueaban mi cintura, como cuando tomaste mi cadera y me besaste. Mis manos daban una invitación al lugar que queríamos, al que sin embargo no nos atrevíamos a entrar; mis uñas te hechizaron y vi tu sonrisa brillar, cuando me di a ti de par en par.

Te hundiste profundamente en mi, sintiendo lo único, al único, que es a ti…en mí; mis labios rojos se abrían entre sangre que con besos me habías provocado.

Quedé girando en una espiral y me diste la luz que necesitaba, la misma con los ojos cerrados que tuve y que me dio felicidad.

Desgastaste ganas y energía cavando dentro de la tumba que creíamos haber enterrado ya…muertos los dos en vida, volvimos a resucitar, en silencio, con ropa por demás y una cama en donde siempre quisimos estar. Dónde la misma máscara nos vio y nos reconoció.

Esta noche fue especial, te quedaste a mi lado y tu pecho fue mi almohada mullida y cálida en dónde reposar.

De entre el frío, la lluvia y los truenos sin estrellas…

Te encontré, me viste, estuvimos y no tiene similar…

Esta noche, no fue igual, sin embargo esta noche fui tuya, como muchas otras más.

P.S. Tengo tanto por decirte que las palabras y las letras de mil abecedarios no bastarían… pero hoy te lo demostré como mis ojos y mi boca también…

Delicia

noviembre 2, 2008

Vanidad que pecas en mi hogar

Profanando mi verdadera beldad

No me dejes, Nunca me sueltes

Tómame y tras pisadas lejanas

Marca mi camino…

Cuando el silencio se haya ido

Enmarca todo con mis pasos sonoros

Que por esas avenidas hubieran de pasar.

Hechiza con las sombras de un mágico

y malicioso perfume y así en las noches

No los dejes de mis garras escapar…

15 de octubre 2008

Somos dos

noviembre 2, 2008

Muerte sigilosa en mi continuo pesar

Tanto es que me acompañas, que ya ni miedo me das.

Cuánto me he acostumbrado ya a tu propia soledad

queriendo acompañarte

Pidiéndote a gritos que no me despojes

y me dejes por unos días ya en paz.

Muerte que rondas en mi andar

Tatuada en mis propios  huesos te tengo ya

Herida y sin sangrar.

Dolor profuso que quisiera no me acompañases más.

No puedo luchar contigo

Ahora que me acompañas…

Porque hubo un día, uno muy lejano,

En el que yo no quise dejarme llevar…

Escrito en una fría madrugada…