Arcoiris Nocturno

enero 7, 2009

¿Qué es un arcoiris nocturno? – Me han preguntado-

Un arcoiris nocturno, es cuando en medio de la más absoluta y silenciosa oscuridad, se pueden ver los excelsos y sublimes colores en forma de un caleidoscopio.

Es cuando la tormenta ha pasado y aún sin sol se puede ver el resplandercer de los centelleos de cascabeles que resuenan en almas desoladas.

Es una imperfección que no se podría entender, porque no somos iguales, si sentimos lo mismo… pero al aceptar y observar palabras como objetos desde el punto de vista contrario al que estamos acostumbrados es lo que nos hace una mezcla homogénea y a la que pertenecemos.

Un arcoiris nocturno es lo que me haces sentir al verte.

Un arcoiris nocturno es felicidad, sin tener que ser lastimado por los rayos del sol.

Un arcoiris nocturno es el que se ve reflejado a través de la luz que irradia la luna a través de nubes borrascosas.

Un arcoiris nocturno es más que regocijo.

Un arcoiris nocturno es volar.

Un arcoiris nocturno no es sólo una falacia, es una realidad.

Un arcoiris nocturno eso, eres tú.

Un arcoiris nocturno es mi verdad.

Pasos o Pisadas…

enero 7, 2009

Una noche salí… y una vieja verja cortó mi presuroso caminar.

Salió a mi paso y me dijo que hacía mucho, mucho tiempo me quería conocer. Ya que siempre escuchaba mis tacones al pasar, ya fuera en la lluvia o en un huracán. Que eran sonoros y firmes siempre.

Que tenía mucho de qué charlar conmigo, mientras yo entre asustada y halagada contemplaba sus ojos; una mezcla que daba un matiz de azules y grises. Me tomó de la mano y me dió una bendición.

Me dijo que era muy guapa, y que mis pasos le habían hecho recordar su juventud.

Mis ojos brillaron en ese instante y entonces fue que me dió las gracias, por así recordarle lo que había sido parte de su vida, una tremenda fuerza; le dije entonces que tenía que irme (no quería ser descortés, pero llevaba prisa) y quedamos en tomar un té alguna tarde para conversar más.

No la volví a ver ya.

Es ahora un recuerdo… pero con el paso del tiempo veo que mis pisadas dejan huella, van marcando territorio y así voy labrando mi propio camino, en el que encuentro figuras conocidas y en el que conozco a entes fascinantes, en el que me doy cuenta de quien vale la pena y quien no… en el que estoy ahora, en el que me encuentro, firme y decidida…

Como esa tarde nublada, en el que una Srita. de 82 años me hizo ver, lo que mis piernas hacen y lo que voy dejando en cada paso que doy, aún sin que los demás me vean…