El Ancla

diciembre 2, 2009

Naufragio de soledades en la tempestad que causaba tremendos relámpagos como centellas. Un diluvio que causó un mar, un mar de lágrimas en dónde un barco o barcaza se situaba enla lejanía luchando contra la furia de un oleaje que se presumían eran pensamientos, recuerdos, ilusiones.

Con la noche cayó y con ella se escucharon los gritos ahogados en el mar de lágrimas; el barco desapareció, se hundió y una niña había quedado prendada de su vestido a un ancla; no podía safarse de ella, y la hundía cada vez más y más. Estaba a punto de ahogarse, cuando decidió romper su lindo vestido de encajes rosas y dejar caer el ancla, dejarla que se oxidara, en el olvido y así sobrevivir.

Un ancla que pensó que la salvaría de un diluvio en el que todavía se veían las estrellas en el cielo, cuando la luna era roja, cuando la boca no dio un beso más, un ancla que sería su perdición si seguía atada a ella.

Septiembre 6, 2009

One Response to “El Ancla”

  1. Yo Says:

    Cuanto cuesta respirar dentro, je

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