abril 19, 2010

abril 19, 2010

Moriré aquí, cada centímetro de mí perecerá. Cada centímetro, salvo uno. Un centímetro, algo pequeño y frágil. Y lo único que merece la pena conservar en el mundo. Nunca debemos perderlo o entregarlo. Nunca debemos dejar que nos lo arrebaten. Espero, seas quién seas, que escapes de este lugar. Espero que el mundo cambie y que las cosas mejores. Pero lo que espero por encima de todo es que entiendas lo que quiero decir cuando te digo que aunque no te conozca y aunque puede que nunca llegue a verte, a reírme contigo, a llorar contigo o a besarte… te quiero, con todo mi corazón. Te quiero.”.

V de Vendetta

Lord Byron

abril 19, 2010

Quien se imponía con su bastón tras una deformidad.

Quien amaba y odiaba por temporadas.

Quien estuvo en la noche de tormenta en la que nació Frankenstain.

Uno de los mayores Románticos que tenemos en la historia.

Muere un 19 de abril de 1824 en Grecia, siguiendo sus ideales y dejándonos con su incompleto “Don Juan” y terminando con la maldición de los Lores Byron que mueren a los 36 años.

En un álbum

Sobre la fría losa de una tumba
un nombre retiene la mirada de los que pasan,
de igual modo, cuando mires esta página,
pueda el mío atraer tus ojos y tu pensamiento.
Y cada vez cada vez que acudas a leer este nombre,
piensa en mí como se piensa en los muertos;
e imagina que mi corazón está aquí,
inhumado e intacto.
Lord Byron.