Deseos

abril 25, 2010

Deseos

Mirada

abril 25, 2010

Mirada

Gabriel Figueroa

abril 25, 2010

Gabriel Figueroa

abril 25, 2010

Hay dos caras en una moneda. Es una constante.

Expongo aquí las dos contrapartes.

Te robaste mi inspiración. Pero a cambio ahora veo lo que para mi es mejor.

Y tenlo por seguro; no, no eres tú.

abril 25, 2010

Lord Byron

No me había percatado.

abril 25, 2010

No me había percatado. En realidad no me había dado cuenta.

Fue hasta que me pidieron un curriculum para una ponencia.

Me preguntaron si era “Estudiante” y dije que no.

Alguien por otro lado se había entusiasmado y me había dicho que en una ciudad en dónde no conocía a nadie ya había entrado a un círculo.

Pero en esas horas, yo sólo veía los libros, escribía y estudiaba. No pensaba en nada más.

Cuando me presentaron ante el público, simplemente; no leyeron mi curriculum completo. Ni expusieron mi material visual como lo había preparado. Es más, ni siquiera lo mostraron.

Alguien que tiene casi el triple de mi edad me quería dejar en ridículo con sus preguntas, pero no pudo.

(Lo siento si sueno muy petulante con esto)

Me di cuenta en el primer momento de su bagage cultural al decirme que uno de los mejores libros que había leído y que me recomendaba era “MENOS PROZAC Y MAS FILOSOFIA” o algo así.

Después me dicen que tengo que reforzar mi voz, cuando no hicieron las cosas bien, ni hubo difusión y ni siquiera me pusieron un micrófono aparte de que no me habían dicho el tiempo que duraba esto (y llegaron todos tarde y sin el material) porque yo era ponente, no era representante.

Lo más curioso de esto es que antes, de saber quien era yo y todo lo que hacía, me habían invitado a escribir en una antología, a ser invitada de honor en un supuesto círculo de lectura y de repente, con los teléfonos que me dieron antes y las direcciones de e-mail veo que son; en efecto un círculo. Bastante cerrado y sin ninguna tangente.

De las convocatorias abiertas, no se recibió ninguna que fuese mía (y eran abiertas) ni siquiera me contestaron el teléfono o me llamaron para otras ponencias en las que querían que participara.

No me creían mi nombre, no creía nadie que alguien como yo fuera lo que es. Incluso los textos o mis fotografías pensaban que eran robadas (sí, de ese tamaño tienen la mente) ¿Querían pruebas? Pues las tienen y por lo que veo no les ha gustado en nada lo que vieron.

Envidia, celos, coraje, competencia… mil indicativos de lo que yo sentía o he sentido.

Es una pena, pero no lo digo por mí, sino porque hablaron tanto del ego, egocentrismo, egoísmo hacia las artes y que no se daba difusión a estas y están cayendo en lo mismo.

Bien dicen que “Más pronto cae un hablador que un cojo”

Pues aquí están y me siento feliz de haber demostrado lo que soy y de lo que soy capaz, porque nadie de esta ciudad daba el ancho para hacerlo, porque sé que me buscaron en la última hora por desesperación tal vez, pero yo estoy contenta.

Leo, veo lo que escribo y yo misma me sorprendo. Y me alabo. Me comprendo y con eso basta.

Con eso basta para que sea feliz. Con percatarme de lo que soy capaz y de lo que logro concebir en gente que no tenía idea que existiera.

La cultura de los demás no está en mis manos, así como no lo está su educación.

Deseos

abril 25, 2010

Dios quiera, gentil lector, que nunca sientas lo que sentí entonces! ¡Que tus ojos nunca viertan lágrimas tan vehementes, dolorosas, torturantes como las que brotaron de los míos!

Charlotte Bronte

Mirada

abril 25, 2010

Mirar, a contrapunto.

Mientras el corazón late sin cesar.

Las palabras no hacen sino brotar

Cual lágrimas lástímeras de sal.


Demonio Angelical

Sufrimiento del cual yo te quisiera arrancar.

Vil e ilegal.

Mortífera mirada.


Sí, te hablo a tí.

Ya no te quiero más.

Me dolió desprenderme de esa costra.

Y ahora sangro y río.

Río como quien no pudiera ya más.

Encontrar cordura o destino.

Pero tú me diste el contrapunto

Sin embargo fui yo quien puso el punto final.


Y como en mi balcón; los ventanales

estarán abiertos de par en par.

Respiraré en un nuevo amanecer.

Pero para ti, yo no estaré.

Ni me verás, lejos o cerca.

Ni una u otra vez.

Ya jamás.

Gabriel Figueroa

abril 25, 2010

¿Quién es Gabriel Figueroa? Se preguntarán muchos. Pues a mi parecer el mejor fotógrafo del cine mexicano hasta ahora.

Nacido en 1907 su obra más reconocida fue en la llamada edad de oro del cine mexicano.

Su fotografía en blanco y negro es reconocida por ciertas películas que ya son de culto, por nombrar a algunas: La perla 1945, Maclovia 1948, y Enamorada del mismo año.

Son destacadas sus composiciones con una gran carga estética inspirada en el movimiento muralista que se daba por esos mismos años. El Mexico de la post Revolución, con una notoria influencia Marxista, tomando de este movimiento un artículo para la enseñanza del pueblo, haciendo que estas obras fueran vistas por todo tipo de gente al ser pintadas en lugares públicos. Sus representantes más conocidos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros sin dejar de mencionar a Jo sé Clemente Orozco, con quien tuvo una anécdota muy entretenida:

En el trabajo de Gabriel Figueroa encontramos una simbiosis entre pintura y fotografía, resultado de la combinación de la composición plástica y el movimiento y la luz.

Ejemplo de ello es la similitud del cuadro de José Clemente Orozco El réquiem en la cinta Flor Silvestre. Figueroa copió la composición exacta del cuadro, sólo que incorporó la luz, añadiendo así una perspectiva particular. Sobre este suceso se desprende la siguiente anécdota:

“…Copié una pintura -es la única vez que he copiado un cuadro-. Se llama “El réquiem”, y representa la escena de un velorio. Es de noche; se ven dos velas en un cuarto y la gente está afuera en la calle.

Dolores del Río invitó a mucha gente a ver el estreno de la película. La casualidad hizo que me tocara sentarme junto a Orozco; cuando llegamos a la escena del velorio noté que se enderezaba un poco, le toqué la pierna, me incliné y le dije:

-Maestro, soy un ladrón honrado, eso es de usted, yo lo copié.

Él me miró y dijo:

-Sí, pero usted tiene una perspectiva que yo no logré. Quisiera que me invitara a verlo trabajar, para ver cómo logra esa perspectiva.”1

En la fotografía de Gabriel Figueroa vemos claramente los escorzos, claroscuros, perspectivas y una visión del paisaje mexicano que nos mostraba cielos saturados llenos de nubes, sombras, efectos surrealistas y mucho de un México que era soñado, como el que también era real; así como retratos de figuras del cine que han sido notablemente remarcadas como estrellas de la época del cine de oro en México: Pedro Armendáriz, María Felix, Dolores del Río y más.

Sus colaboraciones más destacadas de Gabriel Figueroa fueron con Emilio “El Indio” Fernandez, con quien hizo más de 20 películas, algunas ganando premios en Venecia, Cannes y Berlín.

Con John Ford hizo El Fugitivo 1947, ganando así el globo de Oro.

Con Jonh Huston hizo La noche de la Iguana en 1962 y obtuvo una nominación al Oscar por la mejor fotografía. Este filme está basado en la obra teatral de Tennessee Williams quien en el cine fue protagonizada por Richard Burton, Deborah Kerr y Ava Gardner. Fue filmada en 1963 en Puerto Vallarta México, y sus alrededores (Playa Mismaloya).

Con Luis Buñuel hizo siete películas entre las que destacan Los Olvidados 1951 y Nazarín 1958, con una semblanza bastante surrealista, dado el enfoque de dirección como creación de Buñuel; quien con Los Olvidados ganó un premio por el mejor director y mejor película en Cannes y cuyo filme ha sido nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El filme se sitúa dentro de la línea del neorealismo italiano, haciendo un énfasis en la realidad, en los niños que viven y en lo que sería el futuro para muchos; tan sólo reflejándose en los rostros de pobreza, hambruna y desesperanza, siendo filmada en exteriores y mostrando los parajes marginados que nos daba una posguerra en el antiguo continente.

Como también se hace alarde al cine de la crueldad teniendo un llamado a Antonin Artaud por la consonancia que este mismo hacía en teatro; al mostrarnos la realidad de desvalidos lujuriosos, muerte y abandono. Con escenas saturadas de imágenes surrealistas Gabriel Figueroa hace de este filme un verdadero tesoro.

Permitiendo que así este filme ocupara el 2 puesto entre las 100 mejores películas del cine mexicano de todos los tiempos en el año 1994.

Su última pélícula de las 235 que hizo en 50 años de trabajo ininterrumpido fue Bajo el Volcán en 1985, trabajando con John Huston de nuevo.

Siendo una de las figuras más representativas de el cine, he de mencionar que fue cofundador del del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica de la República Mexicana junto con Mario Moreno Cantinflas y Jorge Negrete.

Así como también fue el ganador del premio nacional de bellas artes en 1971.

El falleciendo en 1997. Perdiendo así a un pintor de la realidad a través del celuloide, dejándonos marcas en sus libros de fotografía, en los ríos dónde se escuchan risas, en los prados donde los hombres montan a caballo y en los muros caídos de un México que era ignorado por tantos.

Durante cuarenta años, en compañía de otros hombres
igualmente apasionados en el oficio de inventar imágenes,
no he hecho otra cosa que delimitar la realidad entre las manos de una cámara fotográfica. Este privilegio excepcional me ha enseñado a conducir los sentidos
hasta el corazón de la realidad y constituirme en la mirada
de importantes inquisidores del alma humana

Gabriel Figueroa

Publicado en el programa: “De Todo un Poco”

en WKAT 1360 AM, Miami, FL.

Texto: Barbara Wall