junio 3, 2011

No preguntas; no respuestas. Hechos y pruebas.

junio 3, 2011

Pero que no es cierto…

junio 3, 2011

Incertidumbre

junio 3, 2011

Hoy que me percato del día que es, de los días que han pasado veo a la angustia enmascarada tras fiestas, zapatos y risas.
Recuerdo muy bien esa noche caminando entre las calles empedradas y recuerdo tu agresividad y mi razón.
Aun escucho mis silencios y las palabras entre sueños.
No entiendo ni quiero saber; de un escudo has pasado a ser otro de mis miedos.
Deseo que no exista mañana, deseo un respiro, pero también deseo mucho de lo poco que compartimos, de las sonrisas y motivos para festejar y deseo que exista una solidaridad amiga, un amor y un confidente.
A veces me descubro deseando esa manzana, todavía y me sorprendo.
Creo que no llegamos a Metrópolis, ni a una ni a la otra. La incertidumbre es la que me circunda puesto que mi angustia son tus recuerdos en el espejo.
Hay mucho miedo ; te lo dije y te dije que ya no.
Me has quitado mi pulsera, quemamos pinturas, la sangre quedo seca y hoy… Hoy ni siquiera tengo la certeza de quererte o peor; extrañarte.

Un día

junio 3, 2011

Un día entro en la ducha, después de hacer ejercicio y pienso en mis libros de Goethe. Me percato de que he destrozado dos bodas, y deje a los novios pensando en que era lo mejor. Recuerdo el deseo de Chris con un vestido carmín y pastel de chocolate y los perfumes que Alejandro me regalo. Me martiriza ver que en este teclado no tengo las teclas suficientes para poner acentos y en mis miedos ante quienes quieren “corregir” todo de mi persona. Incluso pienso que ni siquiera les gusta que exista. Pero aquí estoy.
Pienso en la hipocresía; y me asqueo, quiero vomitar y escupo sangre, la presión me ha subido. No puedo creer que la amistad se mida por salud y se degrade entre hospitales y funerales. No quiero regresar ante preguntas tan fastidiosas como esos sujetos. Han sido mi mayor misfortunio. Todavía me duele y lloro a veces porque me rodea una soledad provocada por envidia, porque no creen que pueda tener todo lo que tengo, por hablar y por aprender. Incluso por modestia. Y por eso los psiquiatras y los psicólogos me diagnostican con cosas que me dan risa… No llevo conmigo a cada momento mis diplomas, mis libros, mis poemas y mis reconocimientos para demostrar una verdad y veo que muchas veces también fui hipócrita porque no me mostré cual real soy con tal de tener amigos, amigas, novios. Pero hoy, es un día mas que vivo, cepillo mi cabello saliendo de la ducha pensando en mucho mas de esto que escribo; mucho de lo que estoy harta. Respiro mi perfume y el humo mi incienso y veo mis metas. Un día llegare y seguiré viendo a los que me criticaron y me defraudaron quedándose en el camino que yo ya recorrí. Pero no pienso voltear mi vista.
No, no estoy enferma, no mas que ustedes.

P.D. Primero piensa si quieres comentar algo, la razón y si tienes en realidad algo valioso que aportar y no agregarte a otra lista de estúpidos.