Tu ausencia

mayo 1, 2012

Hoy tu ausencia me sabe tanto a domingo, a esos domingos que tienen sabor de melancolía y olor gris; como si fuera una fotografía en dónde percibes la taza de café a medio tomar ya frío y las cenizas del cigarro que nadie fumó.

Eso es soledad, es vacío, es poesía.

El clima, allá afuera me suena a hojas secas, pero hay sol, y yo estoy muda, como tantas veces más, en los que mi eco de años es el que me ha hecho llorar.

Pero ya no lloro, no puedo. Tengo frío, de ti, de mí, de nosotros. 

Y los pies me duelen de tanto caminar, de ver tus caricias, y de sentir tus miradas, de querer recorrer  tanto contigo, hoy me duele la cabeza, por los sueños reales de los que despierto.

-¿Le tienes miedo a la poesía? -Te pregunté.

Hoy tengo miedo de un pasado, de una isla, de varios continentes y de idiomas secretos que aun necesito descifrar.

El viento me inunda con las cenizas de aquel cenicero, que se cayó en la sala vacía, las campanas suenan y yo, como tú, no sé ni en dónde me encuentro.

Ausente. Presente. Viva.