Ficción

agosto 12, 2012

Mi primera novela se quedó a la mitad. Fue mutada por los años, los cambios y las distancias.
También tú te quedaste a la mitad. Con una mirada de furia y lágrimas escondidas.
Ya no volviste a dirigir, ahora haces lo que yo hice cuando te conocí; viajas y fitografías.
¿Y yo? Esa es la más infame de las preguntas. Yo no continúe con la novela. Pero sí con cuentos y ensayos mientras olvidaba a la poesía y el estallido de fuego que habita en ella.
Me consumí entre distintos idiomas y distintos husos horarios.
Me perdí.
Sirenas, gorgonas, muertes, espejos, reflejos y sombras.
Caída y levantada.
No me rendí; simplemente me cansé.
Soy una llamada de larga distancia y tú eres las notas entre mis libros. Pero ahora lo sé…

Es tiempo de iniciar.
Soy una canción.
Turn the page… Diría Bob Seger.