Sadomasoquismo

agosto 19, 2015

Ultimamente he pensado en todos tipos de relaciones y me encuentro por todos lados con algo que tiene que ver con el sadomasoquismo y me ha hecho pensar mucho. 

Llegué a la conclusión de que una relación sadomasoquista (de índole sexual o no) es aquella en la que ambas partes que construyen esa relación se destruyen mutuamente y no se necesitan látigos, esposas o trajes de cuero o látex. 

La destrucción en cualquier relación es perjudicial, y es peor cuando veo y escucho a diario tantas quejas, pero ahí siguen, con esa persona. Me causan ansiedad al escucharles. 
Y me percato de que hice lo mejor, cuando he terminado con novios que me siguen persiguiendo, como uno después de diez años que lo dejé y lo tuve que bloquear de todos mis contactos, ahora me busca, con 50 kg de más (no exagero, incluso tal vez es más) y teniendo la desfachatez de mostrarme a su hijo de dos años, que tuvo con una edecán que no tiene ni terminados los estudios intermedios. Y yo no lo sabía, la mamá de él me decía que no se había casado que tenía un buen trabajo en la misma ciudad en la que vivía antes de irme a Alemania y corté esa relación porque sentí que esa señora quería algo más conmigo. Y yo estaba con ella, por ella, no por su hijo, mi primer novio. 
Ahora, después de mucho, entiendo. 

También veo fotos de mis ex y veo porqué son mis ex, no me gusta su aspecto, lo que criticaron de mis gustos es lo que hacen, lo que comen… 
No han salido de un pueblito, me critican por leer cuando uno de casi 40 años está jugando Nintendo (sí, Nintendo y no XBox) cuando le dije que sólo bebía vino tinto y chocolate como botana, y ahora así son sus cenas “románticas” con la novia que tiene, a quien pudo manejar a su antojo… No como a mí, criticando que mis jeans eran muy chicos y asustándose de mi talla porque está rodeado de gordas y yo me la vivía corriendo y en el gym. Con el maquillaje, porque la de ahora no usa, cuando me decía que no me podía llevar a un partido de basketball porque estaba trabajando y me tenía que cuidar… Pero, a ella la lleva y la deja sola en las gradas, no se pone celoso. Conmigo no salía a la playa porque no le gustaba que me vieran en bikini o ni siquiera en short. Es risible, cómico y a la vez lastimero. Pero es mi ex y no tengo intención alguna en estar con el de nuevo. 

Veo lo que tengo y lo que soy, lo que he logrado, y a través de los años soy una persona muy distinta, pero mi esencia es la misma. 

Gasté en perfumes Chanel para mi ex prometido, tiempo, estuve con él en hospitales, pero llegó un momento en el que ya dudaba, despertaba y sentía un dolor en el pecho, empecé a fumar mucho. Había muchas señales… Dos canciones me ayudaron a decirme, a dejarlo, a cancelar mi boda, a dejar un pueblo donde no conseguía leche de soya ni de almendras más que en el súper, a darme cuenta de que sigo amando Alemania, pero no por él. Así de fácil. Y así de complejo. 

Dejar mi ropa, mis perfumes, zapatos, ver cristales rotos y escuchar sus gritos mientras tomaba mis maletas y me metía al taxi para dirigirme al aeropuerto. No fue fácil, no es fácil. 

Pero aquí estoy. 
Después de ver lo que he dejado, lo que soy, lo que tengo, pero todavía no veo el futuro. 
 

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En toda la vida de B no había habido marcas tan notables como las que ahora sentía, esas que la laceraban. Las preguntas hacia sí misma, los recuerdos y las comparaciones.

La vida notablemente había cambiado en todos sus ámbitos. El entorno no era el mismo, ni la ciudad, ni su cabello. Ya no tomaba las copas de vino o whisky como antes. No disfrutaba del conocer a nueva gente. De momento todo era un torbellino, o más bien un huracán y ella se encontraba dentro; en el ojo.

A su alrededor veía libros girando, cuadros de Monet, de Manet, de Van Gogh, pero lo que más la perturbaba eran las imágenes de relojes blandos de Dalí. El Conejo Blanco de Alicia, los árboles que ahora ya no existían más que en su imaginación y la idea de este Ícaro en la Luna, de Nephilim, de Bartleby.

La impotencia sin dolor, sin lágrimas; viendo lo que había sido, lo que había aprendido y lo que había vivido. Cómo ahora lo que él le había dicho la perseguía constantemente en las sugestiones de los demás. Sus celos hacia los libros de filosofía, el cine, el teatro, las fotos, la cama deshecha estando juntos. Las fiestas inacabables. El no contar las horas. El contar sólo con un reloj que él tenía tatuado en el pie derecho. Y la imagen borrosa de un director de cine, de un director de teatro, de su mejor amigo, de su amante, de su hermano, de su igual; esa imagen que se entreveía en el reflejo de un cristal empapado por gotas de lluvia, en los ventanales de una librería donde compartieron una botella de vino tinto barato porque preferían comprar más libros que vino y chocolates. El recuerdo de que ese día fueron los últimos en salir quedándose por horas jugando por los tres pisos leyendo en la alfombra, resguardándose de ese frío en una noche de otoño.

Habían pasado tantos años que B ni siquiera lo había notado, por su vida existían otros hombres, otros países, otros caminos, pero nunca nadie la había marcado de esa forma. El argentino que le regaló ese Merlot, esa vela de fuego y esas rosas hechas cenizas había desaparecido. El hombre que la había encantado y no de una manera coloquial ya no estaba con ella. No de la mano, ni en el teléfono, ni al otro lado de la computadora. Tampoco en la estación de autobuses, en el aeropuerto o fuera del metro esperándola siempre con regalos. Porque todas las veces que se veían él le daba regalos y no importaba lo caros que fueran, sino el detalle… algunos comprados, otros hechos a mano por el titiretero. Él movió sus hilos, la hizo girar y reencontrarse con ella misma y con todas las que había en su interior.

Con el paso de los años B se percató de que él tenía razón. No debería de bajar la cabeza, ni hacer menos su talento. Nunca por nadie, por muchas envidias que le tuvieran, siempre alzar la voz junto con la mirada. B estuvo a punto de casarse, B viajó por muchos países, B se mudó en distintas ocasiones y tuvo variedad de personalidades junto a ella. Pero si amó a alguien no se podría decir. Sólo bastaba con escucharla hablar de lo que había vivido con él. De las fiestas, de sus perfumes, de los fuegos artificiales, de la Chica Voodoo, del cine, del Surrealismo, del Impresionismo, y de quien le dejaba mensajes en servilletas siempre dentro de los libros que ella leía para encontrarlos a modo de sorpresa. Quizá era su alma gemela, aquél a quien le decían que era un ególatra, un ser déspota, un elitista. Para ella fue quien la marcó de por vida, y ahora miraba hacia atrás y aunque estaba sola se sentía feliz de haberlo conocido, de haber compartido tanto y tan poco con él. Los demonios ya no la perseguían, pero a veces lo echaba de menos.

No tenía quien fuera al cine con ella, o aguantara sus maratones de filmes, los surrealistas, los expresionistas, los de Tim Burton y leer a Camus, a Shakespeare o a sí mismos. Hacer el amor no era lo más importante. Lo importante eran las conversaciones, el dormir abrazados sin píldoras, el descansar en brazos uno del otro, el poder cantar hasta las tantas y a escondidas. Las borracheras de estudiantes perdidos en los abismos de sí mismos.

La sensación de comfort que daba esa unión, esa presencia, saberse cuidada, pero no en tan alta estima, no haber entendido en esos momentos un “TE AMO” o un “TE ADORO”, ahora lo veía con un poco de recelo y sus ojos se entrecerraban, sentía que estaba en la casa de los espejos, en un carrusel, pero ya no tenía la mirada triste.

Había entendido que lo que pasaba ahora era su vida y no le pertenecía a nadie. Era ella. Los cumplidos los guardaba en sus entrañas queriendo abrazarlo, como la última vez que lo escuchó al otro lado del teléfono. No sabía en dónde esaría él o ella. Quizá en la misma ciudad, quizá esto era un sueño más, o un despertar. Las madrugadas eran la peor parte, pero ya había pasado y el café había quedado atrás. Como el vino que se derramó tantas veces en aquella alfombra y las ojeras de un candor sexy que despertaba el interés de algún intelectual.

Mortal; una línea los separaba. La muerte y la genialidad. El gris siempre y en diferentes idiomas.

B ahora recordaba, sintiendo el aire frío que la rodeaba y viendo cómo alzaba el vuelo de nuevo.

Era un nuevo día, otra vida, y B abrió los ojos y miró el puente, el vacío que él le dejó, pero siguió con su camino, hasta llegar a su casa y ver la Vela de Fuego no consumida, su muñeca, los libros que él le había regalado y que tomaba como amuletos de la buena suerte, y el aroma de las cenizas de 8  rosas rojas la inundó.

Todo era una espiral. Eran Morne y Jikan. Eran Nephilim y Vampiresa. Eran los Surrealistas, los elitistas, los depresivos. Los maniacos, eran aquellos instantes; los padres de Lilith y quienes querían aprender a hacer cine, ella escribiendo y él dirigiendo, ella fotografiando y él regañando a los actores, burlándose de los demás…

Eran los que vivieron juntos, los que preferían tomar capuccino con amaretto, los que bebían y bebían… hasta consumirse. Ella era su muñeca, él era a quien no se le ponían etiquetas. B  estaba sola en esa habitación, bebía un sorbo de esa copa y recordaba. B no sabía en dónde estaba, pero sabía lo que quería, sin embargo en ese momento como en muchos otros más lo hubiera querido compartir con él…

Deseos

abril 25, 2010

Dios quiera, gentil lector, que nunca sientas lo que sentí entonces! ¡Que tus ojos nunca viertan lágrimas tan vehementes, dolorosas, torturantes como las que brotaron de los míos!

Charlotte Bronte

Rossetti

abril 22, 2010

Como muchas veces me han preguntado por los grabados que tengo en el blog hoy escribo sobre uno de mis autores favoitos.

Y una trilogía que compone un sólo poema.

Ah sweet! Even now, in that bird’s song, Strove not her accents there, Fain to be hearkened? When those bells Possessed the mid-day air, Strove not her steps to reach my side Down all the echoing stair?)

Lo, the three seekers! Youth has sprung the first To question the Unknown: but see! he sinks Prone to the earth–becomes himself a sphinx,– A riddle of early death no love may burst. Sorely anhungered, heavily athirst For knowledge, Manhood next to reach the Truth Peers in those eyes; till haggard and uncouth Weak Eld renews that question long rehearsed.

Oh! and what answer? From the sad sea brim The eyes o’ the Sphinx stare through the midnight spell, Unwavering,–Man’s eternal quest to quell: While round the rock-steps of her throne doth swim Through the wind-serried wave the moon’s faint rim, Some answer from the heaven invisible.

ROSETTI

Fundador de la hermandad prerrafaelitafue un poeta, ilustrador, pintor y traductor inglés

Emblema del simbolismo y romanticismo inglés se hizo de una mascota al que se le puso por normbre “Top”. Quien comía en la mesa y se le permitía incluso dormir en esta (fuentes corroboran que fue la inspiración para el Lirón de Lewis Carroll en su famosísima “Alicia en el País de las Maravillas” Sus poemas como sonetos fueron enterrados en la tumba de su esposa y todavía él estando vivo sus amigos lograron exhumarlos para así mismo publicarlos. Algo que escandalizó un poco a Europa por el contenido de los mismos.

Sus amigos le llamaban Gabriel y su esposa fue la musa de casi todas sus pinturas como grabados.

Cambios

abril 22, 2010

Cambios…

Sólo unos cuantos respecto a la temática del blog.

Ahora no sólo será de índole totalmente poética o narrativa, sino que escribiré artículos o ensayos sobre mis gustos y una que otra de las publicaciones que he tenido.

Ya hay un enlace a mi página en facebook en el lado derecho del site y también a mi tumblr como a mi twitter.

Por si quieren seguirme en estos lugares que son una especie de catarsis para lo que muchas veces no escribo aquí por falta de tiempo.

Entonces los dejo con esta pequeña “advertencia” y espero que sigan visitando este sitio que es mi favorito pero por falta de tiempo no he podido actualizar como lo solía hacer antes.

Un beso enorme a todos aquellos que me leen y que hacen que me sienta feliz al entrar y ver sus comentarios como las visitas que he tenido en las estadísticas.

Gracias y aquí sigo.

Vampiresa

Lord Byron

abril 19, 2010

Quien se imponía con su bastón tras una deformidad.

Quien amaba y odiaba por temporadas.

Quien estuvo en la noche de tormenta en la que nació Frankenstain.

Uno de los mayores Románticos que tenemos en la historia.

Muere un 19 de abril de 1824 en Grecia, siguiendo sus ideales y dejándonos con su incompleto “Don Juan” y terminando con la maldición de los Lores Byron que mueren a los 36 años.

En un álbum

Sobre la fría losa de una tumba
un nombre retiene la mirada de los que pasan,
de igual modo, cuando mires esta página,
pueda el mío atraer tus ojos y tu pensamiento.
Y cada vez cada vez que acudas a leer este nombre,
piensa en mí como se piensa en los muertos;
e imagina que mi corazón está aquí,
inhumado e intacto.
Lord Byron.

Ausentes en Presencia

mayo 11, 2009

El sonido de tus besos son memorias.

Tú eres más que mi vida ya vivida.

El Sol, el martirio, el asesino.

La noche y la mañana.

Extraño como yo;

Te conocí alguna vez

Y sin verte ahora, sé que me reflejo en tus ojos.

Porque tu mirada es mi cristal.

Ese que me lastima, demonio.

Ese que no quisiera ver nunca ya.

Porque te quiero a mi derecha.

Porque tu maldad es mi miseria.

Simplemente porque copio tus palabras

Y cada día te amo más y más.

What is the Word?

abril 27, 2009

folly –
folly for to –
for to –
what is the word –
folly from this –
all this –
folly from all this –
given –
folly given all this –
seeing –
folly seeing all this –
this –
what is the word –
this this –
this this here –
all this this here –
folly given all this –
seeing –
folly seeing all this this here –
for to –
what is the word –
see –
glimpse –
seem to glimpse –
need to seem to glimpse –
folly for to need to seem to glimpse –
what –
what is the word –
and where –
folly for to need to seem to glimpse what where –
where –
what is the word –
there –
over there –
away over there –
afar –
afar away over there –
afaint –
afaint afar away over there what –
what –
what is the word –
seeing all this –
all this this –
all this this here –
folly for to see what –
glimpse –
seem to glimpse –
need to seem to glimpse –
afaint afar away over there what –
folly for to need to seem to glimpse afaint afar away over there what –
what –
what is the word –

what is the word

Samuel Beckett

Canción de Primavera

marzo 24, 2009

Salen los niños alegres

de la escuela,

poniendo en el aire tibio

del abril canciones tiernas.

¡Qué alegría tiene el hondo

silencio de la calleja!

Un silencio hecho pedazos

por risas de plata nueva.

Voy camino de 1a tarde,

entre flores de la huerta,

dejando sobre el camino

el agua de mi tristeza.

En el monte solitario,

un cementerio de aldea

parece un campo sembrado

con granos de calaveras.

Y han florecido cipreses

como gigantes cabezas

que con órbitas vacías

y verdosas cabelleras

pensativos y dolientes

el horizonte contemplan.

¡Abril divino, que vienes

cargado de sol y esencias,

llena con nidos de oro

las floridas calaveras!

Federico Garcia Lorca

Akelarre

noviembre 2, 2008

El caldero hervía, sangre y corazones dentro había; mientras el vapor con la niebla que salía de entre los árboles las envolvía.

Bailaban desnudas en un círculo, eran no más que mujeres, todas de una belleza inimaginable… Siempre lujuriosas, odiadas, y unidas por un mismo fin; el aire hacía que sus cabellos se giraran conforme sus pies  descalzos avanzaban, y en ese bosque ellas mismas profanaban.

No hacían más que sacrificios (quizás humanos) para obtener lo que querían,  pócimas con olor a rosas, venenos y sangre infectada que usaban cuando mataban a hombres porque ellos no las respetaban o se burlaban; cuando ellos incluso ni siquiera las miraban.

El olor a sexo se desprendía del sudor que emanaban, esas feromonas con las que cautivaban por el día, para así salir en busca de alguien; tras una noche de otoño, que era en la que se encontraban… sin incluso hacer acto (preciso) alguno, ellas por las noches volaban y en forma de súcubos a sus amantes atormentaban.

Lastimándolos, tomando lo que de ellos querían, así ellas por los domingos  aquellos se juntaban y en estas fechas llamaban  a sus ancestros, a quienes del infiero clamaban, para así satisfacer sus deseos… cuando ya oscurecía y en ese bosque no se veía más nada,  aunque se buscaran ya sólo se escuchaban las pisadas que en esas hojas secas se daban.