En la noche

marzo 7, 2012

Te siento en la noche.
Pero la noche ya no te cubre.
Ahora la Luna es mi resplandor. Que ya no muero.

Tú nunca has sido mi Luna, tampoco has sido mi suspiro.

Hoy frente al oleaje tempestuoso aviento gritos como lanzas, quiero herir al mismo sufrimiento y salir de esta cueva llena de fango y humedad.

Las lágrimas han deshecho mis vestidos, ya no sé qué día es pero existe un fulgor que todavía me ilumina.

No estás y yo ya no te quiero extrañar. La enfermedad me carcome, mi cuerpo se calcina entre la sal y la desesperación. Ya no puedo contra esta soledad.

Ella no es la misma a la que le escribía antes, ella ya no se maquilla, ella se esconde, ella está entre neblinas. Los lobos la buscan…

Ella soy yo. El mismo reflejo, el cambio y la extrañeza.

Me convertí en lo inalcanzable; en lo perpetuo.

Nueva

enero 22, 2012

Renacimiento.
Oscuridad.
Deseos.
Ruptura.
Caos.
Retornar.
Mirada.
Inicio.
Fin
Pero también un ciclo.

Otoño

octubre 2, 2011

En tus noches me recuesto,

Parece que los años no han pasado, no se marcan en los diarios, ni en los periódicos que leo, ni en la fotografías que tomo…

Recuerdo que las imágenes más bellas las has traído desde el inicio, así como mis lágrimas con tu lluvia,

diferentes países, diferentes ambientes, diferentes climas; una sola estación.

Hoy no siento el cambio, pero lo persigo, lo anhelo…

Me cuelgo de los telares que anidan en los rincones de las ventanas, dejando que los truenos me estremezcan y que la lluvia entre a mi cama y moje mis sábanas, que claman por tu llegada, por tu ímpetu, por tu nostalgia y tu inspiración…

Eres un recuerdo perenne, eres mi amor, eres mi fantasía, eres…

Eres mi búsqueda constante y finita. Eres mi consuelo y desconsuelo al tenerte tan sólo para mí, al no poder compartir tu belleza con alguien…

Eres quien no me abraza más que con un frío oleaje, con un frío viento de tormenta presagiando nostalgia…

Mi lluvia de truenos, de sollozos, de encuentros, de desafíos…

Gris, mi soledad, mi amor.

Dorado, el oro de tus caminos, de tu perfume en el aire… abrasador.

Estás aquí y te extraño tanto que me refugio en tu cortina, y salgo esperando disfrutarte

algún día.

Esto no es una Parodia.

agosto 13, 2011

Ayer me siento a fumar en las escaleras frías, heladas de sentimientos y pesadas de andares.

Veo todo lo que ha pasado y en lo que se han convertido los que están ahí, parados entre esos barandales.

Están en la borda.

Casi al precipicio.

Hoy me puedo dirigir o no a ellos, hay quienes están más al pendiente de mí que de sus propias vidas.

Tengo recuerdos de escenarios, de vidas que, ahora, son paralelas a la mía.

No es lo que yo conocía.

Pero ¡Momento¡

Quizá en esa época yo no conocía nada, tampoco lo sabía.

Y por eso es que cometí tantos errores.

  • Confié
  • Creí en la amistad
  • Pensaba en serio
  • Fui real
  • Fui fiel
  • Compartí ideales

¿Y a cambio qué?

Burlas de gente a la quien invitaba a mi mesa, cuando de repente recordaba a un amigo enfermo.

O burlas cuando lloré por más de uno caído, en tierra, muertos y a dónde no pude acudir para un último aliento.

Comprendí que tenían razón en algo ¿Qué hacían ellos conmigo?

¿Qué hacía yo con ellos?

Era tan sólo una fantasía. Nada fue tan efímero como la creencia y la confianza.

Me cansé de dar consejos, de abrirme y contar a mis muertos entre charcos de lágrimas.

Me asqueo de leer cosas tan viles e infames; ahora el bloqueo es mi opción.

Que si eres mi amiga, que si no lo eres, ¿qué si no?

Nadie muere. Nadie vivió antes.

Sólo quiero advertir, que de mis vidas, esta, en esa etapa, ha sido una enriquecedora, me ha hecho valorar lo que tengo, de lo que vivo y de cómo vivo.

No necesito medir mi Coeficiente Intelectual para saber algo.

Lo denoto en miradas.

Ya lo he dicho:

Desconfío de los hombres que no pueden beber cerveza.

Desconfío de quien me mira extraño porque fumo tabaco o porque bebo vino tinto.

Porque soy una extraña que no toma café ( ¿qué les importa?)

¿Qué si tengo más edad o menos?

¿Importa mucho que NO sea una madre soltera?

Porque recuerdo que existe una niña de 17 años embarazada que me escribió un día y me dijo que ella sabía que nunca me hablaba, pero que el morbo era más grande y que si era cierto que me iba a morir.

¿Que soy lesbiana? ¿Soy bisexual?

Porque no me he casado, porque no me he embarazado.

Porque llevo mis resguardos que son mis carreras, mis viajes, mis diplomas, mis congresos, mis libros, mis posgrados…

Pero no se le pueden pedir peras al Olmo.

No lo ando presumiendo. Incluso no creo que sepan en realidad quien soy.

Diantres.

¡Cuánta atención recibo! (Y no es apenas que lo descubro).

Estoy en en hospital,  han dejado morir, no, no a mí. Han dejado morir a mis ilusiones. Ya no puedo creer. No en ellos.

No me interesan las falsas amistades, menos los compañerismos. Todo es una ilusión, fue un espejismo.

Me sé de sobra las muestras de hipocresía; ahórrense tiempo: NO JUEGUEN CON MI INTELIGENCIA.

El existir, el sobrevivir, el ver desde atrás y desde la otra parte del espejo, me ha dejado muchas marcas.

Pero las marcas conllevan un aprendizaje, y es el que de cierta manera quiero exponer aquí.

  • No creas en tu mano izquierda, es falsa y poco firme.
  • Tu mano derecha siempre te puede fallar.
  • Y no creas tanto en ti mismo.
  • No eres siempre el centro.

Bienvenidos al laberinto. Esta es una escalinata al infierno.

Y yo he resurgido.

Y no me interesa regresar, ni con ellos, ni con los otros.

Ahora mismo ya dejé esas escaleras, y estoy envuelta en otro tipo de humo, y otro tipo de llamas.

Ya no soy aquella. Tampoco soy a la que ven.

Soy yo, simplemente. La que escribe este pasaje.

Soy el reflejo, detrás de mi propio mirar.

El pensamiento.

El sueño

agosto 3, 2011

Me dices que no soy tu tipo.

Pregunto el Por qué.

Bajas la mirada y no respondes, más sacas de tu bolsillo un anillo en juego con un brazalete.

Me hablas tan dulcemente que eres otro, tal vez del que me perdí por tantos años, tal vez el que no conocí.

Poemas y canciones saldrían por mí. Pero, eso no es lo que tú haces.

Yo río con malicia. ¿Es una burla?

No.

Pero es que tampoco eres mi tipo. No lo eres.

Aunque me hayas cautivado toda mi vida y en toda mi vida te haya buscado. Como quien quiere recuperar lo arrebatado.

Tus manos, tu perfume, tu voz, tu cabello, la forma en que cantas y tocas la guitarra.

Tus ojos con esas pupilas enormes y dilatadas cuando me tienes enfrente.

Tus besos, las mordidas inesperadas.

Y la tarde lluviosa en donde te veía dormido en la cama, frente a espejos, a estatuas y yo de espaldas a la ventana.

Ya no sé de qué se trata esto (pienso) y me quiero adentrar en un laberinto; en ti. Pero no sé cómo hacerlo.

Y tú tampoco sabes cómo acercarte.

Al fin y al cabo es sólo una vida completa, familia, fotografías, recuerdos y deseos.

Diversión y añoranza.

Abro los ojos en una ciudad ajena y percibo la realidad que me duele;  todo ha sido un sueño.

Sombras y Cenizas

agosto 1, 2011

Las sombras hicieron más negra la noche y la llenaron con su aliento frío.

Las cenizas se llenaron de llamas multicolores, de deseos destruidos para así iniciar, el ciclo que no se ha cerrado.

La música llenó el vacío y cruel agudo eco de las lágrimas; todo esto mientras las palabras nos reencontraban.

Las miradas quedaron perdidas en horizontes desconocidos, queriendo olvidar el suspiro amargo de un amor.

La belleza terminó en un círculo, rodeada por espejos, por velas y por humo de inciensos.

La cama quedó vacía tras el recuerdo de las sábanas revueltas y el regreso de los viajes.

El retorno tan sólo permaneció en silencio, aturdido por sentimientos y razones, por poder, por miedo.

El Sueño

junio 12, 2011

El sueño me despertó.
Era la deslumbrante luna vestida entre nubes negras y comandando al viento. Era una noche de tormenta.
El cielo se había apagado de repente.
Los ecos apabullantes de sus gritos se distinguía entre la distancia.
La lejanía mantenía presas a las ramas de los rosales y entre ellas mismas se hería.
Un viejo abeto lloraba al ver los pétalos caídos. De repente volando con el viento, húmedos por las lágrimas de ese árbol que ahora se convertían en gotas de lluvia.
La furia del viento llego hasta mi ventana. Quiso entrar pero no se lo permití.
Ahora me ha quitado las rosas, todo en venganza hacia la luna.
El viento no me lleva ahí; no como a otros, ni tampoco permito a la lluvia mis lágrimas. No, ya no.

El sueño me llama de nuevo, pero es distinto, tiene otro nombre y otros ojos.

Ahora es realmente cuando espero volar con mi sueño.

Comenzar

marzo 10, 2011

Inicio; de nuevo.

Dicen que errar es de humanos y que de entre las cenizas surge el fuego.

Yo ahora estoy encendiendo mis velas ya apagadas, las cenizas vuelan con el viento, las llama el fuego mismo de una incineración, los fragmentos rotos están siendo recogidos. Se va a reconstruir algo, no lo mismo.

En esta noche escucho  los árboles murmurar sobre la soledad, la tristeza que proyecta el que se vaya el invierno, la tristeza que impregna las habitaciones llenándolas de primavera.

El humo entre mis ojos ya no me ciega, he dejado recuerdos, personas, ciudades y sigo con un paso fatuo, pero por momentos imperceptible. No soy una sombra, ni fui un fantasma.

No estoy muerta, no como crees. Ni como quieren. Esta soy yo y me levanto.

Perdida y caída entre espirales y saliendo de laberintos, ahora escribo, veo hacia atrás por última vez, tomo mi cabello y decido que es hora de darle cuerda a los relojes y enfrentar a los calendarios.

Ya no pienso en los recuerdos, ni el el presente que acaba de ocurrir.

Rompo temas, objetos, pensamientos, arquetipos y relaciones; rompo cadenas.

Duele ser libre, duele el peso de tanto, duele la vida, duele ver el contenido de la caja de Pandora.

Pero ya no, ahora, mi concepción del ahora hace que tome estas decisiones, tan mías, tan estrictas y tan secretas.

El grito, las lágrimas, los besos, la extrañez,  la otredad, el no sentido, la niebla. Todo vuelve pero no como antes, ahora lo veo, veo mis errores, veo qué puedo hacer y qué no. Y me sorprendo cuando el espejo me habla, cuando tomo fragmentos de mi memoria para ya no recobrarlos más.

No perdí el control, perdí abrazos hipócritas, besos fríos, palabras mudas y miradas vacías que en un momento creí. Las pierdo por decisión propia. Las paredes hablan, la música se escucha. Las lágrimas se han secado.

Mi único pensamiento es el seguir, de una forma que sólo yo entiendo.

De nuevo renazco y conmigo la fortaleza, la imaginación, mi instinto,  mi propia voz más fuerte y clara.

ESTOY AQUÍ -me digo y les grito-

Mi perfume incendia el jardín y las estrellas queman con su resplandor, los árboles me claman.

Y yo, con tantos viajes, me he reencontrado en una nueva habitación y en una nueva ciudad.

Vacío

febrero 20, 2011

Veo las letras caer desde el armario de mis sueños, mientras tengo el humo impregnado de el cigarrillo lila que fumé anoche en la cama semidesnuda.
Veo cómo los sueños se quiebran y al mismo tiempo cómo es que la ilusión toma más fuerza y se convierte en algo tangible.
Veo cómo es que he perdido la cabeza entre lagos y ensueños, entre realidades que no eran las mías; pero no me lastima. Lo que me lastima es ver estos muros de concreto a mi alrededor, frascos y cajas de medicamentos, vendas y el sonido de ecos que no sé cómo he provocado.
El dolor se percibe en mi mirada y en mis cartas; y quienes lo han visto ya lo saben, pero ya no tengo lágrimas; tan sólo quiero deshacer esta pesadilla y vivir a cómo yo soy y escuchar y sentir, salir y observar.
Aun tengo unos “últimos” deseos y faltan mucho para que se completen. No puedo escribir una carta y lo anhelo, pero aviento este puñado de pensamientos y de sentires al universo queriendo deshacerme de ellos y buscando el retorno a mí.

Espiral

enero 26, 2011

He despertado de la realidad; encuentro la calefacción encendida y el aroma de rosas rojas… hay velas chorreando cera en el cuarto… la luz tintineante de sus flamas hace que cierre los ojos antes un tipo de hechizo…

Cuando abro de nuevo los ojos escucho el ruido impertinente de la lluvia; descalza voy hacia la ventana y veo árboles y todo el jardín cubierto por rocío, lluvia, ángeles caídos; no lo sé.

El cielo está gris y sigue lloviendo. Tomo ropa la acomodo en una maleta, me recojo el cabello, tomo dos libros y un cuaderno, mi agenda y sin quererlo y sin saberlo sonrío.

Hace años que no veía esto, tan sólo lo escribía… ahora lo vivo; sin embargo escapo…

Me encuentro con poemas, con musas danzantes, con música que me hace seguir recordando, recordar lo que había perdido… lo que estoy encontrando. Veo que el llanto ha purificado; ha despejado la niebla de la inconformidad y del desapego, con esas gotas se han ido los pensamientos reales y han vuelto los sueños, los recuerdos y la lluvia, lás lágrimas se confundieron y cayeron enterradas en un espacio ya desaparecido.

Hoy miro al jardín, y no está seco como lo estaba antes; hoy no… ya no.

Sigo alistando mi viaje, no sé hacia dónde, pero me llevo palabras, aliento, coraje, pensamientos y recuerdos en esa maleta y es lo más valioso y ahora no lo perderé. Es una gran parte de mí.

Hoy desperté de esa pesadilla por fin; he despertado de la maldita realidad y voy en busca de hadas, de sirenas y de lunas, de otros climas, voy buscando aquí y allá, voy queriendo que mi rostro se empape y voy deseando que tus besos sean míos y de nadie más…

Las velas quedan encendidas y yo cierro la puerta… siento la lluvia y miro hacia atrás queriendo regresar, pero no dejando esta que es mi vida.

A ti, romántica surrealidad…