SUEÑO PARA EL INVIERNO

diciembre 20, 2007

En el invierno viajaremos en un vagón de tren
con asientos azules.
Seremos felices. Habrá un nido de besos
oculto en los rincones.
Cerrarán sus ojos para no ver los gestos
en las últimas sombras,
esos monstruos huidizos, multitudes oscuras
de demonios y lobos.
Y luego en tu mejilla sentirás un rasguño…
un beso muy pequeño como una araña suave
correrá por tu cuello…
Y me dirás: «¡búscala!», reclinando tu cara
-y tardaremos mucho en hallar esa araña,
por demás indiscreta.

 

Arthur Rimbaud

    Este poema lo encontré entre mis libros revueltos la noche de ayer, recordé que un dulce tormento viajó en tren y una despedida, que no fue dolorosa, porque hubiera sido más dolor el no haberte sabido esa noche… si es que se puede extrañar o tener un sentimiento o qué se yo, simplemente algo de una forma tan efímera…. esa araña convertida en un beso, convertida en una mordida en tu cuello y así provocar el mayor de los éxtasis, todo causado por un placer, un placer nada mundano, un placer que va más allá de esta vida mortal.
Me has quitado dos lunares y ahora dices que son  tu propiedad… uno, el primero que besaste, el siguiente es tan tuyo que sólo tú puedes hablar de él. Y con él te has llevado la mitad de mi cuerpo.

Te lo dije esto se había salido de control.

Este poema va para ti….. con mil besos húmedos con el sincero afán de que sigas soñando con ellos… y conmigo.