Cambios

abril 22, 2010

Cambios…

Sólo unos cuantos respecto a la temática del blog.

Ahora no sólo será de índole totalmente poética o narrativa, sino que escribiré artículos o ensayos sobre mis gustos y una que otra de las publicaciones que he tenido.

Ya hay un enlace a mi página en facebook en el lado derecho del site y también a mi tumblr como a mi twitter.

Por si quieren seguirme en estos lugares que son una especie de catarsis para lo que muchas veces no escribo aquí por falta de tiempo.

Entonces los dejo con esta pequeña “advertencia” y espero que sigan visitando este sitio que es mi favorito pero por falta de tiempo no he podido actualizar como lo solía hacer antes.

Un beso enorme a todos aquellos que me leen y que hacen que me sienta feliz al entrar y ver sus comentarios como las visitas que he tenido en las estadísticas.

Gracias y aquí sigo.

Vampiresa

Meses después…

marzo 23, 2010

Las horas eran simplemente marcadas por unas manecillas inertes. Todo pertenecía a la mente de Deborah y esa habitación con las paredes en blanco.

 Las píldoras no hacían efecto ya y el maquillaje; tal como una máscara, se caía a pedazos… desfigurándole el rostro.

No era la misma de otros días. Ya no.

… Y cuánto.

diciembre 29, 2009

Cuánto ha pasado ya… que ni las horas se pueden contar, sólo los recuerdos, alegres, tristes, amargos y ocultos nos hacen presa, nos hacen estar.

Y como tal, este es un reencuentro, por mucho de lo que he tenido en este año.

Hoy no sé si escriba poesía, no se si escriba mentiras, no sé ni cómo se lo imaginan. Pero muy bien puedo hacer un recuento, que por momentos fue una suplicante agonía.

En estos meses he tenido un arcoiris de pensamientos, de ilusiones, desilusiones y alucinaciones.

He visto hadas de diferentes formas, cristalinas, azules o con reflejos cual de arcoiris. Pero estoy segura de que son reales, las vi… las vi danzar en el rabillo de mi ojo izquierdo, vi sus alas revolotear y contuvieron mi llanto.

Vi países cercanos que me parecían lejanos y aprendí mucho de ellos, costumbres y cultura y me reconocí en mucho gracias a un duende. Un duende que me mostró una familia, campos verdes, estrellas, la noche iluminada y los planetas moverse.

No volteé a ver a la luna, más cuando una vez lo hice, ella se escondió detrás de las nubes y todo se oscureció.

Vi mis lágrimas mojando mis blusas, mis almohadas… vi cómo bajaba de peso, vi cómo de repente lo aumentaba. Vi techos que no veía desde que tenía 20 años y me dolió… más de lo que me dolía el cuerpo.

De nuevo estuve ahí dentro… con un corazón roto, mascarillas de oxígeno y radiografías.

Reforzaron mi sentimiento de desolación… y me percaté de quienes han estado conmigo y quienes no.

En momentos así, dolió muchísimo… es lo que llaman una decepción. Quien crea que no me doy cuenta de la hipocresía… que por favor no subestime a mi sagacidad. Ahora a esos momentos los llamo: una lección. Porque aprendí a no llamar, a no invitar, a no pedir.

Porque también conocí a gente maravillosa que ahora forma parte de mi mundo y les doy las gracias. A quien estuvo conmigo tomando té con vista al jardín, a una loca que me regaló un libro inmenso de Lewis Carroll, buscándome en una cafetería de Starbucks aún sin habernos visto en 3 años y con tanto trabajo.

A una modelo que me abrazó y me apoyó y me dijo que no importara lo que dijeran de mi por mi maquillaje…

A mis amigos escritores, pintores, cineastas, que me dedicaron una obra, o con quienes compartí una botella de vino tinto.

A los ojos azules que no he podido olvidar y que en mi cumpleaños estuvieron ahí, y lo mismo en el hospital… a quien tenía miedo de ver ese miércoles…

Por que no soy inmune ante las lágrimas, porque sean efectos secundarios o no de los medicamentos, esta soy yo, o quizá la mitad… porque me dolió desenmascarar a muchos, una, otra y otra antes de mostrar la cruel faz. Cuando había quienes sin prejuzgar había visto con una máscara, pero no era más que una identidad, una propia y no más.

Porque la literatura inglesa hizo que me acercara más a lo que quiero, porque no olvido ese sueño que tuve en enero, ese mundo onírico y tan real que dolía.

Por que me doy cuenta de que tengo tres agendas, porque me doy cuenta de que estoy viva, porque nunca he esperado que el mundo se detenga, porque veo fechas, veo números y no puedo creer que tanto haya pasado ya, en tan poco tiempo.

Y me felicito a mi, por tener un corazón guardapelo con mi inicial en oro y una cajita pintada a mano con óleo inglés y laminada con flores en oro de 23 kilates. Porque tengo velas alrededor de mi, porque tengo rosas, porque soy yo, porque bebo té y vino tinto.

Porque la niña que jugaba en la cava de su casa con libros, ahora se consume las botellas y escribe libros que son publicados en otros continentes. Porque aún estando “sola” no necesito a nadie, porque vivo… y doy gracias por todos aquellos que me han acompañado en este largo y árduo camino, este año… tan duro, tan difícil… uno que no quiero que sea igual.

Por eso escribo esto, queriendo hacer un recuento de mis caídas, de mis uñas rotas, de mi cabello largo y después corto… de los hospitales, de mi corazón y de la única vez quizá que literalmente he casi muerto por amor.

De una u otra forma, a aquellos para bien o para mal les agradezco haber estado presentes, porque me han hecho aprender. Porque bien dicen que lo que no mata te hace más fuerte… quizás sí. No lo quiero averiguar.

Ahora veo y siento tristeza, tengo miedo… sin embargo no es una barrera, es un obstáculo a saltar, una piedrita más… por lo tanto sólo diré una frase y la repetiré mil veces… porque a pesar de todo soy fuerte y…

“Quiero regresar”

 

Y hoy…

diciembre 2, 2009

Y pasa otro año, otro lleno de recuerdos. Uno que no ha sido amargo, uno que no ha tenido sinsabores. Uno en el que se han derramado lágrimas de felicidad y de infortunio. En el que no ha llovido. En en cual vi hadas en el rabillo de mi ojo derecho, tras lágrimas y conocí a duendes.

Me he escondido entre árboles y he escuchado al silencio, he sentido el palpitar de su corazón y he visto las más crudas decepciones.

He rechazado a la soledad y he sonreído mientras camino sola, por calles que parecen vacías; sin escuchar voces, ni siquiera susurros. He visto florecer y he visto crecer.

He evitado lo inevitable y sigo pensando, sigo escribiendo, y a pesar de todo lo malo, no puedo tener porcentajes o arrepentirme de algo. Lo he probado, y su sabor no ha sido malo, pero su efecto ha sido como veneno en ciertas ocasiones.

Perdí a la Luna tras el correr de esas nubes y me perdí en la carretera sin ver esos bosques, sin escalar aquellas lejanas montañas. Me alejé de ti, y te sigo recordando. Duele ser o estar hoy… y al mismo tiempo es un orgullo, porque no soy la mujer de ayer y sé que nunca más lo seré.

Se que tengo compañía, encontré a gente fabolusa, y traté de olvidar a dos amigas; Melancolía y Soledad, pero han vuelto a mi. No, no escribo sobre ellas, ni para ellas, ni por ellas. Escribo porque lo necesito, porque para mi es respirar y ya me estaba ahogando en un vacío lleno de tartas y falsificaciones.´

Ahora sólo deseo, sólo deseo… y no espero a Esperanza, pero pienso en ella y deseo, deseo y por momentos… creo.

Lluvia

octubre 17, 2009

Escucho el triste lamento gris eclipsado, son las gotas de lluvia, es este aguacero, una tempestad de sollozos, de lágrimas que quedaron en memorias que quiero y que quise borrar.

Los pasos se agitan en el instante de continuar, un charco tras otro, ya es desigual… el tiempo se detiene y las botas que usaste como aquella máscara con la lluvia gris se han de desbaratar.

Lluvia… ¡Oh Lluvia! No llores más…

Que hace frío y no tengo a quien abrazar, y el sonido me hace despertar, queriendo retozar, más encuentro sólo oscuridad. Mis lágrimas son esas gotas de cera ya seca en ese candelabro de cristal. Olvidado. Como la tempestad entre la inmensidad de una noche sin paz.

Traes contigo a tu acompañante; viento furtivo que deshace troncos y yo quisiera con él volar.

Otoño, traes de nuevo a mis pies las hojas ahora más que marchitas, desfragmentadas por el frío asbesto, por el agua que las ha de empapar.

¿Por qué he de estar aquí?

¿Por qué he de regresar?

Un año más que ha de comenzar y yo grito, empapada de ansiedad:

¡Quiero sentir la libertad y así poder despegar!

¡Oh Lluvia! Déjame disfrutar, dame el consuelo que no he podido encontrar; no dejes que esa luz me asuste dentro de la oscuridad. Dame amor y cobijo en algo que ya no sea mar.

Sólo eleva mis sentidos y haz que de este despertar, resplandezca y esa, la desolación, que a mi; no vuelva jamás.

Rain_by_TheTragicTruth_Of_Me

Luna Silente

octubre 4, 2009

Persistes en aquello que queda atrapado entre rendijas; incluso cuando no te observo… yo sé bien que me miras, que sabes todo aquello cuánto hago y en qué momento.

Tienes una magia desmesurada que sale de tus ojos, que provocas con tus manos; esas; que al pasar de los años han quedado maltrechas en un afán por conseguir lo que has querido desde que recuerdo, desde que te conozco.

Me has dicho que olvidaste un pasado que yo no me pude perdonar y veo en tus palabras la más sincera honestidad.

Tienes los ojos verdes, pero están cerrados y yo, cuál luna aparezco como tú en una noche de cada mes para hacerte feliz. Hoy me voy. Sabes que es por poco tiempo. Estás cansado y te dejo recostado, durmiendo entre sueños y suspiros, mientras tomo tu aliento como amuleto y respiro, mientras te veo desnudo en la cama; mientras recuerdo las cabezas que se cortaron en siglos pasados. No… no puedo olvidar, se que te duele pero tengo que irme… una vez más.

Ahora te lo agradezco, fe incondicional, puesto que la luna llena a tus aposentos me ha llevado, para verte pernoctar. Y yo tomo mi equipaje, y te doy un beso en la frente, mientras llevo tu mirada, conmigo, en mi mente, y voy sin dejar rastro atrás, como la luna silente que siempre nos vigilará. A la que no podemos olvidar. Sólo atrápame y desdibújame hasta que quede el más puro de mis anhelos, hasta que lo efímero se vuelva translúcido y pinta el cuadro de memoria. No busques con ansia, no desesperes, es casi el momento de abandonar las sábanas blancas y desilusiones que se van.

Canta una canción en el bosque, en el otoño, dentro del gris y olvídate de todo; esa es la prerrogativa. Ideales consumidos y la pálida y bella mujer en aquel pedestal, la sangre que nos hace sudar, los besos que hemos de estallar. Devuélveme la pasión que volví a consumar…

Amanece, y no me busques; quédate tranquilo porque bien sabes en dónde puedo estar.

A Oli

Hoy

septiembre 14, 2009

Ahora se deshace en una nube de humo que se transluce en la oscuridad de un casi amanecer.

 Abriste los ojos. Estabas vivo, pero tus manos y tus pies estaban atados. No recordabas qué había pasado…

Hace años de aquel despertar, pero no se olvida la fecha. No se olvida el olor a miel y a rosas rojas, vino tinto en sábanas blancas y una muñeca blanca, frágil, quizá de porcelana.

Los hospitales quedaron atrás. Los recuerdos siguen presentes y el futuro es el que aguarda por nosotros. El por qué nunca lo sabrá nadie. Fue una desbocada casualidad, o el llamado destino que nos llamó para una salvación mortuoria.

Ahora pasan las horas y se ve el reloj siempre marcando las 6:00. Ahora se ven los libros y la vela de fuego que nunca se consumió. Los sueños que se volvieron ilusiones y las ilusiones que se formaron objetivas realidades y trazos a marcar para seguir en el camino, en ese camino que nos toca a cada cual.

Sin decir adiós se escucharon los pasos entre los charcos, entre la tempestad que consumía lágrimas, y los truenos que llamaban a gritos desesperados un volver que no se dió.

Este es un recordatorio, porque no se olvida…tan sólo porque no se quiere olvidar.

Daño

julio 9, 2009

Te tengo guardado entre los libros, entre las angustias llenas de polvo que se encuentran en mi memoria.

Tengo tu frialdad de verano congelándome hasta los huesos; dejándome inerte. Imágenes de lo que fuimos y no seremos en fotografías que se destrozaron en aquel cuarto oscuro.

Veo tus brazos al sol, queriendo encontrarme en el bosque de los sueños; donde escondiste el oro, el tesoro que me prometiste, el que me otorgaste…incompleto.

Las distancias ahora no parecen tan lejanas, ahora ya no son nada… se parecen a un tímido rocío de lluvia, cuando está empezando a nevar. Cuando se quiere regresar. Cuando al recordar se quiere vivir… se quiere vivir sin empezar otra vez.

Que callen los mudos y que vean los ciegos, qu sin sentido cometimos lo que fue más que una aventura…

Que vigilen las tumbas los sepultureros, que el cementerio está iluminado por la luna neblada, por la oscura, esperando el sol, el renacer.

Que el daño no nos aprisione más, que no haya palabras, que mi contorno se desvnezca ante tus pupilas entre una madrugada. Que mi tacto desfallezca y se pierda entre el roce de tus dedos, de tus manos. Porque ese es ahora el nombre del deseo.

Cuando se ven las marcas de lo perdido, cuando se reencuentra y no lo puedes tocar; cuando la cobardía aparece y quieres lanzarte a ese vacío, en el que te sumerges y no sabes ya nada más.

Cuando la locura febril se comvierte en un desvarío y desequilibrio atemporal.

Cuando el amor existe para muchos pero para nosotros no más.

O por lo menos no en palabras, ni en caricias, ni en la forma en que un día lo sublimamos, al pertenercernos sin importarnos nada, ni nadie, en un universo más que total.

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Se busca

junio 23, 2009

Y se ve un letrero que dice: ” Se Busca…”

¿Qué es lo que se busca?

No se logra distinguir lo que dice el cartel, está muy por encima de la calle, las ramas de los árboles se arremolinan con el viento de una ligera llovizna; mientras la duda persiste.

Llevas en la mano un vaso con café, intentas fumar un cigarrillo, pero no puedes encenderlo ya que tienes las dos manos ocupadas y no hay más que el aire, la lluvia del verano y tus pensamientos.

Una cama con sábanas blancas y deshecha, vacía…

Libros por montones, leídos, releídos y unos sin abrir, algunos que han gustado otros no…

Un salón de juegos, una mesa de billar, un tablero de ajedrez y el afamado backgammon.

Una botella de vino tinto, tinta negra chorreante en papeles con letras gigantes pero sin significado.

Una mano vacía.

Un letargo de ausencia, el tiempo, las ciudades y las circunstancias.

Sudor frío… un sueño.

Y ¡despiertas!

El café se te cae de las manos y el pantalón es mojado por charcos y lodo… la tarde se corvirtió en noche… se despejó el letrero… miras hacia abajo, un café frío y un cartel que te recuerda algo…


“Se Busca Novio”

charco

Amor y Vacío

junio 8, 2009

Muerto;
Tormenta disecada de ilusiones…
Escrúpulos vagando melancólicos.

Un ayer, un adiós, una bienvenida…
Al mundo, al sol, a un amanecer.
Nuevo día, malgastado sin espera ya.

Noche que fúnebre llegaste
Y en un mediodía lo arrancaste…
Dolor de mi sangre;

Acabando con los huesos
Martirio en silencio… una suerte.
Un grito, desfortuna.

Perdidos en los hilos
Esos; aquellos… transparentes…
Y fuertes…
Cómo los que hace la saliva de una araña.

Esos de los que pende una vida,
dos, tres… de quienes mueren
cada día y hablan…

Los que escuchan expiando sus culpas
Vanos intentos
Regocijo, desamor, sepultura.

El dios no grita, calla ante su mirada.
La diosa lo llama…
Muerte… queda mucho en el camino.