mayo 23, 2013

Duerme Tranquila

septiembre 2, 2008

Duerme

Me decías impávido, ante mis ojos sin reposar.

Y cómo dormir, si estás a mi lado.

Mientras te toco, cual frágil aliento de ángel ya convertido en demonio.

Dándome la paz que no logro recuperar, lo íngravido de tu ser, en mi existencia…

Pues es tu pasar ante mí, mi única penitencia.

Cuánto rencor hay entre las palabras

Cuánto odio albergado entre las líneas esquivas que esconden el verdadero

Cómo único sentimiento que hay en realidad.

Y dime ahora:

Cómo puedo ver esa luz que me lastima al cerrar los ojos

Ese blanco que emerge de entre mis sueños grises en los que no estarás;

Porque sólo permanecerás entre todos los colores que provocas en mi alma

Para así resplandecerla y darme luz, entre los que llamas mis sueños tristes

Y así era porque no fue lo que encontramos; por lo que luchamos, porque nunca nos dejamos…

Basta de tolerancias y de más estupidez.

No te esperaré, porque no estarás…

Bastó una canción de lo que nunca sobró o quizás dos.

Para no decir adiós.

Simplemente para irme y esperar esa luz, que (no lo sé)

Si en algún otro sueño me iluminará…

Estará albergada en tu cuerpo, en tu vida y es la que desvanecerá

Las figuras que se adornaron con colores de primavera y otoño.

Mi príncipe, el que no renunciará.