Requiem

mayo 26, 2008

Hace mucho, hace mucho te soñé, yo no soñaba, el que soñabas eras tú.

Y ahora me percato de que con los ojos cerrados vi la realidad de lo que era tu impacto de felicidad. Siempre buscándote a ti mismo, siempre buscando un lugar, ese lugar que no llenaba nadie más que una, aquella llamada Esperanza y te volviste loco al perderla y al sumergirte en espirales.

En ese sueño habían dos manos, en cada una una cruz, como el Cristo de Dalí, así de significativo, en un fondo blanco, tan vacío como ataúdes que no se querían llenar más que con deseos enmarcados en palabras. Tu búsqueda, eterna búsqueda entre ti mismo, las mujeres y un dios…

Filosofía y Arte quedaron atrapados entre barrotes, como el miedo a lo que vendría quedó fundido en una caja, dentro de cientos de baúles. Una cajita azul en la que me quería sumergir para ver rocas a mi despertar. Entre desvaríos y enfermedad. Nauseabunda oscuridad, interminable final.

Las botellas se consumieron mientras me dedicabas una partida de ajedrez, jugándolo con tu estrategia de espiral, el cual ganaste, más te llevaste una felicidad.

Más te llevaste a aquel surreal, aquel que era mi ideal, aquel que quise, aquel con quien no debía estar.

Te lo llevaste por el fango, cortándole el cabello, afeitándole y sonriendo ante una cámara, mostrándome una oreja que ya no sería nunca mía, nunca para mi, ya no más.

Preferiste los hongos, aquellos hongos que te confundían y te hacían mirar lo que los gusanos han de saborear, tu propio cuerpo, así como tu maldita mentalidad, en un escape fugaz. Esos en los que te escondiste como si todavía buscaras a Alicia dentro de Wonderland. Esos hongos que eran sólo una sombra que te cubría, esos hongos que eran tu sombrilla ante ese sol que nos consumía, ese sol el que me perseguía, ese sol que era la luz, esa luz que se miraba desde un balcón en un despertar después de algarabías.

Preferí dejarte, no quería ser cómplice de una vana felicidad, y ahora te veo muerto entre esos gusanos que carcomen tu carne y yo, yo no te puedo olvidar, porque me diste felicidad, compartiste el gris y las noches sin final, los abrazos y una interminable como fugaz amistad.

Porque sigues persistiendo en mi memoria, en la memoria perteneciente a mis olvidos, sino, no te podría recordar, pero ahora te pienso por el miedo, acompañante de ambos, y por una lluvia que entró por mi ventana en esta madrugada, sin rayos, sin truenos, calma, ahora, ahora que no estás. Ahora que los días, como meses y años han pasado transformados por horas en un reloj blando al explotar.

Sé que no debo de extrañarte, pero si lees esto sabrás que no hay más palabras, que no hay más que hablar, sino que hay que ensayar, y hay que estudiar.

Para ti, mi mejor amigo… este Requiem.

Round Here

febrero 12, 2008

step out the front door like a ghost into the fog where no one notices the
contrast of white on white.
and in between the moon and you the angels get a better view of the crumbling
difference between wrong and right.
i walk in the air, between the rain, through myself and back again where? i
don’t know
maria says she’s dying, through the door i hear her crying why? i don’t know

round here we always stand up straight
round here something radiates

maria came from nashville with a suitcase in her hand she said she’d like to
meet a boy who looks like elvis.
she walks along the edge of where the ocean meets the land just like she’s
walking on a wire in the circus.
she parks her car outside of my house and takes her clothes off, says she’s
close to understanding Jesus.
she knows she’s more than just a little misunderstood, she has trouble acting
normal when she’s nervous.

round here we’re carving out our names
round here we all look the same
round here we talk just like lions, but we sacrifice like lambs
round here she’s slipping through my hands

oohhh sleeping children better run like the wind, out of the lightning dream
mama’s little baby better get herself in out of the lightning

she says “it’s only in my head.”
she says “sshhh…i know it’s only in my head.”

but the girl on the car in the parking lot says: “man, you should try to take a
shot. can’t you see my walls are crumblin?”
then she looks up at the building and says she’s thinkin of jumping. she says
she’s tired of life, she must be tired of something.

round here she’s always on my mind
round here (hey man)i got lots of time
round here we’re never sent to bed early and nobody makes us wait
round here we stay up very, very, very, very late.

i can’t see nothing, nothing round here (oh)
won’t you catch me if i’m falling?
won’t you catch me if i’m falling?
won’t you catch me cuz i’m falling down on you.

see i’m under the gun round here
oh man i said i’m under the gun round here
and i can’t see nothing, nothing round here.