Delicia

noviembre 2, 2008

Vanidad que pecas en mi hogar

Profanando mi verdadera beldad

No me dejes, Nunca me sueltes

Tómame y tras pisadas lejanas

Marca mi camino…

Cuando el silencio se haya ido

Enmarca todo con mis pasos sonoros

Que por esas avenidas hubieran de pasar.

Hechiza con las sombras de un mágico

y malicioso perfume y así en las noches

No los dejes de mis garras escapar…

15 de octubre 2008

Un Libro Abierto

agosto 19, 2008

En mi ausencia una noché pensé…. que era hora de abrirme… de que se supiera más de mí.

Un libro abierto decidí ser… pero ¿cómo?, yo misma me pregunté…

Si en estos tiempos nadie lee… mucho menos entiende, qué decir de comprender…

Así que decidí guardar ese libro, primero viéndolo cerrar sus páginas… sus hojas cayendo una tras otra, con un peso enorme…

Y así sólo sacarlo, cuando alguien… alguien que en realidad valga la pena… quiera hundirse entre letras y pensamientos… ver más allá e interesarse en lo que se tiene entre las manos…

Un libro abierto…una mujer.

YO.

Una Bailarina

julio 13, 2008

-Mis piernas no pueden más, están cansadas y adoloridasDecía ella-

Ahora no es por el caminar, es por una danza, una bailarina que va descalza, una bailarina que hace casi quebrantar sus huesos y sus llagas se ven a través de la blancura de su piel. Traspasando sangre vuelta en coágulos internos atorados en su venas, como arterias.

Una bailarina que está cansada, porque hace piruetas, tan singulares que el cuerpo ya no respeta a las reyes gravitacionales.

Crosié en aviant

Croisé en arrière

Una y otra vez… vueltas, y más vueltas… giros en los que no podía pensar y menos sostenerse.

De repente todo se volvió negro entre millones de luces de colores y cayó hacia la duela, que parecía de acero, pero que era sólo un escenario; más cuando levantó la mirada, se percató, que sus tobillos estaban destrozados y había hecho todo ese esfuerzo en dar lo mejor de sí, dentro de un adagio, con un ímpetu de allegro, sin darse cuenta que era una pieza romántica…  cuyos actos eran incontables por el cansancio y el dolor de los huesos como del esfuerzo.

Cuando cayó y abrió los ojos a la realidad, vio que en verdad no había música, no había luces, ni acompañantes, ni siquiera había un púbico y eso fue lo que más le dolió, esforzarse por tanto, cuando en verdad no había nada más que en su propia mente y no había servido de nada el esfuerzo que había hecho.

Ahora la duela estaba manchada de sangre y los huesos estaban quebrados, más el dolor que sentía, el más profuso, es que no se había percatado de nada, por no abrir lo ojos y ver que en realidad estaba sola y al encontrarse con los tobillos, como los dedos quebrados, su carrrera había llegado al final, sin ni siquiera tener un comienzo.

Sólo sabía que era una pieza de ballet romántico y como en todas las obras de ese género, siempre terminan en tragedia.

Ahora no podía levantarse, y estaba sola, en medio de la oscuridad, sintiéndose derrumbada y caída como lo estaba ya.

Cerrando los ojos y escuchando la “Muerte del Cisne” entre ropas blancas que estaban ensangrentadas ya y que implicaban un final… para una bailarina, que pudo obtener lo mejor, si hubiera sabido lo que había en la realidad, porque ahora ya no había porque luchar, ahora sólo podía llorar, sin levantarse, tal vez para nunca jamás.

No sé supo nunca de ella jamás.

Y sus pasos como la música de Tchaivosky, todavía se escuchan por las noches lúgubres de ese teatro, con telones rojos y arañas en el techo, sin saber, si esa fue en realidad una bailarina o el espectro de alguien más.

NO

julio 12, 2008

No me quiero ir. Sin embargo muchas veces me llevan a rastras, incluso sin que me de cuenta, lo que implica que sea en contra de mi voluntad.

¿Quién lo hace? La verdad es que no lo sé.

Sólo espero que comprendan si por momentos no me encuentran,  es porque me he ido para descansar; ya que ando entre los bosques, levantando la vista y mirando a la luna, crecer, como decrecer, recordando e inspirándome…

Viviendo, si, tal vez.. como para pensar en el fin, que una muerte sagrada significaría.

Pero mis palabras con imágenes, son decisiones sin razón, sin sazón alguna… es mi mente la que habla. No mis dedos los que escriben, bailan o ríen.

Aquí sigo, esto no es una despedida, ni un arrepentimiento, sólo es lo que es, lo que hay, lo que ya no está y por lo que sigo, entre hojas al pasar por mi caminar, ciega, sin ver ya atrás. Pero recordando (como ya dije) y amando, como odiando, aprendiendo de la realidad y durmiendo entre mi surrealidad.

Hace frío y hay mucho que escribir.

Estoy muy cansada, sólo quiero descansar, cobrar mis deudas, estar en paz y regresar, ¿Cómo? Con más fuerzas quizás.

Lo Soltaron

julio 12, 2008

La sangre hervía, pareciera que salían borbotones del viejo y sucio caldero.

El corazón latía fuertemente y el oxígeno no se percibía ante las miradas, como los insultos de los reclamos que no entendían ni lo propio que decían.

Estúpidos banales, clichés arrogantes – Pensaba alguien- mientras oídos segregaban sangre al perforarse los tímpanos por un instinto que se había soltado; palabras de quienes no conocía, ecos que la lastimaban, como aquel y muchos más, un pasado y algo que había salido por la fuerza del sol, de un traicionero.

Una muerte querían, si lo querían, eso obtendrían.

Porque hay ovejas disfrazadas de lobos, como hay seres nocturnos que vigilan por el sueño de los demás y por su bienestar como su amor. Pero no es adecuado buscarlos.

No pertenecen a este mundo. El de ustedes. No lo hagan que es prudente, esta advertencia.

Ya que si los buscan, los encontrarán, sin ser invitados.

Y así obtendrán lo que quieren, su mismo deseo. Una muerte. La muerte de ella. Más no la tendrán.

Nunca a ella, más, si ha de saber pelear.

El instinto en las noches se suelta y por los bosques desolados busca presas a quien atrapar. Entonces por favor… no la busquen, que la encontrarán. A ella misma quizá. A ese ser nocturno, iluminada con la luz de la luna entre las copas de los árboles, con una sombra envolvente y una máscara de felicidad. Más no la subestimen. Que es la muerte que persiguen y los matará.

Mientras vivos los desollará y su sangre, calmará los nervios y el pesar, del sufrimiento de ser perseguida como acosada, por quienes, nunca ha querido ni quiere vislumbrar.

No se acerquen, cuando ese… anda suelto.

Ese, el instinto mortal.

Un Temor

junio 26, 2008

No podía respirar, el frío me inundaba y la sangre se agolpaba a borbotones dentro de mi nariz.

Eso era lo que significaba como implicaba el no salir, el no poder obtener lo que ya me pertenecía.

Esa, mi amada libertad.

El daño que producía el propio miedo al estar ya oscureciendo dentro de la mística y prístina luz que significaba un despertar, un amanecer más.

La cegadora llegada de la hora que tan ansiosamente esperaba, para que no llegara jamás.

Estando dentro de la oscuridad poblada, como infectada por voces y la soledad iluminada por una luz que aún no aparecía o quizás no veía… ya que no podía más observar.

Mayo 19/2008

Requiem

mayo 26, 2008

Hace mucho, hace mucho te soñé, yo no soñaba, el que soñabas eras tú.

Y ahora me percato de que con los ojos cerrados vi la realidad de lo que era tu impacto de felicidad. Siempre buscándote a ti mismo, siempre buscando un lugar, ese lugar que no llenaba nadie más que una, aquella llamada Esperanza y te volviste loco al perderla y al sumergirte en espirales.

En ese sueño habían dos manos, en cada una una cruz, como el Cristo de Dalí, así de significativo, en un fondo blanco, tan vacío como ataúdes que no se querían llenar más que con deseos enmarcados en palabras. Tu búsqueda, eterna búsqueda entre ti mismo, las mujeres y un dios…

Filosofía y Arte quedaron atrapados entre barrotes, como el miedo a lo que vendría quedó fundido en una caja, dentro de cientos de baúles. Una cajita azul en la que me quería sumergir para ver rocas a mi despertar. Entre desvaríos y enfermedad. Nauseabunda oscuridad, interminable final.

Las botellas se consumieron mientras me dedicabas una partida de ajedrez, jugándolo con tu estrategia de espiral, el cual ganaste, más te llevaste una felicidad.

Más te llevaste a aquel surreal, aquel que era mi ideal, aquel que quise, aquel con quien no debía estar.

Te lo llevaste por el fango, cortándole el cabello, afeitándole y sonriendo ante una cámara, mostrándome una oreja que ya no sería nunca mía, nunca para mi, ya no más.

Preferiste los hongos, aquellos hongos que te confundían y te hacían mirar lo que los gusanos han de saborear, tu propio cuerpo, así como tu maldita mentalidad, en un escape fugaz. Esos en los que te escondiste como si todavía buscaras a Alicia dentro de Wonderland. Esos hongos que eran sólo una sombra que te cubría, esos hongos que eran tu sombrilla ante ese sol que nos consumía, ese sol el que me perseguía, ese sol que era la luz, esa luz que se miraba desde un balcón en un despertar después de algarabías.

Preferí dejarte, no quería ser cómplice de una vana felicidad, y ahora te veo muerto entre esos gusanos que carcomen tu carne y yo, yo no te puedo olvidar, porque me diste felicidad, compartiste el gris y las noches sin final, los abrazos y una interminable como fugaz amistad.

Porque sigues persistiendo en mi memoria, en la memoria perteneciente a mis olvidos, sino, no te podría recordar, pero ahora te pienso por el miedo, acompañante de ambos, y por una lluvia que entró por mi ventana en esta madrugada, sin rayos, sin truenos, calma, ahora, ahora que no estás. Ahora que los días, como meses y años han pasado transformados por horas en un reloj blando al explotar.

Sé que no debo de extrañarte, pero si lees esto sabrás que no hay más palabras, que no hay más que hablar, sino que hay que ensayar, y hay que estudiar.

Para ti, mi mejor amigo… este Requiem.

Círculo

mayo 13, 2008

Te voy pisando los talones

No consigues desaparecer

No puedes correr más rápido que yo.

Te persigo con el mismo paso despiadado

y cruel, con mi mirada llena de odio y rencor.

Te lastiman el eco de mis pisadas

Mientras, das media vuelta y con tus ojos

por primera vez asustadizos

Con esa mirada penetrante, llena de miedo

Me miras, recordando, como viviendo

como estás ya… Huyendo.

Vas dentro de un camino, el cual está vacío

En dónde has ahondado, en arenas y abismos

Dentro de la Nada.

Dentro del camino en el que sólo estamos

Tú y YO.

Tus pies descalzos no toleran el calor

producido por el sol

Sangras y las llagas siguen lástimándote

Cada vez más.

Pero no dejas de correr

No dejas de huir

Sigues mirando hacia atrás

Sin ropa alguna que te cubra,

ni siquiera importa

Cúanto se queme tu frágil piel o siquiera

El dolor de tus huesos en cada caída

Cuando ya no te puedes sostener

Sabes que te quiero tener

Es un delirio de persecusión

Es una vil Paranoia

Es lo que me has provocado

Por no poder tenerte nunca

Pero te voy a aprehender,

con miedo y consciente de tu locura

Porque sabes que no puedes ir más allá.

Es un círculo en el que muchas veces has caído

En tus delirios febriles

Convertidos por mucho en tus amadas Espirales.

Ahora corres y voy tras de ti

Halo tus cabellos, rizados, sueltos

y veo tu espalda arquearse de dolor

Tus manos implorando perdón

Tu cara de sufrimiento y agonía

Ahora sólo para darte cuenta que

Siempre huiste, por toda tu vida

De aquellos, de los demás.

Pero nunca podrás huir de mi

De ti… De ti misma;

Eso no lo lograrás Jamás.

Caída

marzo 26, 2008

Tener alas… sólo implica tener sueños rotos…

BWO

Continuará… 

¿En dónde?

marzo 7, 2008

A Inglaterra…. ¿El por qué?

Dicen que para curar su locura…… y si no; no importa, bien saben que en Inglaterra todos están locos.