Luna II

octubre 21, 2010

La luna esperando por los lobos

Por sus aullidos, que parecieran lamentos

puesto que la han dejado sola…

Pero así ha quedado porque está tan alta

Tal altiva para ellos.

 

Salvajes, pero aferrados a su cobijo.

A su luz; bello tormento.

Siglos de un encanto.

Principio de un pedestal.

Alta, inalcanzable.

 

La Diosa por excelencia.

Nocturna vigilante

Sigilosa amante, acompañante…

Inspiración perdida.

 

Lujuria incomprendida

Cambiante por días: menguante, fría, escondida.

De entre tinieblas tu abrigo creas

Para cautivar a lobos, a hombres, a mujeres.

 

Iracunda, lasciva.

Conquistada, que haces conquistar.

Cielo despoblado por ti; su majestad.

Corona de espejismos de sueños…

De realidad.

 

A ti te recuerdo, mientras te noto difusa entre los árboles

Entre el cielo nublado

De esta noche, de las más bellas.

Una noche de Octubre, una noche otoñal.

 

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Lágrimas de Cristal

junio 27, 2010

No me mojes más.

No; no me empapes con lágrimas de cristal.

No desarmes mi batalla.

Porque esta no es la final.

No quieras despedirte diciendo adiós al mar.

Porque si tan sólo me dieras ese pez

Yo curaría las heridas

Las que le hicieron aquellas espinas…

Tantos años atrás.

Con mil besos y caricias.

Con una lengua húmeda en tu fragilidad

Con serpientes y sin rencor ya.


Para que así difícil se vierta en indoloro.

Mientras quedamos en vestigios.

Vampiresa y Hombre Lobo.

En un eclipse que no minó a ninguno.

Entre un cielo que ante el fuego

Este mismo hechizó.

Cubriéndolo de nubes.

Mostrando centellas y truenos.

Dejando la vida entre sueños.

Y nuestros años rondando

cual manecillas en relojes…

Contando…

No te vayas, no me dejes ir…

¡Larguémonos de aquí!

Juntos, escalando peldaños.

Besando sudor y sangre seca.

Colapsados en un beso.

Enredados en nuestro universo.

Te digo ven. Te lo digo en silencio.

Te necesito amor.

Quiero que tus labios sean mi candor.

Ocúltame del Sol.

Deja que te vea, sí.

Anda, que serás mi Luz.

Mi guía, tus ojos en la tormenta.

Y

Los rayos espasmos.

Y el nácar de la noche…

La crema que unto en mis labios.

Nuestro manto el velo negro.

Ya sin ocultarnos.

Visitando el Castillo

Las Ruinas; el pasado.

Ríe, pero no me hagas llorar

No con esas lágrimas de sal

Con esas que me hacen sangrar.

Las tuyas y las mías por igual.

Lágrimas de cristal.


Lluvia

octubre 17, 2009

Escucho el triste lamento gris eclipsado, son las gotas de lluvia, es este aguacero, una tempestad de sollozos, de lágrimas que quedaron en memorias que quiero y que quise borrar.

Los pasos se agitan en el instante de continuar, un charco tras otro, ya es desigual… el tiempo se detiene y las botas que usaste como aquella máscara con la lluvia gris se han de desbaratar.

Lluvia… ¡Oh Lluvia! No llores más…

Que hace frío y no tengo a quien abrazar, y el sonido me hace despertar, queriendo retozar, más encuentro sólo oscuridad. Mis lágrimas son esas gotas de cera ya seca en ese candelabro de cristal. Olvidado. Como la tempestad entre la inmensidad de una noche sin paz.

Traes contigo a tu acompañante; viento furtivo que deshace troncos y yo quisiera con él volar.

Otoño, traes de nuevo a mis pies las hojas ahora más que marchitas, desfragmentadas por el frío asbesto, por el agua que las ha de empapar.

¿Por qué he de estar aquí?

¿Por qué he de regresar?

Un año más que ha de comenzar y yo grito, empapada de ansiedad:

¡Quiero sentir la libertad y así poder despegar!

¡Oh Lluvia! Déjame disfrutar, dame el consuelo que no he podido encontrar; no dejes que esa luz me asuste dentro de la oscuridad. Dame amor y cobijo en algo que ya no sea mar.

Sólo eleva mis sentidos y haz que de este despertar, resplandezca y esa, la desolación, que a mi; no vuelva jamás.

Rain_by_TheTragicTruth_Of_Me

Atrapada

marzo 20, 2009

Caí dentro de esa caja; cuando abrí los ojos me percaté de que no había ni una salida, ni una entrada. Estaba acostada en forma fetal, no había casi aire y todo era negro en derredor. El poco aire enviciado ya tenía el aliento de sus recuerdos y veía entre mis manos arrugas, que se desfiguraban cuando movía los dedos y con las pupilas dilatadas vi que sólo eran mis venas saltadas por la alta presión sanguínea y la “atmósfera”.

No sentía miedo, el miedo se da ante lo desconocido, y ahora yo simplemente tenía angustia, por no saber lo que podría pasar.

¿Cómo había llegado allí?

¿Cómo podría salir?

¿Estaba sola o me acompañaba?

Sentía su aroma de frases, su acento en mi voz.

De tanto pensar quedé dormida, tenía las manos sujetando fuertemente mis rodillas y me encontraba desnuda, temblaba de frío y tenía fiebre. Desperté temblando y miré hacia todos lados, los cuales parecían los mismos, todo era oscuridad y sentí debajo de mis pies descalzos huesos secos y tierra.

Pero seguía sin poder moverme. Me habían cortado las ilusiones. Por primera vez necesitaba usar mi voz, y no servía de nada un grito, sólo quería hablar, quería que se me escuchara. De nada servían mis ilusiones. Seguía pensando en cómo subí esas escaleras, seguía pensando en esa niña que se reflejaba en los espejos con marcos dorados, sentía el fuego que me consumía. Todavía.

Poco a poco pude ver más claro…

Me di cuenta de que las uñas de mis manos habían sido recortadas, y mis ojos estaban secos; quería llorar pero no podía y lo poco que veía era distorsionado. Sabía que eran mis manos pero no las reconocía, esas arrugas en forma de venas me asustaban y me hacían pensar en mi edad.

La angustia me apresaba y yo no podía más que tocar mi pecho y rogar no más por ese estado. Cerré los ojos y sentí un resplandor que hizo que me sobresaltara. Cuando abrí los ojos ví que era un sueño, que me encontraba en esa vieja cava, dónde a mis 5 años me escondía con libros y cuadernos; esa vieja cava que guardaba todos mis secretos, y no me podía mover porque esa niña ya había crecido; y la posición fetal significaba que quería el regreso.

El regreso – ¿ a qué?

-¿Era la felicidad acaso?

Cuando vi el respandor con los ojos abiertos vi que estaba en un cuarto blanco, sin ventanas, sin puerta, sin cama.

Lo más increíble era que YO misma me veía… mi cabello estaba suelto y estaba cada vez más delgada, sabía que era yo, pero no era mi cabello. Seguía pensando en aquellos huesos que sentí por debajo de mis pies… eran los recuerdos, eran los muertos de ese incendio en los que sobrevivió la nena de 7 años.

Seguía viendo y oliendo soledad. Antes sentía su compañía de una forma u otra, pero ahora seguía sintiendo ese daño, ese dolor y grité hasta quedarme afónica, pero no hubo ojos que leyeran mis labios. Cuando me recobré de ese ataque de histeria me percaté de que estaba atada por las muñecas y por los pies…Era una presa y tenía miedo.

Era una presa de mi propia mente y mi mayor miedo era lo que vendría después, pues estaba en un hospital y sabía que no quería.

-No sabía qué-

Escuchaba guitarras, entoné canciones y lloré sangre, como mi último adiós y me dolió… recordar me dolió.

Quería estar fuera de ahí, quería a quien me acompañó en la oscuridad, no quería a mis recuerdos, ni quería a ese hospital… pero no pude despertar.

Acepté vivir ahí, sin comer y viendo una cabellera que nunca crecía y sintiendo unas manos que no eran mías. Aprendí a recordar, acordé con el sufrimiento y la soledad un trato y así no me dejaron más sola. Me hicieron escribir y aún sigo esperando a aquél que lee mis labios desde siempre, que conozco desde antes que estuviera aquí. Aquel que soñé siempre, quien me hizo reír, por quien viví y por quien tan vez morí, por quien perdí, por quien ha sido mi más grande premio.

Aquel que ahora está en mi mente, quien me acompaña siempre, quien me hizo girar, quien me hizo caer, está conmigo, pero aún así lo sigo esperando, y sigo teniendo miedo.

Mi voz no se escucha y yo, ahora que ahora le encuentro un sentido a la vida, se lo quiero dar. Quiero terminar este sueño, quiero salir, quiero respirar, ya no quiero recordar, pero quiero escribir, y estar con él, que (suena raro) es mi sueño más lúcido, el más vívidoy al que más miedo le tengo. Por lo mucho que significa para mí. Ese que se adueñó de mis sueños y de mi propia mente, quien tiene mi vida y todo lo que puediese valer en sus manos… Aquel que necesito para despertar y no tener miedo a otro sueño más, para abrir los ojos y ver que es el sueño que se hizo realidad. Y no tener miedo jamás… de mi misma. De mis trampas y de no poder ser YO, de ser sólo Mi Mente…

20070604104530-miedo

Real

marzo 8, 2009

Te regalo una rosa desnuda de espinas.

Te entrego lo que soy en el más puro de los sacrificios.

Camino hacia la luz del Sol; pensando en ti.

Caigo en los huecos que el deshielo hace en la nieve; todavía.

Voy bañada en tus besos.

Y perfumada con tus abrazos.

Fumo las cenizas y la niebla en derredor.

El asfalto lo hace casi imposible.

Pero llego. Casi he alcanzado la meta.

Volando hacia ti.

Añoranza

enero 30, 2009

Quemé recuerdos de una vida pasada, cuando me encontré entre las frías leguas del infierno despoblado, con soledad, abatimiento y tristeza.

Mismo año en que tus ilusiones se rompieron; mis huesos se deshacían y los tuyos se quebraban. Mil esperanzas desamparadas nos acogían, en aquel verano de muerte y frío.

Una mañana de insomnio me volviste a encontrar, después de que vimos los años por centenares pasar, desde la primera letra en aquella frase ya borrada, mi corazón se agitaba, bombardeaba sangre que no se oxigenaba lo suficiente y me ahogabas como no lo habían hecho nunca; con una letra, con unas palabras, con una frase que hasta ahora siento en llagas, colapsando en una mísera e insufrible muerte.

Tantos años han pasado que es ya un tormento el seguirte pensando, el añorarte como lo hago.

¿Cuántas veces no me he alejado? Cuántas más he regresado.

Por que una risa es mi penar, tu sonrisa mi fuente de laúdano, y tus ojos, las estrellas que iluminan el sendero de oscuridad en el que vivo, mi reflejo en el más puro de los cristales, tu mirar… Ese, no lo apagues ya jamás, que no podría estar sin tus pupilas entre mis manos, cegándote por mi, dejándome no más entre las sombras, sino en la más amarga oscuridad de todas. La Soledad.

Pasión

noviembre 13, 2008

Danza inequívoca de los sentidos

Figuras abismales como espeluznantes;

Sombras que son mucho más

que los propios sigilos

Esos, deambulantes…

Murmullos de grillos

que callan en aquel bosque

donde ellos, los gritos

de aquellos amantes

eran escondidos; como protegidos

por ella, por Selene, que los cuidaba

como una madre cuida a sus hijos.

En tus Ojos

noviembre 11, 2008

Love I get so lost, sometimes
days pass and this emptiness fills my heart
when I want to run away
I drive off in my car
but whichever way I go
I come back to the place you are

all my instincts, they return
and the grand facade, so soon will burn
without a noise, without my pride
I reach out from the inside

in your eyes
the light the heat

I am complete

I see the doorways to a thousand churches

the resolution of all the fruitless searches

I see the light and the heat

oh, I want to be that complete
I want to touch the light
the heat I see in your eyes

love, I don’t like to see so much pain
so much wasted and this moment keeps slipping away
I get so tired of working so hard for our survival
I look to the time with you to keep me awake and alive

and all my instincts, they return
and the grand facade, so soon will burn
without a noise, without my pride
I reach out from the inside

in your eyes
the light the heat

I am complete

I see the doorways to a thousand churches

the resolution of all the fruitless searches

I see the light and the heat

oh, I want to be that complete
I want to touch the light,
the heat I see in your eyes
in your eyes in your eyes
in your eyes in your eyes
in your eyes in your eyes…

De Vuelta

octubre 9, 2008

Girada, transformada, consumida en un ahogo que es presa del propio destino.

El tiempo con su pasar y yo atónita y confundida, hilada entre el dolor y la angustia, temiendo lo peor.

Cuando no recibí una respuesta, vi que las calles por las que había pasado en mis sueños ahora estaban inundadas.

Las sombras no eran sino más que recuerdos de un olvido, de un aroma.

Nunca hubo una huella, hubo un desalojo, una negación, un escape, un hundimiento.

Me encontré entre las luces pertenecientes a las tinieblas, llenas de fantasmas y así, me di cuenta de que no era lo que yo sentía.

Era lo que yo vivía… me había convertido en un alma errante, un ser cadavérico y mortuorio, cubriendo apenas sus huesos con su frágil piel.

Me di cuenta que el infierno no estaba ahí, estaba aquí y yo, yo… había sido devuelta.

Parte # ?

Duerme Tranquila

septiembre 2, 2008

Duerme

Me decías impávido, ante mis ojos sin reposar.

Y cómo dormir, si estás a mi lado.

Mientras te toco, cual frágil aliento de ángel ya convertido en demonio.

Dándome la paz que no logro recuperar, lo íngravido de tu ser, en mi existencia…

Pues es tu pasar ante mí, mi única penitencia.

Cuánto rencor hay entre las palabras

Cuánto odio albergado entre las líneas esquivas que esconden el verdadero

Cómo único sentimiento que hay en realidad.

Y dime ahora:

Cómo puedo ver esa luz que me lastima al cerrar los ojos

Ese blanco que emerge de entre mis sueños grises en los que no estarás;

Porque sólo permanecerás entre todos los colores que provocas en mi alma

Para así resplandecerla y darme luz, entre los que llamas mis sueños tristes

Y así era porque no fue lo que encontramos; por lo que luchamos, porque nunca nos dejamos…

Basta de tolerancias y de más estupidez.

No te esperaré, porque no estarás…

Bastó una canción de lo que nunca sobró o quizás dos.

Para no decir adiós.

Simplemente para irme y esperar esa luz, que (no lo sé)

Si en algún otro sueño me iluminará…

Estará albergada en tu cuerpo, en tu vida y es la que desvanecerá

Las figuras que se adornaron con colores de primavera y otoño.

Mi príncipe, el que no renunciará.