Y me pregunto…

enero 5, 2009

¿Cómo dormir sin tus brazos envolviéndome como una cálida manta?

¿Cómo fingir que todo está bien?

¿Cómo creer en un futuro incierto?

¿Cómo ver la vida con tanta luz como la ves tú?

Mientras te miro en el ocaso, en un casi anochecer, cuando el manto negro nos cubría entre reflejos de estrellas, cuando de tus manos resultó el prodigio de mi llanto, cuando de tus labios brotó el único, el único aliento que me dió vida. El de tus besos que sin igual, me hacen elevar y hasta en el aire flotar.

Ahora he despertado y lo primero que veo es a ti… yo creyendo que no me veías, cuando me has dicho:

” ¿Cómo no verte?, Si tengo a mi Princesita enfrente”

“¿Cómo no voy a quererte?”

“¿Cómo no voy a adorarte?”

¿Quien lo dijo primero?

¿Quien se resiste ante ese encanto?

¿Cómo no pensar en ti, cuando no duermes?

¿Cómo no querer cantarte una nana y arroparte entre mis labios?

¿Cómo no querer estar debajo de esta nuestra manta cuando el frío nos apresa?

Como cuando me comías a bocados, deslizando tu lengua por mi contorno, por mi perfil mágico intangente, por esa cintura con tal quiebre que te hacía perder los estribos…

¿Cómo olvidar estos días de tanta y desmesurada alegría?

Cuando entre las luces veo que resbalan gotas cayendo a las palmas de mis manos y se confunden con el brillo de tus ojos; aquel brillo que tanto y que por mucho he extrañado, y cuando al abrir mi mano veo tu resplandor, como el de un diamante, tan fuerte y luminoso, centelleante al colapsar con el hechizo de lo que no te gusta mirar; esas mis lágrimas de felicidad.

¿Cómo despedirme sin sentir esto que me agobia?

¿Cómo he de pensar en el mañana si no estás ahora?

Cuando nos vimos en esas calles abrazándonos tan fuerte, cerrando los ojos por una sonrisa compartida en carcajadas por los dos; cuando caímos al piso y un beso no bastó. Cuando mi cuello fue tu presa, cuando me reconocí en ti.

Pensando en tu alma, en tu espíritu, en ese que me acompaña a dónde quiera que vaya, a dónde quiera que esté, ese, que se apoderó de mi, por noches y días. Cuando te siento y rozo tu cabello con la yema de mis dedos, cuándo mis uñas te dicen lo que mis piernas encierran; como un secreto, uno de mis valiados tesoros.

Cuando el sol del amanecer resplandece en mi piel y son tus manos las que dibujan mi cuerpo.

Cuando me pierdo en las sonatas de cuerdas y adagios, de pianos y guitarras, cuando por la ventana veo la lluvia recorrer tu cuerpo, entumecido por el frío de una nostalgia, y de nuevo me pregunto:

¿Cómo podré vivir sin tu dulzura?

¿Quien más me hará reír con una locura?

¿Quién provocará en mí, esa, una loca pasión desbordada?

Y  es cuando amanece de nuevo y veo que de una pesadilla despierto, angustiada y agitada, y aún así, no, no te encuentro, pero sé que estás conmigo, como yo contigo y que los relojes se detuvieron para darnos este espacio, para encontrarnos, no importa qué día sea, o cuántos años hayan pasado, veo que seguimos juntos y que cada vez falta menos y es cuándo puedo pensar y creer por fin en un Mañana, porque se qué tú estás en él y en cada paso que yo de, estarás a mi lado y no dejarás que a mi vida se le corten más las líneas y me liberarás de cadenas y seré por fin, la mujer que veas en cada anochecer y en cada amanecer, la que te llena de dulzura y de besos, la que te da buena fortuna y empuje, la que se desmorona ante cada palabra tuya, la que te encanta con una sonrisa, la que es tuya y lo será incluso más allá de nuestra Luna.

TE AMO

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A Casi un Año…

diciembre 23, 2008

Voy desenterrando cajas que parecen féretros, esas que contienen letras formando palabras, reflejando imágenes de aquellos sentimientos, otro año más está pasando y en un remoto lugar te voy encontrando, te voy mirando, cuando lejos estás ya, cuando me he ido y no sé, en dónde, ni con quien mi mente se encontrará.

Dentro de los cajones por debajo de un cristal, voy guardando canciones, tonadas, melodías que no sonarán más.

Recuerdos dentro de mi nublada y confusa mente, recuerdos de vivencias que surrealmente conocí, de las que apenas y siento su textura, cuando veía tu rostro en la profunda oscuridad, cuando mi cintura se iba desdibujando en un claroscuro de tristeza y ansiedad, provocados por tu miedo y ella; nuestra amiga, la soledad, recurriendo por momentos a la felicidad.

Quien usa sombreros ahora soy yo, quien bebe tinto soy yo, quien te escribe esto, no, no soy yo, es aquella, a la que dejamos en un pasado, en aquel que por senderos se buscó y nunca se encontró, sólo fue sino más que una profunda alusión, como lo que trajiste a su vida, una terrible decepción.

Entre museos nos vimos, entre aquellos canvas descubrimos los años que por siglos habíamos vivido y ahora sé, que fue hermoso, encontrar una felicidad entumecida por el frío de un otoño y ahogada entre risas y vino tinto.

Subiendo en un elevador, cuando yo estaba leyendo un libro, cuando me esperabas sentado en un sueño, en un jardín, reposando junto a un árbol, cuando la lluvia corría por nuestro cuerpo y las gotas se confundían con llanto, cuando con tanta fuerza tomaste mi dedo corazón después de un brindis y este casi se rompió…

Veo a través de grises y empañados ventanales, apenas tu silueta, el reflejo de tu rostro entre libros y ese aroma a rosas que deprime como lo hace el perder un tesoro…

Quebrada, aún duele, siempre dolerá, no por ti, ni por mi, nunca supiste, ni entendiste el porqué, y mientras me encuentro tras la cuarta pared, entre telones veo que diriges mis pasos, los cuales no existen ya que me encuentro en el palco presidencial y sólo se escuchan los fantasmas que en el escenario danzan una melodía de Jazz y de Soul…

La bailarina es destello de un futuro que no surgirá ni emergerá entre nosotros dos y la música apenas la reconozco porque salió de tus oídos; ahora el teatro está solo y nosotros no nos volveremos a encontrar jamás.

Como a pesar de la grandilocuencia y el poder que tengamos, nosotros dos, le pertenecemos a Melpémone, Calíope y en un sueño se todo se disolvió, volviendo de la alegría a la vaga y despesperada comocabizbaja tragedia quien es la gris, la que nos une y la que no nos dejará en paz.

Recuerdos III

noviembre 21, 2008

Despierto de madrugada… todo está en tinieblas, hay frío y por la ventana no se ve nada, más que la bruma de un otoño, gris y muy intenso.

El sonido de la lluvia es grave, apenas y puedo abrir los ojos… no hay calefacción, la leña de la chimenea extinta está y la vela que tenía se ha apagado…

Mi vestido cuelga a un lado de mi cama, los encajes y demás artilugios hacen ruido al moverse, mientras en mi mesita de cabecera están mis aderezos y brillan sin ningún reflejo; el eco de esas gotas no me permite, tener paz, veo sombras que hablan de lo que no es, o de lo que fue; un encuentro, el estar, el irme, navegar, cruzar, viajar.

Me incorporo y veo una botella de vino tinto casi vacía; no es un recuerdo, es un recordatorio, los nervios carcomen mis entrañas y la misma paranoia hace que en un estrépito levante las sábanas que me cubren y abra de par en par el ventanal que da hacia el balcón.

La soledad entra como una ráfaga de aire, mientras me sostengo de las propias puertas hechas con madera y de las que cuelgan cadenas oxidadas, mi cabello es batido por el aire y mi cuerpo desnudo es empapado por esa tormenta, los rayos no se ven, pero se sienten en la tierra con cada trueno; yo, tengo los ojos cerrados.

Recuerdo, pienso, busco y no veo ninguna puerta, sólo esas cadenas que rechinan al moverse, cuando con pocas fuerzas apenas y me puedo sostener, no quiero, no, no quiero que me vean caer…

No lo permitiré, me digo a mi misma…

Mientras veo que el tiempo sigue pasando y la tempestad se ha calmado… me viro y busco más velas, entre que las busco, veo que esa botella tiene no más que restos de lo que fue, de lo que será, pero no está rota como las demás, encuentro un cigarrillo, una bata apenas para cubrirme de los casi 2°C que hacen y descalza salgo al balcón, para respirar, mi cabello ahora se ha extendido y mientras fumo, voy pisando las hojas secas y muertas, ya húmedas que ha dejado esta estación.

Lo más extraño es que disfruto ese aire, es una nostalgia rica, se podría decir… y más extraño aún es que mientras iba saliendo al balcón vi una imagen, en uno de mis tantos espejos, pero no había luz, ni siquiera el reflejo de la luna…

Se reflejaba a una mujer menuda, con cabello largo, ojos que parecían cuencas y una boca roja,  ella muy delgada y en las manos llevaba un ramo de rosas rojas… fue un instante pero lo ví y me pregunto si acaso habré sido yo…

No tiene importancia, la costumbre de no verme, y mucho menos reconocerme se ha dado con comfort, mientras pasan los años…

Mientras seguiré en el balcón, sin pensar, queriendo sentir el frío embriagante y ¿por qué no? Esperando a un… a mi caballero errante, que cruce ese bosque para llegar, de nuevo.

Quizás el frío lo traiga de vuelta al calor de mis brazos y de mis besos y así, una angustia y una sinfonía de lágrimas ya no me hará despertar de un sueño, que no tuve, ni quise jamás.

Muerte por Amor

octubre 21, 2008

En una oscura y húmeda callejuela a altas horas de la entrada noche, una mujer muy bella iba caminando sola, por esas calles empedradas en las que sumergía sus pensamientos y en las que quería ver su reflejo; iba ataviada con un gran vestido de gala, con bordados, y piedras preciosas que se cubrían por una capa negra, que ocultaba desde el color de  su cabello hasta la punta de sus pies.

No importaba si pisaba un charco y ese lodo la ensuciaba, no pretendía nada. Sólo caminaba y pensaba. El frío del otoño hacía que se perdiera entre la húmeda neblina que oscurecía más su cabello, como las lágrimas que iba derramando al hacerce presa de un pasado, de un dolor… su cara (ella pensaba) era cómo una máscara, un disfraz, como si en alguna ópera hubiera estado, enmarcando sus labios rojos y sus lágrimas negras causadas por su mismo maquillaje.

Lo único que se escuchaba esa noche era el eco de sus pasos… y en eso, dentro de un parque, voló un ave,  un ave de color negro y salvaje;  era un cuervo y su aleteo, despabiló su mirada y descubrió su faz, al quitarse la capucha de esa capa, dejando enmarcada su blanca y mortecina piel al reflejo de la luna…

El cuervo croaba, pero ella no sabía lo que decía, no le entendía, la veía con recelo, lujuria y pasión, como un ardor enfermizo… y ella hipnotizada por esa mirada encarnada en el propio fuego del averno lo miró y se enamoró de él, sin saber el cómo, ni el porqué.

Su  misma mirada brillante lo atrajo hacia ella y él se posó sobre su hombro izquierdo, ya no se escuchaba nada más que el silencio en esa noche oscura y fría de otoño.

En ese instante, el cuervo, con su afilado pico, le quitó la capa, haciéndola trizas y acabando en el suelo, vió sus lindos hombros desnudos, blancos como la leche y quiso darle un beso; más no pudo,  y así enterró su pico en su cuello, y  mientras la sangre salía a borbotones, el mismo cuervo se estusiasmó más y con su mismo instinto animal y sin piedad, clavó sus garras en ella, y su pico en una de sus clavículas, para así, alimentarse de la sangre de una mujer que lo amaba, penetró en su carne, y con tanto dolor, ella murió, sin decir una sola palabra…

Ya que el cuervo se alimentó con su sangre y se comió su corazón, lleno de amor por él… la dejó muerta y sola. Nadie supo que pasó con ella, pero si pasan por esa antigua avenida de Londres, todavía se escuchan los pasos de aquella dama que se conjugan con el aleteo de un ave nocturna, una que desapareció también, una que se fue a su mismo infierno, dónde se confundió con el fuego de sus ojos y la oscuridad de esa noche, en la que mató, a la única mujer que amó, por desesperación y ambición.

Aquella a la que se unió y con la misma que en un charco de sangre desapareció.

I dont Know…

octubre 15, 2008

How expect?
How Believe?
How Fly?

With no Hope
With no Faith
With pain what flow of broken wings.

How remember the future?
When dont have anyone life….

How Wait for U?
Only with cold tears
Full of love.

And Me…

Full of love to U
With blood in my achin bones and
Your heart full of Stones…

In the Darkness of the night
I ll wait for you
For U…
Even under the Moonlight.

I ll wait
For your love full of lust
For your kisses and ur voice
Your embrace into the storm.

At the wet streets…
On the Tempest with the loud thunders
For a moment or for an Eternal Love.

HOW???

Dont ask to me

WHY?

Because I Dont Know … (how).

Dedicated to my Crow from ur Vampirella

De Vuelta

octubre 9, 2008

Girada, transformada, consumida en un ahogo que es presa del propio destino.

El tiempo con su pasar y yo atónita y confundida, hilada entre el dolor y la angustia, temiendo lo peor.

Cuando no recibí una respuesta, vi que las calles por las que había pasado en mis sueños ahora estaban inundadas.

Las sombras no eran sino más que recuerdos de un olvido, de un aroma.

Nunca hubo una huella, hubo un desalojo, una negación, un escape, un hundimiento.

Me encontré entre las luces pertenecientes a las tinieblas, llenas de fantasmas y así, me di cuenta de que no era lo que yo sentía.

Era lo que yo vivía… me había convertido en un alma errante, un ser cadavérico y mortuorio, cubriendo apenas sus huesos con su frágil piel.

Me di cuenta que el infierno no estaba ahí, estaba aquí y yo, yo… había sido devuelta.

Parte # ?

Canción Otoñal

octubre 6, 2008

Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.
Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.
La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.
¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?

¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?
¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?
¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?
¿Si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena.

Federico García Lorca

Ne me quitte pas

septiembre 29, 2008

Ne me quitte pas
Il faut oublier
Tout peut s’oublier
Qui s’enfuit déjà
Oublier le temps
Des malentendus
Et le temps perdu
A savoir comment
Oublier ces heures
Qui tuaient parfois
A coups de pourquoi
Le coeur du bonheur
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Moi je t’offrirai
Des perles de pluie
Venues de pays
Où il ne pleut pas
Je creuserai la terre
Jusqu’après ma mort
Pour couvrir ton corps
D’or et de lumière
Je ferai un domaine
Où l’amour sera roi
Où l’amour sera loi
Où tu seras reine
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Je t’inventerai
Des mots insensés
Que tu comprendras
Je te parlerai
De ces amants-là
Qui ont vu deux fois
Leurs coeurs s’embraser
Je te raconterai
L’histoire de ce roi
Mort de n’avoir pas
Pu te rencontrer
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
On a vu souvent
Rejaillir le feu
De l’ancien volcan
Qu’on croyait trop vieux
Il est paraît-il
Des terres brûlées
Donnant plus de blé
Qu’un meilleur avril
Et quand vient le soir
Pour qu’un ciel flamboie
Le rouge et le noir
Ne s’épousent-ils pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire
Et à t’écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L’ombre de ton ombre
L’ombre de ta main
L’ombre de ton chien
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas.

Y cuánto es el tiempo que ha pasado y aquí sigo, escuchándote y tú ya viéndome sin lograr descifrar lo que mis labios dijeron ya.

Cuántas veces te dejé y cuántas más no lo hiciste tú también…

Y ahora el mismo camino nos hace presas de un dolor que seguimos compartiendo…

Cuántas veces no escuché esta canción en tu ausencia y  ahora al dejarte… Siento…

Sólo siento y es lo que no quisiera más.

Ambrosía

septiembre 15, 2008

Los cajones han sido llenados con fragmentos de pensamientos inconclusos, con pedazos de lamentos que no han sido escuchados.

Se sugería tanto que se alcanzó la felicidad, entre un abrumador ruido de voces, mientras lo único que se reflejaba era tu imagen en la mía.

Un beso helado de fresa y una salida como un reencuentro futuro, una esperanza de la que siempre se hablaba, más que nunca se tenía. El tiempo se detuvo y dentro de los relojes seguimos corriendo queriendo alcanzar las manecillas que no marcaban más que las 6:00 P.M. dando así una noche llena de fuegos artificiales y corriendo entre círculos, perdiéndonos uno en el otro, entre risas y llantos…

El vino rondaba por la cama y la alfombra gris, los brindis entre el frío y la lluvia se hacían presentes y el humo de un incienso o de un cigarrillo nos envolvía, como me envolvían tus brazos cuando una tormenta aparecía.

Corriendo entre charcos bajo tempestades eléctricas, cuando hacíamos un ejercicio para agilizar la mente, cuando una misma vela de fuego se consumió sin encender su flama siquiera, porque me fui, sin darte una explicación o dándote muchas, pero sin entender nunca ninguna, ni tú, ni yo.

Ahora sólo quedan los recuerdos persistentes en el olvido de la memoria, en el subconsciente y espero que esta sino es una oda, sea lo que ya no me haga sufrir por no estar, por no ver, por haber perdido, sin haber apostado.

Los telones carmesí de la función en aquel teatro se han bajado y la sala se ha vaciado, una soledad compartida, que se hizo más grande quedó hecha trizas, para finalmente desmoronarse y perderse entre el aire, para después ser mezclada con la lluvia y perderse entre las rejas, entre tus mismas rejas.

Hoy, Hoy… me pediste que estuviera a tu lado, y ahora no estoy; no estoy segura, ni se en dónde estoy.

Los pensamientos surrealistas de dos seres que cohabitan entre las letras y que se unieron más que ninguno, han desaparecido y yo, como muchas veces más, me he escondido, para no sentir más dolor.

Recuerdo tu espalda en esa noche y cómo me cubría detrás de ti, recuerdo tus manos artísticas  y las caricias que me dabas; tengo todos los regalos que me diste y recuerdo los que guardaste cuando también me perdiste.

Recuerdo tu furia y recuerdo tus direcciones, los flashes y las hojas blancas que sólo se escribieron a la mitad.

Los charcos mientras mis zapatos se hundían y nos empapábamos, mientras tomabas mi mano al cruzar una calle y cuando el sabor a chocolate se fundía en el frío con lo que más disfrutábamos a nuestro alrededor.

Tú eras el mejor y yo lo era también… por lo menos para nosotros dos.

El cambio siguió entre las manecillas del reloj entre el que nos encontrábamos, en el que nos perdimos y no nos pudimos alcanzar más.

El reloj siguió marcando las 6:00 P.M. hasta que no soportó nuestra presencia que el algún momento se convirtió en un cambio y se formó una ausencia, en la que ahora nos encontramos.

Yesterday

septiembre 13, 2008

Yesterday,
All my troubles seemed so far away,
Now it looks as though they’re here to stay,
Oh, I believe in yesterday.

Suddenly,
I’m not half the man I used to be,
There’s a shadow hanging over me,
Oh, yesterday came suddenly.

Why she
Had to go I don’t know, she wouldn’t say.
I said,
Something wrong, now I long for yesterday.

Yesterday,
Love was such an easy game to play,
Now I need a place to hide away,
Oh, I believe in yesterday.

Why she
Had to go I don’t know, she wouldn’t say.
I said,
Something wrong, now I long for yesterday.

Yesterday,
Love was such an easy game to play,
Now I need a place to hide away,
Oh, I believe in yesterday.

Mm-mm-mm-mm-mm-mm-mm.