Sirenas III

junio 14, 2008

Se escuchaban reclamos, muy ligeros reclamos de las olas hacia el mar.

Parecían gritos de Sirenas, fundidos en la oscuridad de la noche.

El viento era fuerte y azotaba a su paso los oídos de quienes estaban presentes; haciéndolos presas del miedo, al parecer sonidos que parecieran truenos confundidos con el estrepitoso oleaje acechando a las rocas siniestras y como asesinas ocultas esperando a una presa.

La luz de las estrellas cegaba y sólo se veían los sonidos que evocaban esas imágenes tan impertinentes, tan solitarias y tan abrumadas como afligidas; tales comparadas a un llanto dentro de un ataque de histeria, siendo callado por electroshocks provenientes de los rayos hacia el vacío.

Hacia la nada perteneciente a los recuerdos; por consiguiente guardada en el olvido de la magia que no había ya.

Recuerdos de un Sueño

febrero 10, 2008

No os encontré, deberías de haber estado ahí, sin embargo, aunque busqué y busqué no os hallé.

Os recuerdo, pero no las frases exactas y recuerdo como hace tantos años a ti vos te cree.

Pensando entre recuerdos perdidos ya olvidados en las lagunas de la memoria, y sangré.

Queriendo llorar, siendo presa de mi propio pesar, pensando más y más entre una vana y vacía como consumida y potente ansiedad.

Y de repenté – ¡Oh! Parece que os encontré –

¡Pero no! De nuevo y mil veces errada como una vil y decadente enamorada…

Efímera ilusión como lo son todas aquellas que abarcan el órgano, si aquel llamado corazón y ahora

¿Qué hago? – Pregúntome – y sólo encuentro una respuesta; seguir con la hallada continuación.

Dedicado a ti… Ahora sin nombre, ahora sin más que un epitafio en dónde dice yaciente:

“Recuerdo de un sueño que era una Realidad no consciente.”

Lo que pasa

enero 29, 2008

Pensando en lo que fue que ya no es y que es mejor así.

Las personas cambian, nada es permanente, más que el cambio en el que vivimos constantemente, porque lo que ahora parece presente, de repente se vuelve pasado y así, hasta no poder distinguir lo que pasó.
Hasta que se nota un verdadero cambio, que sólo se puede ver a través del tiempo y de la distancia.

Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho.

Oscar Wilde