No lo dije YO

junio 10, 2008

“No puedo vivir sin mi Vida”

“No puedo vivir sin mi Alma”

Emily Brönte

Siempre busqué a ese que era mi gitano, a ese que era mi par, a ese caballero andante, ahora con el paso del tiempo, con los meses que se van conviertiendo en años al verlo, me doy cuenta de que lo encontré…

El mayor de mis amores inmortales…

HeathCliff

Porque te encontré, porque me di cuenta de todo lo que fuimos como somos, al tú verme primero… al confesarme tanto, al ser tan impulsivos, y al separarnos para en un final reencontrarnos…

Me dueles porque eres mi vida… porque sin una vida no puedo vivir y tus palabras son como dagas envenenadas que no me dejan ya casi ni existir… no quiero sonreír, y quiero reír, como volver a ti, como volver a ser lo que nunca fuimos, lo que siempre quisimos, no quiero verte sufrir por mí, así que no me pidas reír, y mucho menos, mucho menos vivir, porque no estaré bien siendo tú quien lo dijo:

-Tienes que estar bien; porque al estar bien yo también lo estaré.

Ella

enero 14, 2008

Ella con su piel, perfecta, joven, suave, blanca y fría cual monumento de porcelana. Pasado por las más altas temperaturas para así lograr su perfección y su brillantez.

Va vestida de rojo y negro. Sus labios enmarcados por un carmesí profundo que hacen de los mismos los más deseables.

Entre cojines, almohadones, perfumados con el tenue y sutil, pero profundo aroma a rosas que envuelve esa atmósfera.

Ella, ahí está ella.

A su alrededor hay una caja de chocolates, bombones, y una botella descorchada de Cabernet Sauvignon, Ella sólo quiere descansar, y cierra los ojos mientras se hunde en los mullidos acompañantes en ese lecho.

A su alrededor ramos y ramos de rosas rojas, sin hojas, y velas, todas blancas sin algún motivo en especial, sólo dando una gran apacibilidad a ese descanso.

Ella con los ojos cerrados, con esos ojos que brillaban, que deslumbraban a cada vibrar en su vivir.

Delicada, Suave, Apasionada como lo es, como lo que significan esas rosas… una pasión por la vida. La misma belleza, la misma rudeza, la misma conjunción de lo bello con lo dañino.

Ahora sola, no quiere ver a nadie, ni no estuvieron años antes, no tienen porque estar ahora, y pide a sus mozos que cierren las puertas. Los pisos son de caoba, su lecho es de cedro. Con sábanas en color gris, de seda, sus favoritas en las que jugaba y retozaba, en las que tanto hizo, y en las que poco a poco su espíritu se marchitó. Hay espejos de cerezo por doquier que irradian más luz de la que salen de aquellas velas. De aquellas flamas que simbolizan creación y destrucción, como lo que es, el fuego.Una luz, un inicio, una ilusión, un final, un dolor, un ardor.

Y decide reposar entre sus cojines, entre sus sábanas de seda que de grises se han vuelto blancas entre sus mismos sueños y ya sin que nadie la pueda ver, ya agotada, cierra los ojos y se deja llevar por una leve música que escucha, piano, violines, cellos, una orquesta de cámara, como le gustaba en siglos anteriores.

Cierran la puerta y queda en la oscuridad. Sus ojos ya no ven nada, y por fin descansa.

Joven, Bella, Radiante, toda una Perfección, ahora yace muerta.

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Temor y Temblor

noviembre 6, 2007

” Si no existiera una conciencia eterna en el hombre, si como fundamento de todas las cosas se encontrase sólo una fuerza salvaje y desenfrenada que retorciéndose en oscuras pasiones generase todo, tanto lo grandioso como lo insignificante, si una abismo sin fondo, imposible de colmar, se ocultase detrás de todo, ¿qué otra cosa podría ser la existencia sino desesperación? Y si así fuera, si no existiera un vínculo sagrado que mantuviera la unión de la humanidad, si las generaciones se sucediesen unas a otras del mismo modo que renueva el bosque sus hojas, si una generación continuase a la otra del mismo modo que de árbol a árbol continúa un pájaro el canto de otro, si las generaciones pasaran por este mundo como las naves pasan por el mar, como el huracán atraviesa el desierto: actos inconscientes y estériles; si un eterno olvido siempre voraz hiciese presa en todo y no existiese un poder capaz de arrancarle el botín, ¡cuán vacía y desconsolada no sería la existencia!. “

Sören Kierkegaard