Mis tres bodas
mayo 17, 2013
No he podido dormir. La recaída ha sido más grave de lo que pensaba o imaginaba y el dolor de costillas me ha quitado de los brazos de Morfeo.
Tuve pesadillas; soñé con mi último novio, un hipster new yorker, novelista y lingüista, lo suficiente snob para leer ‘Game of Thrones’ y decir que él puede escribir cosas mejores. En fin, tal vez sea que estoy usando su pijama todavía y he ahí el dolor de costillas. Pero de eso no se trata este post.
Hace meses que vengo pensando en escribirlo, como siempre que entro aquí, como una catarsis; hace quizá unos diez días o tal vez quince, Chris me buscó. Me sacudió por completo y aunado a mi trabajo hizo que recayera en esta maldita condición.
¿Quién es Chris?
Chris es muchos y mucho; es el anterior CMPN, el irlandés, mi ex prometido, al único que le dije que sí.
Chris es Damon, es mi musa, mi inspiración, mi fuego y mis lágrimas, mi poesía, mi alivio, mi dolor, es el té, los viajes, el rock y las guitarras.
Chris es el nerd de ojos azules y barba roja, Chris es quien lee más que yo, quien me regala libros, quien me inició en la ciencia ficción, un hombre al que le faltan dos dientes desde que tiene 12 años, quien ama tomar baños en tina con calefacción y quien no se desespera cuando me maquillo, es quien cocinaba, quien preparaba el desayuno y me dejaba dormir hasta tarde, quien me compraba pastillas, quien lloró, por quien lloré.
A mi edad, lo recordaba con nostalgia, con amor, pero no como alguien con quien compartiría mi vida.
Ahora; después de tres años de no hablarnos, tengo un sketch de la boda ideal que jamás tuvimos ni tendremos.
Hace cuatro años le dije que no, ya teniendo el pastel, un pastel de bodas con una cascada de fresas cubiertas de chocolate blanco y oscuro, fondant blanco, pan esponja, envinado y de tres pisos circulares; un pastel por el que pelearon los novios y terminaron en besos, ganando la novia.
La despedida de solteros fue en Nottingham, UK, en el Pub donde trabajaba Chris, no fue la típica despedida que muchos imaginan.
Nos reunimos todos los amigos, el padrino de la boda; Sean y hermano del mejor amigo del novio con su esposa, su hermano y esposa, la hermana mayor de Chris, el manager del Pub, las maids del Pub y amigas de Chris, mi mejor amigo, otra amiga de Grecia, Rizcyard junto con su esposa, y como leen, nosotros fuimos la única pareja sin casarse… todavía.
Eramos rockers de old school, Chris es guitarrista y tecladista, yo soy bajista, nos encanta el whisky y el té, amamos la cerveza, y pues estábamos muy borrachos, TODOS, ya habíamos cerrado el Pub y nos encontrábamos en una mesa larga brindando, una y otra vez por la próxima boda, yo iba vestida con un tank gris, un pantalón de mezclilla negro deslavado, con agujeros y botas, anillos metálicos y muchas pulseras, llevaba el cabello suelto y ondulado, los labios en un tono grosella y los ojos más grandes que se hayan visto jamás, brillando ante el alcohol y la felicidad.
Mis botas eran unas Doc Martens, regalo del novio; mis pulseras parecían sonajas, mis pies estaban sobre sus piernas, sonreía y sus pupilas estaban dilatadas mientras me tomaba una pierna con una mano y en la otra tenía un pinta de Guinness.
Las risas eran ecos, o tal vez lo son ahora.
De repente a Mathew se le ocurrió la grandiosa idea de que escucháramos otro tipo de música, a su gusto “más romántica” y en la rockola del Pub puso ‘November Rain’, sacó una botella de Brut, el corcho le pegó en la cabeza Paul, el hermano de Sean que había venido desde New Zealand para la fiesta, me reía tanto que cerraba los ojos.
Me sentía joven ahora que lo recuerdo; afuera llovía. Era Noviembre. Otro cliché.
Chris me preparaba cigarros; siempre fui floja para prepararlos yo y aunque gastara más, compraba cajetillas, de la última que tenía como recuerdo, sólo quedan fotos de los dos últimos cigarros.
Mientras sacudía la ceniza, Christopher me dio un beso, en realidad me robó un beso.
Me asusté, eran cosas que no hacía.
De repente me centré más en la música, me levanté y quería bailar, ya conocen ese tramo de la canción al minuto 6:51, y mi sorpresa fue que todos los hombres fueron detrás de mí y me cargaron como si estuviera muerta, eran cuatro, dos en mis piernas y dos en mis brazos, yo arriba, asustada, me dijeron que era el final, Christopher reía, no sabíamos qué nos esperaba en los próximos tres meses.
Fui la novia muerta, él; fue el viudo. El Pastel quedó como otro pastel, el de Miss Havinsham.
Siempre amé esa canción, siempre lo amé. Siempre quise ser “Esa Novia”, la del video de Guns n´ Roses.
Lo fui.
Morí y el novio lloró.
Todavía lloró hace quince días, yo también. Pero mi respuesta sigue siendo no.
Ya no tengo esas botas, vivo en un sitio diferente y sigo sin dormir, bebiendo cerveza pero ya no bebo whisky desde su ausencia, será porque el whisky era irlandés, sigo bebiendo té como maníaca, extraño mis botas, el color de mi piel, mis amigos, la lluvia, su barba y sus ojos azules con las pupilas dilatadas.
No, no hay fotos, no existían los iPhones ni las Blackberry.
Pero existen las memorias y duelen como duele el frío de una lluvia en otoño, como duele un NO en una boda, como duelen los muertos.
Continuaré… o ¿Continuará?
A tu lado
marzo 17, 2013
Aprendí lo que es el infierno y también pude saborear la gloria.
Me inundé con lágrimas revolcadas en miedos ahora ya aclarados.
Pude dormir sin dolor ni pesadillas; entre tus fuertes brazos.
¿Qué decir? Nada.
¿Escribir? ¿Para ti? Por lo que me reste de vida.
Me has dejado huellas tan frías como el fuego.
Por las noches; con tu ropa mi cuerpo se despide desu forma y adopta la tuya.
Me convertí en el mar de mis sueños y tú en un marinero a la deriva recuperando un hogar.
Todavía me pregunto ¿cómo es posible así amar?
Pero te amo después de reír, sangrar y llorar.
Tu marca está en mi boca, en toda mi piel, en mi ser.
Tú eres yo.
Esta es mi respuesta para tu pregunta sobre el libro.
Te amo.
Recuerdos
diciembre 8, 2012
Bailarina
noviembre 3, 2012
Danza al viento,
Deseos secretos
Bailarina de ensueños
¿Dónde estás?
Que no te encuentro.
Te busco en mis giros, recorro todos los caminos de mis piernas, pero no te veo.
Danzo en Otoño, todavía te recuerdo, entre encajes marfil y piel de porcelana.
Te veo en mis deseos muertos, bailarina, en danza de cristales,
Sangrando y con huesos rotos.
Veo aquel teatro, siento el ardor del fuego, toco el silencio y percibo el aire de soledad.
¿Dónde quedaron tus aplausos?
Bailarina de encantos.
Bailarina, con moños y listones,
con piernas y todas tus imperfecciones
Bailarina de sueños cristalizados
frágilmente desechados.
Te veo con tu sonrisa
con ilusiones apagadas,
en un ballet, con las piernas ya lastimadas.
Bailarina, la última vez era una duela, pero el último sueño fue en un bosque.
La ilusión de un sepia en desencanto.
Bailarina, ya no me duelas tanto…
-Inconcluso-
De Noche
noviembre 3, 2012
De tanto deseo, de tanto amor, de tantas noches sin verte, sin tocarte, sin escucharte…
De tanto miedo a perderte, de los viernes que no tuve contigo; ayer… ayer pensé que iba a ser el primero.
Ahora te escribo y siento lo último.
No sé si es dolor, pero claro es, se llama desilusión.
Te tenía tantos regalos, tantas cartas por escribir, tantos pensamientos e ideas para construir. Tanto que ahora sólo siento el vacío de una tristeza inmesurable de la cual no me puedo saciar, y mucho menos alejar. Me invade, tanto o más como algún día lo hiciste.
¿Te dije que te quiero?
Sí, te quiero. y me siento mal. Tanto ha cambiado en unas horas que vivo con dolor y pánico constante, estoy en agonía.
Mi muerte, mi cuerpo, mi mente de repente ya no significan nada; el dolor es ver que mi cuerpo no funciona como debería, el dolor es ver que mi corazón tampoco lo hace, el vacío que siento es el que provoca tu ausencia.
Estoy muy cansada, quiero dormir, quiero soñar.
Ya no quiero despertar para encontrarme con una negativa tuya, jamás.
Escucho cristales, giro, veo a los árboles, las sillas están vacías, el invierno se acerca.
Miedo crónico, mientras critican, mientras piensan (quiero creer que piensan), mientras hablan; no, yo no puedo cambiar.
Me lastimé las manos por ti, volví a escribir por ti.
INICIÉ QUERIÉNDOTE A TI.
Me ha costado mucho trabajo la vida, me ha costado lágrimas este andar, dedos ensangrentados y muchos ecos, muchas ilusiones puestas como velas en un altar.
Me entregué, con lo más preciado, con mis pensamientos. Pero no bastó.
Y yo no quiero pelear, tengo miedo de una ausencia más.
Tengo miedo de mi propia ausencia y no regresar. Amoche, anoche no recuerdo bien, pero parecía sangre, ojos cerrados, mareos, discusiones, y una llamada desde mi antiguo lugar de trabajo, de quien se decía mi enamorado desde hace dos años.
Ayer hubo llamada a una ambulancia, ayer hubo desintoxicación, lágrimas, dolor, negación, miedo, incertidumbre, terror, me aferraba a una almohada, necesitaba apretar algo con mis manos.
No pude dormir, no sé si lo que dijiste lo inventaron mis oídos o fue verdad.
Existe tanto odio, tanta vanidad, que una noche como anoche, mi cuerpo no soportaría más.
No me gusta que me conozcan, no me gusta que no te puedo tomar de la mano, no me gusta que no te puedo ofrecer todo lo que tengo.
No me gusta que me critiquen, y tú no estés de mi lado.
No quiero estar sin ti.
Pero necesito, necesitamos una noche para vivir.
Necesitamos una vida, y yo te necesito a ti…
Increíble
octubre 4, 2012
Así.
Simplemente increíble.
No puedo ni creer y mucho menos comprender cómo es que me puedo levantar tan rápido y tantas veces.
Veo años en el pasado y veo a quienes se han quedado en el pasado…
Yo ahora me encuentro en una etapa indescriptible de mi vida. Una que jamás pensé en escribir y mucho menos en recordar.
Todo es tan extraño, ya lo pensó y escribió Fitzgerald.
Todo sigue siendo igual, pero yo he cambiado mucho.
Y así ha sido. No reconozco nada y cuando trato de hacerlo doy un vuelco de hasta veinte años atrás y no encuentro lo que busco.
Mi vida, estaba completamente construida hasta hace unos meses y de repente TODO, ABSOLUTAMENTE TODO, se desplomó.
Entiendo que no es culpa de nadie.
Pero es tan difícil… Que quisiera ser humo y volar.
Me he querido desvanecer y lo he hecho. Me he desvanecido, he desaparecido y he olvidado.
Pero no puedo huir de mi memoria y del futuro trazado que no alcancé.
Lo increíble es ver cómo estoy, y con quien me encontré en este camino.
A pesar de todo, y me refiero a todo por lo que he pasado y lo que he dejado… Estoy de pie.
Ya me miro al espejo y reconozco un rostro, blanco, fino… Con una piel como diría él
tan blanca como una hoja de papel
y leyéndome pienso que tal vez el papel está en mi piel y la tinta está en mis venas.
Sin duda este no ha sido uno de mis mejores años, y he cometido muchos errores, pero no más que cualquiera, incluso menos que un promedio.
No me merezco mucho del dolor padecido, ni tampoco ser encerrada y condenada a muerte. Tampoco he merecido los efectos secundarios de medicinas y no me conformo. Pero ya no voy a pelear.
Quiero dar la vuelta y encontrarme ya sin estar perdida. Quiero ver espejos y quiero a mi noche.
Supe perfectamente lo que quise hacer en un pasado y ahora sé perfectamente quien soy. Ya no hay crisis de identidad en esta mujer y no hay confusión entre las edades como entre las eras.
Todavía sigo en un proceso y es lento, tan lento que estoy de una forma en la que pensé; jamás recuperar.
Me rio, no le tengo envidia a nadie y sé por lo que me envidian.
Hojas de papel, pensamientos, vino tinto, luna, octubre, besos, caricias, amaneceres, atardeceres llorando, durmiendo, riendo.
Vida y Mi Vida… Ya lo pensé mucho antes. Lo mejor es el
<blockquote y nos falta mucho.
¿Quién me hubiera dicho que estaría contenta y compartiendo un orgullo que no es mío propiamente?
Increíble.
La vida es increíble, duele, pero esta noche, y entre lágrimas hay tanto, tanto que estoy dejando todo lo demás tras de mí. Y ya no espero.
Yo actúo.
Te escribo, te beso, te quiero, te hablo.
Seguro.
Seguridad.
Y con una mueca pienso en mis secretos y mientras avanza el reloj te digo que sonrío. Por ambos.
Y es increíble.
Un Beso
octubre 3, 2012
Supongo que sabes la diferencia entre dar un beso y ser besado.
Ser besado y así cumplir con un deseo secreto es un gran placer.
Si no lo sabes, todavía. Qué pena.
Te has perdido de gran parte de la vida.
No
septiembre 27, 2012
Y no es que yo busque. Sin quererlo a mí me encuentran.
Entonces se introduce el caos.
Un nuevo comienzo a partir de las cenizas que van volando.
Ya no.
Me cansé de saber lo que significa un corazón roto. Me harté de encontrar desilusiones.
No soy como tú, ni como los demás.
Pero eso no me hace menos.
Me he levantado más veces que cualquier otro ser animado.
Pero no tengo una necesidad de contar mis triunfos para que me admiren después de conocer un fracaso que se denota en lágrimas.
Conozco el dolor en todas sus formas y manifestaciones.
Mi estómago da vueltas.
Mis piernas se congelan.
Mi sangre es bombeada con más velocidad.
Pienso en la ilusión y recuerdo olas, la noche, la luna y gotas de lluvia. Sí, tal vez tenga miedo.
Pero ¿Por qué? ¿A qué?
Tal vez a la misma historia contada en diferentes momentos y como una leyenda; cambiante con el paso del tiempo.
No quiero finales felices, ni tampoco quiero inicios dolorosos.
Este hartazgo es un hilo, tan ligero y delicado como el de una araña, pero también con el mismo peligro.
Un hilo en el cual he caminado… Por mucho tiempo.
Sangro, no me importa que brinque sobre el frío concreto, es estable.
Y tú no eres lo suficientemente fuerte para crear un terremoto que me haga temblar y que ponga mis pues por encima del suelo.
No hay pregunta; ni hubo respuesta.
Esta es una carta al vacío que se quedó en mí y que me tortura. Una carta a la próxima tempestad, como una plegaria para que no llore, ni mi corazón se intoxique.
No me lo merezco.
Y no puedo dar las gracias por una noche incompleta.
Poeta
julio 20, 2012
J se sorprendió cuando me vio ensimismada en uno de mis cuadernos; uno que él no conocía.
El cuaderno estaba repleto de notas, dibujos, listas, precios, destinos, horarios. Todo era un caos.
Mientras yo lo leía, las sonrisas como las lágrimas se escapaban de mí.
¿Y qué hacer?
Recordaba todo lo que estaba escrito, es qué momento lo hice, el sol, la lluvia, el frío, las lágrimas, el coraje…
Recordaba a mis amigos, a mis amores, mis viajes, las pérdidas y a lis vivos que ahora yacían muertos.
J sorprendido al leer algunas de esas anotaciones gritó: -”Son poemas”.
Yo sonreí. No sé en qué borrachera o en qué país mis amigos me dijeron que era poeta, no recuerdo la ciudad pero fueron años de batalla alegando que yo no era poeta.
Ahora, años después de que J viera ese cuaderno y muchos años después de que escribiera en él, siento la gran simpatía al saber que soy una poeta, como me lo dijeron los mejores.
Y aun enferma, viendo que mucho se acabó, retrocedo en memorias y veo lo mucho que hice.
Ya puedo respirar con una cierta inquietud.
La poesía me marcó y es emoción.



Boreas
Ophelia
Lamia
Circe
Psyche
Mermaid
La Vampiresa y quien se ha unido a ella, sólo por un deseo, el más vehemente de todos... la Inmortalidad.

















Munch
Manet
Dali
